5 Apr 2018 - 6:17 p. m.

Gustavo Malo habla por primera vez y se defiende de nexos con el cartel de la toga

El magistrado de la Sala Penal habla sobre las versiones que lo involucran en este escándalo de corrupción. Dice que no comparte la decisión de haberlo separado de sus funciones, pero la respeta, y aseguró que ha tomado medicamentos para la depresión por la situación que enfrenta.

Redacción Judicial

Gustado Malo fue separado de sus funciones en la Sala Penal de la Corte Suprema.  / Tomado de YouTube
Gustado Malo fue separado de sus funciones en la Sala Penal de la Corte Suprema. / Tomado de YouTube

El magistrado Gustavo Enrique Malo Fernández asegura a capa y espada que no tiene nada que ver con el escándalo que sacudió al país en el segundo semestre de 2017: el llamado cartel de la toga. En una extensa entrevista con La W, el magistrado, quien fue acusado este jueves por la Comisión de Acusación, cuenta por primera vez su versión sobre los pormenores del escándalo de corrupción que involucra a tres exmagistrados de la Corte Suprema. También se refiere a las versiones de exfiscal Luis Gustavo Moreno, su relación con uno de sus magistrados auxiliares y, también, su estado de salud.

Lo primero que sostiene es que no está suspendido, pues, según él, la decisión que tomó el pasado martes la Corte Suprema simplemente lo separa de sus funciones. Por eso, dice que todavía es magistrado y que, por ello, seguirá recibiendo un sueldo mensual de $32 millones. Asegura que se siente mal por no desempeñar su labor de administrar justicia y, aunque no comparte que separen de su cargo, respeta la decisión de la Sala Plena. Pero asegura que hará todo lo posible para demostrar su inocencia. (Le puede interesar: Gustavo Malo será acusado ante la Cámara de Representantes por el cartel de la toga)

El magistrado de la Sala Penal dice que está de acuerdo en que sus compañeros de la Corte Suprema tomen medidas para preservar la institucionalidad y el buen nombre, pero indica que la reciente reforma al reglamento interno privilegia la institucionalidad y no la persona. “La defensa de la institucionalidad no puede hacerse bajo el sacrificio de la dignidad humana”, asegura tras advertir que está realizando las consultas necesarias para buscar restablecer sus funciones en el Palacio de Justicia.

En la sesión de ayer, asegura el magistrado, tuvo la oportunidad de demostrarles por más de tres horas a sus compañeros de la Sala Plena, en un clima de respeto y de altura, los argumentos del por qué es inocente. “Pero si me decepciona la decisión que se toma. Sobre todo, porque frente a los (…) acontecimientos y lo que se logró mostrar, estaba convencido que esa no era la decisión que (los magistrados) debían tomar”. Es decir, para el magistrado, sus argumentos fueron los suficientemente sólidos para que no lo apartaran de su despacho.

Su estado de salud

Malo Fernández asegura que ha administrado justicia de manera ininterrumpida, sin embargo, dice que cuando se vio enfrentado a unos hechos de los que asegura es inocente, “produce un impacto que afecta la salud de uno”. Manifiesta que en septiembre de 2017 pidió una licencia de dos meses porque consideró que era suficiente para preparar su defensa, pero, al cumplirse el tiempo se vio en la obligación de practicarse una cirugía de una hernia que tenía desde hace 15 años. (Lea también: Ponencia dice que hay serios indicios de vínculos de Gustavo Malo con el cartel de la toga)

“Estuvo en grave riesgo mi salud”, le dijo a La W. Cuando es interrogado por la veracidad de sus patologías, el magistrado respondió que es una problema de salud que él no se inventó y que, como prueba, tiene los registros del procedimiento que se practicó. Y expresa que en los últimos meses ha perdido más de 10 kilos y que ha tomado medicamentos después de la operación porque se deprimió.

Malo desmiente nexos con el cartel de la toga

“Soy totalmente ajeno y no tengo nada que ver con el llamado cartel de la toga”, explica el magistrado cuando le preguntaron sobre este caso de corrupción. Malo Fernández, quien es investigado por los delitos de concierto para delinquir, cohecho propio, tráfico de influencias, prevaricato por acción y por omisión y utilización de asunto sometido a secreto o reserva, comenta que al interior de la corporación pueden existir actos de corrupción, pero dice que esto se está investigando. Aunque afirma que no ha denunciado a ningún magistrado ni de la Sala Penal ni de la Corte Suprema, sí denunció a Camilo Andrés Ruiz, uno de sus magistrados auxiliares, porque, a su juicio, considera que podría estar involucrado en hechos de corrupción.

El magistrado también se refiere a las investigaciones que tenía en su despacho. Al respecto, asegura que la investigación del excongresista Musa Besaile llegó a la Corte Suprema en 2007, que a su despacho llegó en 2014 y que delegó esa investigación a su magistrado auxiliar José Luis Reyes, quien, según comenta, nunca le presentó un proyecto ni le expresó verbalmente alguna propuesta sobre la situación jurídica del político de la U, investigado por nexos con grupos paramilitares. El magistrado explica que quien conocía el proceso y las pruebas era él, y que prescindió de sus servicios porque perdió su confianza por unas actuaciones que realizó.

De sus colegas, los exmagistrados Leonidas Bustos y Francisco Ricaurte, afirma que no le consta que ellos hayan recibido coimas y de Ricaurte, con quien tiene una relación de amistad desde hace varios años, comenta que se han dado en el marco del respeto y que nunca le ha hecho una propuesta indebida. (Le sugerimos: Corte Suprema está preocupada por el caso del magistrado Gustavo Malo)

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