21 Dec 2015 - 6:56 p. m.

Defensoría del Pueblo denuncia que menores siguen siendo víctimas de Farc

La entidad pidió aclarar ciertas acciones que afectaron a los menores durante el último mes de tregua de la guerrilla.

Redacción Judicial

Archivo / Archivo
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A través de un comunicado divulgado este lunes, la Defensoría del Pueblo denunció que los menores de edad siguen siendo víctimas de las acciones violentas de las Farc.

De acuerdo con la entidad, su Sistema de Alertas Tempranas –que a pesar de haber confirmado el cumplimiento del cese al fuego– reportó un accidente con mina antipersonal, un posible caso de reclutamiento ilícito y una retención temporal arbitraria.

Reconociendo también que no hay reporte de ataques contra instalaciones de la Fuerza Pública ni la infraestructura nacional, la Defensoría advierte además que tuvo conocimiento que durante el último mes las Farc ha realizado actividades de control social en zonas de Meta y Guaviare, a través de charlas obligatorias sobre el grupo ilegal y su visión respecto al proceso de paz, extorsiones al comercio y restricciones a la movilidad de la población en algunos sectores específicos.

“La Defensoría reitera su preocupación por los niños, niñas y adolescentes víctimas del conflicto armado, y exhorta a la Mesa de La Habana para que durante los diálogos que se reanudarán en enero próximo, se priorice este tema, y se definan los protocolos para la desvinculación de los menores de edad, así como para la restitución de sus derechos”, explicó la entidad en la misiva.

En primer lugar, la Defensoría da cuenta de un hecho registrado el pasado 23 de noviembre en el corregimiento Pacoa (en Vaupés), donde cuatro hombres con prendas de uso privativo de las Fuerzas Militares y que se identificaron como integrantes de la compañía Urías Cuellar del Frente Primero de las Farc, irrumpieron en la comunidad indígena de Buenos Aires y habrían raptado a dos menores.

“Una de las adolescentes fue devuelta días después a la comunidad, al presentar fuertes dolores en su pierna derecha como consecuencia de la mordedura de una serpiente. Respecto de la otra menor de edad, aún se desconoce su paradero, pero se presume que fue vinculada a las filas de la organización ilegal”, denunció la entidad.

Dos días después, el 25 de noviembre en la vereda Las Damas del municipio de San Vicente del Caguán (Caquetá), la Defensoría sostuvo que sumado al secuestro del soldado del Ejército Jesús Ángel Rojas Delgado –quien fue entregado a una comisión humanitaria de la Cruz Roja– miembros del frente 62 Combatientes del Yarí de las Farc, “retuvieron arbitraria y temporalmente a una adolescente que se encontraba en el mismo lugar donde fue interceptado el uniformado. La menor fue liberada ese mismo día, según confirmaron las autoridades”.

Por último, la Defensoría advierte las heridas que sufrió un joven de 17 años, quien el pasado 28 de noviembre resultó víctima de una mina antipersona en la vereda La Tigrera de Puerto Asís (Putumayo).

“Presuntos integrantes de las Farc instalaron un artefacto explosivo improvisado que ocasionó heridas de consideración en el oído y un ojo, a un joven de 17 años, quien caminaba por el lugar en compañía de sus dos hermanas de 12 y 13 años y un primo de 18”, precisó la entidad.

La Defensoría manifiesta además que, pese a no hacer parte del lapso de monitoreo, el pasado 5 de noviembre en la Serranía del Perijá, en el área fronteriza entre La Guajira y Venezuela, se habría producido el reclutamiento de un indígena Kankuamo de tan sólo 15 años, “por una estructura perteneciente al frente 19 José Prudencio Padilla de las Farc, a quien los familiares del joven solicitan la desvinculación del grupo guerrillero”.

Entre el 20 de noviembre y el 20 de diciembre, el Sistema de Alertas Tempranas de la Defensoría del Pueblo registró además dos enfrentamientos entre las Farc y el Ejército. El primero de los hechos se presentó el 26 de noviembre en la vereda La Palestina de Tame (Arauca), donde Tropas de la Fuerza de Tarea Quirón sorprendieron a un grupo de presuntos integrantes del frente 10 de las Farc, “quienes al parecer habían instalado un retén ilegal sobre la ruta de Los Libertadores, presentándose enfrentamientos que terminaron con la muerte de dos guerrilleros y la captura de otros dos, uno de ellos herido”.

Entretanto, el 29 de noviembre –sostiene la Defensoría– se registraron combates en el Urabá Chocoano entre presuntos miembros de las Farc y el ‘Clan Úsuga’, más conocido allí como “Autodefensas Gaitanistas”, en cercanías a las comunidades de Las Delicias, Cocoarenal y Ríociego, en la cuenca del río Salaquí. “Algunas familias se desplazaron temporalmente a la cabecera municipal de Ríosucio, en tanto que otras cinco permanecieron confinadas en medio de la confrontación”.

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