23 Apr 2020 - 12:27 a. m.

Las razones de la justicia estadounidense para ocupar un apartamento de los Nule

Se trata de un lujoso apartamento ubicado en Country Club Drive en el condado de Miami-Dade, propiedad del contratista Guido Nule y su esposa, Adriana Mancini. Este es uno de los dos apartamentos adquirido en ese país por los Nule con dineros públicos.

Redacción Judicial

Luego de diez años, el carrusel de la contratación es aún una herida abierta para Bogotá. El desfalco dejó en evidencia a los hermanos Miguel y Manuel Nule y a su primo, Guido Nule Marino, así como a su cuñado, Mauricio Galofre. Los empresario fueron hallados responsables del robo de miles de millones del erario, destinados tanto para construir las vías de Transmilenio por la avenida El Dorado como para adecuar la malla vial del suroccidente bogotano.

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El 9 de marzo de 2011, un juez ordenó embargar cuatro cuentas bancarias y nueve inmuebles propiedad de los hermanos Nule. Luego de diez años, los bienes de los Nule siguen dando de qué hablar. Esta vez, la justicia de los Estados Unidos inició la formalización de la orden de extinción de dominio de un apartamento ubicado en Miami-Dade. Se trata de un lujoso apartamento evaluado en un millón de dólares el cual pertenecía a Guido Nule.

En julio de 2018, un juez especializado de Bogotá incluyó en la extinción de dominio contra los Nule este apartamento y uno más -titulado a la esposa de Miguel Nule- ubicado también en Miami-Dade. El Tribunal del Distrito Sur en los Estados Unidos iniciará el proceso para tomar posesión del inmueble de Guido Nule, señalando que las sentencias de los tribunales colombianos ya fueron ejecutadas y éstas ordenan disponer de este apartamento.

Las razones del tribunal estadounidense para empezar el proceso justifican que la extinción de dominio de este inmueble cuenta con los elementos para establecer “que los miembros de la familia Nule ejecutaron actividades ilícitas y que al parecer se apropiaron de recursos públicos que les permitieron adquirir bienes que por lo tanto tienen un origen ilícito, o que representan un valor equivalente a bienes producto directo o indirecto de esa actividad ilícita”.

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La Fiscalía envió una carta al gobierno de Estados Unidos a finales del año 2014 con el objetivo de encontrar propiedades que habrían sido compradas por los Nule con dineros públicos. En aquella ocasión el gobierno norteamericano se comprometió a “buscar los bienes de los implicados en corrupción y a buscar los mecanismos de colaboración para suscribir un acuerdo entre los dos países para ubicar todos los bienes”. Del resultado de esta búsqueda dio con los dos lujosos apartamentos los cuales fueron ocupados por la Fiscalía de ese país el 26 de julio de 2018.

Según determinó el CTI de la Fiscalía entre 2010 y 2011 —es decir, casi cuatro años después de haberse hecho a los contratos—, al menos $59.000 millones en anticipos se embolataron. Con esa información estalló el escándalo que luego develaría sobornos y otros delitos. La millonaria suma de dinero robada en estos contratos fue a parar a las cuentas bancarias de los Nule quienes no escatimaron en gastos.

El resultado del proceso contra los Nule por el “carrusel de la contratación” fue:  Guido Nule recibió libertad condicional y Miguel Nule pagua su pena en una mansión y difícilmente estos condenados empresarios compensarán el daño que causaron al robarse miles de millones de recursos públicos en Bogotá.

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En cuestión a la deuda que tienen con el Estado, para los Nule, la Corte Suprema estableció una multa individual de $13.055 millones; la multa de Galofre fue de $10.699 millones. La Contraloría hizo lo propio con un fallo de responsabilidad fiscal que se emitió en 2016, y determinó que los Nule debían pagar $10.944 millones de los $174.996 millones que, según la Unidad de Investigaciones Especiales contra la Corrupción de ese organismo, perdió la ciudad por cuenta de sus actuaciones. 

En enero del año pasado se conoció también que el Distrito de Bogotá presentó dos demandas contra ellos, que suman unos $366.000 millones, a lo que Miguel Nule respondió en El Heraldo: “El Distrito es quien nos debe”.

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