Publicidad
12 Jan 2022 - 11:43 p. m.

La historia detrás del posible secuestro de una colombiana en México por su pareja

La familia de la mujer ha acudido a las autoridades colombianas y mexicanas para tener información de ella. El esposo de la presunta víctima de secuestro, dice la familia, fue arrestado una vez en Estados Unidos por maltrato.
Jhordan C. Rodríguez

Jhordan C. Rodríguez

Redactor Judicial
La familia de la mujer denuncia que su esposo la tiene secuestrada en México.
La familia de la mujer denuncia que su esposo la tiene secuestrada en México.
Foto: Cortesía

Lina María Cruz es una colombiana que reside en México hace más de ocho años. Según su hermana gemela, Paula Cruz, Lina María fue diagnosticada hace cinco años con un síndrome de trastorno bipolar, por lo cual debe tomar medicinas para evitar cualquier tipo de episodio propio de su condición. La vida de Lina dio un vuelco hace un año y tres meses, dice su familia, cuando se cambió de vivienda, de ciudad y consiguió pareja, un ciudadano estadounidense que, según dice la hermana de Lina, la tiene secuestrada.

Cuando Lina María Cruz cambió de ciudad su comportamiento no fue el mismo según su familia, pues aunque dijo que se mudaría a Ciudad de México, a los pocos días, cuando volvieron a saber de ella, les informó que estaba viviendo en Monterrey, ciudades separadas por más de 705 kilómetros. Otro detalle inusual que notaron fue que les compartió las fotos del apartamento en el que ahora vivía, pero no la dirección, solo algunas indicaciones para que llegaran al lugar.

El apartamento en Monterrey

Cuando la familia supo del nuevo paradero de Lina María Cruz, no sabía cómo había llegado ni con quién estaba viviendo ahora. Según cuenta su hermana gemela, ella les aseguró, en los chats que tenían, que llegó en carro y que no les podía decir con quién estaba viviendo, también les dijo que no podría salir porque la habían dejado sola y no tenía llaves del lugar, por lo que pidió que le llevaran comida hasta su nueva vivienda. Esa fue de las últimas veces en las que, según cuentan, pudieron chatear directamente con ella.

Unas semanas después de ese episodio, Paula, la hermana de Lina, asegura que su gemela dejó de tener celular y empezó a comunicarse desde el teléfono de Jason Monroe Smith, la nueva pareja de su hermana. Los contactos eran a horas específicas en las que, según la familia, era cuando el hombre le permitía comunicarse, también eran mensajes confusos, pues no estaban escritos en orden lógico o era imágenes de libros o pinturas que no entendían.

La situación se agravó cuando un día Lina les dijo que necesitaba un vuelo de Monterrey a Ciudad de México, todo mediante celulares de desconocidos; una vez allí, les dijo que necesitaba ir a Colombia, pero que no tenía pasaporte y necesitaba ayuda, por lo cual una amiga de Paula fue a encontrarse con ella, tomaron un café y, según cuenta la familia Cruz, el hombre apareció en una camioneta blanca para llevarse a Lina. De acuerdo con el relato de la hermana de Lina, su gemela dijo que se tenía que ir con él y le pidió a la amiga no intervenir.

El presunto maltrato

Cuando volvieron a tener contacto con Lina María, la familia recibió un balde de agua fría, ya que los mensajes eran, según dicen, fotos de ella golpeada y algunos mensajes explicándoles que no sabía dónde estaba y que no podía hablar mucho porque era perjudicial podía le podía pasar algo. Paula, la hermana de Lina, cuenta que la comunicación empezó a ser cada vez más esporádica hasta que finalmente perdieron contacto en enero de 2021.

Un mes después Lina reapareció escribiendo desde el celular de Jason Monroe con mensajes, según su hermana, algo confusos, pues acusaba a su expareja y a algunas de sus amigas de que lo que le estaba pasando, el presunto maltrato que estaba sufriendo, era una venganza ordenada por ellos. Según cuenta Paula Cruz, su gemela les contaba que le inyectaban cosas en la nariz y que la golpeaban. Esos mensajes continuaron hasta abril de 2021, cuando Lina les escribió que si no volvían a saber de ella no la buscaran ni hicieran nada porque podía ser peligroso. Esa fue la última vez que hablaron por chat con ella.

Pasaron cinco meses si tener razón de Lina, hasta que una de sus hermanas escribió nuevamente al número de Jason Monroe diciéndole que querían verla, a lo que el hombre les dio a entender que aceptaba, pero no les envió su dirección real. Ante esto, siguieron insistiendo hasta que él les compartió una foto de Lina en la que, según Paula, estaba irreconocible, pues no tenía pelo ni cejas y sus ojos se veían extraños. Un último contacto entre las hermanas se dio el 24 de diciembre de 2021, cuando Lina apareció unos segundos en videollamada, pero en la conversación, según Paula, no la reconoció.

Las autoridades se pasan la pelota

Según Paula Cruz, intentó que la Fiscalía colombiana la ayudara a saber qué era lo que estaba pasando con su hermana y conseguir recuperarla, pero la respuesta de esta institución, según afirma, fue negativa, pues le decían que por tratarse de un tema internacional no era competencia de ellos, por lo cual debía acudir a la Cancillería para tratar el tema. Esa institución les dio una respuesta similar con la que buscaban devolver el caso al ente investigador.

Ante las respuestas insatisfactorias, Paula decidió contactar nuevamente al presunto secuestrador de su hermana gemela, con el fin de engañarlo y hacerle creer que ella viajaría hasta México para ver a su hermana. Según Paula Cruz, esto era un plan para que Monroe bajara la guardia y pensara que la podía atrapar también a ella. Cuando el hombre le dio la ubicación, Paula no se presentó, pero sí miembros de la Secretaría de las Mujeres de Playas del Carmen, quienes hablando con los vigilantes del edificio donde estaría viviendo Lina le dieron información.

Los antecedentes de Jason Monroe

La familia Cruz supo de la existencia de la pareja de Lina hasta tiempo después de que estuvieran viviendo juntos, el poco contacto con ella hacía aún más difícil la tarea de saber quién era el hombre y no fue sino hasta diciembre de 2021, cuando Lina descubrió el nombre e investigando dio con antecedentes del mismo hombre que estaría con su hermana y, según ella, la tendría secuestrada.

Con las vueltas que les han dado las autoridades de los dos países y la impotencia de no lograr recuperar a su familiar, los Cruz han recurrido a las redes sociales para que la denuncia haga eco y así generar alguna presión para que su caso sea escuchado y atendido. “Necesito ayuda de la Fiscalía en Colombia y en México para que me ayuden a encontrar a mi hermana lo más pronto posible, ya que es vital tenerla con nosotros y brindarle el apoyo médico y familiar que ella necesita”, dice su hermana gemela Paula.

Read more!

Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.

Síguenos en Google Noticias

 

Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.