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El calvario del profesor Neill Cubides: esto reveló la imputación de sus presuntos asesinos

El Espectador conoció detalles de la audiencia de imputación en contra de las cuatro personas capturadas hasta ahora por su presunta responsabilidad en el crimen del profesor universitario y funcionario de la Procuraduría General de la Nación. Hasta ahora, la teoría del caso señala que se trataría de un paseo millonario ejecutado por la que es, tal vez, la banda criminal de este tipo más grande en Bogotá.

Gustavo Montes Arias

02 de abril de 2026 - 03:16 p. m.
Neill Felipe Cubides era padre de un niño de 10 años y de una adolescente de 17 años. Era docente universitario y funcionario de la Procuraduría General de la Nación.
Foto: Neill Felipe Cubides
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Las autoridades avanzan en la investigación sobre el crimen de Neill Felipe Cubides Ariza, el docente de la Universidad Externado de Colombia y funcionario de la Procuraduría General de la Nación, asesinado en Bogotá en la noche del pasado 15 de enero. Cuatro personas ya fueron capturadas e imputadas por su posible relación con el hecho. Aunque la audiencia fue reservada, El Espectador conoció detalles de los cargos presentados por la Fiscalía en contra de estos hombres y los hechos concretos sobre los que se adelantan las pesquisas.

Los presuntos responsables del crimen son cuatro hombres: Arnold Esteban Páez Herrera, alias “Pecueca”; Álvaro Andrés Gómez Méndez, alias “Cabezón”; Michael Andrés Chitiva Henao, alias “Chirry”; y Sergio David Velásquez Rivera, alias “Pipo”. Todos fueron imputados por los delitos de homicidio agravado, hurto calificado, secuestro extorsivo y ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio. Ninguno aceptó los cargos.

Sus capturas se materializaron el pasado 25 de marzo, durante operativos de la Fiscalía y la Sijín de la Policía en las localidades de Bosa y San Cristóbal, en Bogotá. En principio, las autoridades señalaron que estas personas harían parte de una red criminal dedicada al secuestro y al robo por medio de la modalidad de paseo millonario. Sin embargo, en la audiencia de imputación se expuso de frente la barbarie del crimen del profesor Cubides Ariza.

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Aunque la audiencia de legalización de captura, que terminó sobre las 3:00 de la madrugada del 26 de marzo, y la de imputación fueron reservadas, fuentes cercanas al proceso pusieron en conocimiento de este diario apartes de la narración de los hechos que hizo la Fiscalía. En primer lugar, confirmó la conexión de este crimen con el secuestro durante 46 horas de Diana Ospina, ocurrido el pasado 22 de febrero, también en Bogotá.

La fuente señaló que todo apunta a que la estructura detrás de este crimen no sería una banda común, sino “la banda de paseos millonarios más peligrosa de Bogotá”. Indicó que, además de las cuatro personas que ya están capturadas por el caso del profesor Cubides Ariza y de las dos que fueron imputadas por el caso de Diana Ospina, hay por lo menos otras 11 que tendrían relación con estos dos hechos y con otros casos similares.

Entre estas personas, las autoridades tienen identificada a una mujer que responde al alias de “Paula” y que sería “la mandadera” de la estructura criminal. También a un hombre conocido como alias “Víctor”, que sería el jefe de la banda. El nombre de la estructura sería “Los Kamaleones”, dedicada al hurto, la extorsión y el transporte de sustancias psicoactivas en taxis desde el Aeropuerto El Dorado y vehículos usados en plataformas digitales.

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Detalles del crimen del profesor Cubides

De acuerdo con la información conocida por El Espectador, el ente investigador expuso en la audiencia de imputación la reconstrucción que ha hecho hasta el momento del crimen. Al parecer, a las 10:03 de la noche del jueves 15 de enero de 2026, el profesor Cubides Ariza salió de la Clínica del Country, en Bogotá. Estaba acompañando a su esposa y a su hijo, quien era atendido en urgencias pediátricas de ese centro médico.

A las 10:06 de la noche, como quedó registrado en cámaras de seguridad, el también funcionario de la Procuraduría abordó en la calle un taxi de placas ESN362. Ese vehículo, contó una fuente cercana al proceso, iba acompañado por otro carro tipo Aveo, de placas RDR801. Lo que sucedió dentro del carro es lo que ahora las autoridades buscan comprobar con sus investigaciones. Cubides Ariza estuvo cerca de hora y media dentro del vehículo que abordó al salir de la clínica.

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Según la narración, el conductor era alias “Cabezón”. Aunque en principio se señaló que la causa de la muerte del profesor habían sido cuatro puñaladas que recibió (dos en la escápula y dos en la pelvis), lo que determinó el análisis forense es que la causa real de su muerte fue un estrangulamiento. “Las puñaladas fueron para causarle sufrimiento y obligarlo a entregar las claves. Él se opuso y lo ahorcaron. Es lo que asume la Fiscalía”, narró la fuente.

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Además de eso, detalló que el análisis del cuerpo evidenció golpes en su rostro y en los brazos. La fuente también aclaró que las tres transacciones con las que al docente de 54 años le robaron más de COP 6 millones, y que son hasta ahora el principal móvil del crimen, según la teoría de la Fiscalía, no ocurrieron durante el tiempo en el cual estuvo secuestrado.

Por lo que se ha reconstruido del crimen, entre las 11:35 y las 11:38 de la noche, el cuerpo sin vida de Cubides Ariza fue abandonado en la vereda Soches (Usme), sobre la antigua vía al Llano. “Lo prendieron en gasolina y el dictamen de Medicina Legal dice que le echaron gasolina en las manos para tratar de eliminar sus huellas dactilares”, indicó la fuente. La razón para intentar quemar su cuerpo es parte de lo que la Fiscalía tendrá que probar.

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Según la fuente, cuando el profesor Cubides Ariza falleció dentro del taxi por cuenta de la violencia a la cual fue sometido para que entregara sus pertenencias y su información bancaria, los presuntos responsables habrían tomado su billetera con sus documentos. Al encontrar allí su credencial como investigador de la Procuraduría General de la Nación, donde trabajaba desde hace más 18 años, temieron ser descubiertos más fácilmente.

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Cámaras de seguridad captaron los últimos pasos del profesor. Las imágenes permitieron también identificar el vehículo presuntamente relacionado con el crimen.
Foto: Noticias Caracol

“Lo que dijo uno de los capturados cuando lo detuvieron fue que intentaron quemarlo para que no se dieran cuenta de que habían sido ellos y tratar de desaparecerlo. Incluso, que la idea salió en el recorrido, al preguntarse qué hacer con el señor”, narró la fuente a El Espectador. Agregó: “La información que ha entregado la fuente con la que se adelanta la investigación es consistente con todos esos hechos”.

Entre las 11:35 de la noche, cuando el cadáver habría sido abandonado en una carretera, y la 1:15 de la mañana, cuando un vigilante advirtió la presencia de un cuerpo en llamas, pasaron cerca de dos horas. Es el tiempo que, según lo que se ha reconstruido del caso, el ya asesinado profesor Cubides Ariza estuvo en llamas. De allí la razón de la Fiscalía para imputar a los capturados por el delito de alteración o destrucción de elemento material probatorio.

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El robo, según la fuente, no ocurrió en el trayecto, sino cuando el cuerpo ya había sido abandonado. Fueron tres transacciones entre la 1:25 y la 1:51 de la mañana: una compra por COP 250.000 y dos retiros por COP 2 millones y COP 4 millones. Estas operaciones no se habrían hecho en un cajero, sino mediante contacto en datáfonos. Lo que indicaría que un tercero habría participado, entregándoles a los presuntos responsables el dinero en efectivo.

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Cuando las autoridades fueron informadas sobre el hallazgo, se dirigieron al sitio para hacer la inspección y levantamiento del cadáver. Dos días después, la esposa del profesor Cubides Ariza, Denis Alfaro, fue llamada por Medicina Legal para que reconociera el cuerpo de su esposo. La brutalidad del crimen fue de tal dimensión, dijo la fuente, que en principio la mujer no pudo reconocer a su esposo y pensó que tal vez no se trataba de él.

Medicina Legal adelantó los procedimientos necesarios para su plena identificación. Según se sabe, recurrieron al conteo de pulpejos o crestas dactilares, que es una técnica forense que cuenta las líneas de las huellas dactilares de la víctima. El lunes 19 de enero, Denis Alfaro recibió la llamada que confirmó que la víctimas de ese atroz crimen sí era su esposo, el profesor e investigador de la Procuraduría Neill Felipe Cubides Ariza.

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Con todos estos detalles, la Fiscalía imputó a las cuatro personas capturadas por delitos que no aceptaron. Este diario supo que, por parte de los presuntos responsables, no hay ánimo de aceptar cargos o llegar a un acuerdo con la justicia. Por el contrario, durante las audiencias preliminares fueron insistentes en señalar que terminarán libres porque la información en su contra es insuficiente. Pero eso lo tendrán que determinar las autoridades.

Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.

Por Gustavo Montes Arias

Comunicador Social - Periodista, con interés en temas de política, conflicto, paz y memoria. Premio Nacional de Periodismo Escrito Universitario Orlando Sierra Hernández a mejor entrevista, 2022.@GustavoMontesAr
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