La curiosidad de un adolescente destapó a un depredador sexual internacional. Jacques Levugle, un hombre de 79 años, fue acusado por la justicia francesa de abusar de 89 menores de edad en un recorrido de cinco décadas por nueve países, incluyendo Colombia. Fue su sobrino quien encontró todas las pruebas luego de cuestionar la vida amorosa de su tío y sospechar de una atracción por los niños y jóvenes. El adolescente aprovechó que su tío Jacques, junto a su padre, salieron de excursión e inspeccionó la habitación del hombre. En esa revisión encontró un paquete con cinco dispositivos USB que guardaban documentos, fotografías y varios archivos bajo el rótulo “Memorias”.
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Eran 15 tomos de “Memorias” que le causaron horror. Se trataba de una especie de diario robusto en el que Levugle describía detalladamente actos sexuales con niños en Suiza, Alemania, Marruecos, Argelia, Níger, Filipinas, India y Colombia entre 1967 y 2022. También había escritos sobre su “pasión desbordada” por los adolescentes y las estrategias para acercarse a ellos, ganar su confianza y abusarlos. Los textos estaban acompañados con fotografías de jóvenes desnudos, algunos tenían los nombres completos, pero otros solo tenían menciones a sus apodos. Ante el descubrimiento, el sobrino de Levugle entregó en 2023 los archivos secretos a la gendarmería de Vizille, al sureste de Francia, que hace las veces de Policía en ese país.
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Los investigadores de ese cuerpo militar, tras revisar exhaustivamente los 15 tomos, lograron identificar un total de 89 menores de edad abusados por Levugle, quien fue llevado a la justicia en febrero de 2024 para ser investigado por violación agravada y agresión sexual a menores. Durante las audiencias, el francés que se hacía pasar por profesor en las escuelas de niños y adolescentes confesó que no era ficción lo que escribía en sus “memorias”, sino que se trataba de la realidad. Jacques Levugle está en prisión preventiva desde abril de 2025. Un fiscal de Grenoble, Étienne Manteaux, que lleva el caso, hizo un llamado internacional para ubicar a las víctimas.
Jóvenes de escasos recursos y poco cultos: el perfil de las víctimas de Levugle
Según detalló el fiscal del caso, Levugle seleccionaba a sus víctimas bajo un mismo patrón. Todos eran hombres jóvenes dentro del rango de edad de 13 a 17 años, nunca uno mayor. Sus perfiles debían cumplir con los requisitos de tener poca experiencia y poca educación, de esa manera, el francés los engañaba con su cultura y carisma. “No es un caso de abuso clásico. Pasó mucho tiempo con cada uno de estos jóvenes, tres años como máximo. Cuando pasaban de los 17 años, los abandonaba. Les dio dinero para obtener el permiso de conducir, les brindó estimulación intelectual y les animó a seguir con sus estudios”, explicó el fiscal Manteaux, quien detalló el modus operandi de Levugle para enredar a los menores sentimental y sexualmente.
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Los investigadores lograron determinar que Levugle usaba un “juego de seducción intelectual” con los menores de edad que fueron sus víctimas, y en el aspecto sexual, señalaron que en sus escritos, este hombre describió que usaba la risa como un principal acercamiento. Además, justificó todos sus actos bajo la premisa de un hombre adulto que adopta a un joven para educarlo intelectual y sexualmente. Los expedientes que revisaron las autoridades señalaron que Levugle tejió una red para satisfacer sus impulsos sexuales y creó una dependencia en las víctimas, una especie de influencia que permanece a lo largo del tiempo. Las autoridades lograron identificar y recibir el testimonio de 40 víctimas, pero hasta ahora solo dos se han unido como demandantes.
“Algunas víctimas que fueron escuchadas admiten que este hombre pasó mucho tiempo con ellos, que hubo abusos sexuales, pero también dedicaba tiempo a enseñarles idiomas extranjeros, a despertar su interés por la cultura, la arquitectura. Decían que hicieron estudios que no habrían hecho si no hubieran conocido a este hombre”, narró el fiscal y agregó que esa es precisamente una urgencia, que las víctimas comprendan que hacen parte de un “patrón” y que comprendan que las acciones de Levugle, como “parte de un viaje educativo e intelectual”, fueron el resultado de un “control intelectual” destinado a satisfacer sus impulsos sexuales.
Una ruta por nueve países y un “modelo educativo” para abusar de menores
El expediente contra Levugle detalla que viajó por el mundo desde mediados de la década de 1960 hasta 2023, y en cada uno de los lugares que visitó abusó sexualmente de jóvenes. Las autoridades lograron trazar la ruta que inició en Argelia donde trabajó desde 1967 como profesor de francés hasta 1975. Allí aparecieron los primeros relatos de “caricias” a adolescentes. Luego pasó por Marruecos donde trabajó como tutor de jóvenes de bajos recursos y se sospecha que en ese país abusó de por lo menos diez menores de edad. También visitó Colombia en dos periodos: entre 1996 y 2000, y entre 2001 y 2023. En sus diarios, Levugle relató que abusó de niños colombianos cuando era trabajador social juvenil en Bogotá y también cuando trabajó en un hogar infantil.
“Siempre usaba el mismo método. Impartía clases en un entorno comunitario, luego identificaba familias de bajos recursos y entraba en sus hogares ofreciendo apoyo académico. Intelectualizó sus inclinaciones comparándose con los griegos, con André Gide o Montherlant, y creía contribuir al despertar intelectual y sexual de sus víctimas. Justificó sus actos como un proceso educativo”, detalló el fiscal del caso, quien agregó que Levugle es completamente consciente de su actuar e incluso lo justifica todo viéndose a sí mismo como un “griego antiguo”. Levugle señaló en medio de una audiencia que no volverá a escribir sus memorias porque se dio cuenta de que eran incriminatorias.
En sus memorias, el francés también confesó el asesinato de su madre en 1974 y de su tía en 1992 bajo la excusa de terminar con el sufrimiento de la vejez y la enfermedad. Las autoridades también lo procesan por estos crímenes, pero él dice que espera que le hagan lo mismo que él le hizo a sus familiares para evitar el dolor de los últimos días de la vida. De ahí también parte la premura del fiscal para que las víctimas de abuso declaren en contra de Levugle, quien tiene una edad avanzada y todo podría quedar en impunidad. “Si las víctimas desean presentarse, deben hacerlo ahora. Necesitamos cerrar esta investigación en 2026 para poder celebrar el juicio y mientras el señor Levugle todavía esté en capacidad de dar explicaciones”, dijo el fiscal.
El gobierno francés habilitó un correo electrónico y un número de contacto para que las víctimas que quieran entregar su testimonio a las autoridades, puedan hacerlo. Si usted reconoce a Levugle y desea presentar una denuncia a la Policía en Francia, puede escribir a anr-sr-grenoble@gendarmerie.interieur.gouv.fr
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