12 Sep 2013 - 10:00 p. m.

Los abusos que los 'paras' niegan

El ente investigador se apresta a imputar cargos a 34 exjefes ‘paras’ por delitos como esclavitud, prostitución forzada, servidumbre, acoso sexual y acceso carnal violento, cargos que ningún excomandante ha querido reconocer.

Sebastián JiménezHerrera

La Fiscalía investiga los vejamenes cometidos por los ‘paras’ en contra de las mujeres’.
La Fiscalía investiga los vejamenes cometidos por los ‘paras’ en contra de las mujeres’.

“Él cogió mi ropa y la puso en el suelo, me acostó sobre ella y fue cuando abusó de mí. Cuando terminó, se levantó y me dijo: ‘No te levantes que ahora viene lo mejor’. Se fue y vino alias Parra. Llegó y me dijo: ‘¡Voltéate que ahora viene lo mejor! No creas que todo es por ahí’. Luego me llevó para la casa. Ahí esperamos a los otros que también fueron abusados por ellos, incluyendo a mi primo, que vino con la cara partida, ya que ellos le pegaron porque no se dejaba violar”.Es el testimonio de una mujer abusada por los ‘paras’ en Aracataca (Magdalena), en el año 2004, que fue recogido por el Centro de Memoria Histórica.

Por casos como éste la Fiscalía prepara la imputación de cargos a 34 exjefes paramilitares que, de acuerdo con el ente investigador, no evitaron que sus subordinados abusaran de hombres y mujeres, convirtieran a niñas y adolescentes en sus esclavas y prostitutas o ejercieran su poder a punta de violaciones.

Esta semana, gracias al aval del Tribunal de Justicia y Paz de Bogotá, el excomandante de las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio, Ramón Isaza, alias El Viejo, se convirtió en el primer exjefe paramilitar al que se le imputan los cargos de acceso carnal abusivo, prostitución forzada, esclavitud sexual, servidumbre y acoso sexual por 17 casos de violencia de género perpetrados, supuestamente, por sus hombres.

En total, la Fiscalía investiga 1.164 casos de violencia de género, presuntamente cometidos por los ‘paras’. De estos, 624 casos —561 violaciones, 27 casos de prostitución forzada y esclavitud sexual y 18 de actos degradantes— ya han sido suficientemente indagados como para usarlos en una imputación de cargos. La Fiscalía reconoce que, debido al subregistro, esta cifra es apenas la punta del iceberg.

Para el esclarecimiento de estos 624 actos de violencia han sido vitales los testimonios de las víctimas, ya que ninguno de los exjefes paramilitares inscritos en el programa de Justicia y Paz ha reconocido su responsabilidad por estos hechos ni que la violencia de género fuera una política de las autodefensas.

Sólo uno de los exjefes paramilitares, Hernán Giraldo, alias El Patrón, ha aceptado cargos por violencia sexual, por haber abusado de varias menores de edad durante su reinado en la Sierra Nevada de Santa Marta.

Fuentes de la Fiscalía le dijeron a este diario que, al parecer, ninguno de los otros exjefes ‘paras’ ha aceptado estos hechos por miedo a un mayor reproche social o de parte de sus hijos, esposas y demás familiares. De los 624 delitos ya investigados, el 95% fueron cometidos contra mujeres, muchas de ellas menores de edad. De hecho, 270 de estos abusos fueron contra menores de edad.

En el caso de los hombres que fueron víctimas de este tipo de violencia, algunos fueron empalados, otros violados o tratados de forma inhumana, como ocurrió a los homosexuales, que eran abusados por su condición sexual. En Santander se presentó el caso de un paramilitar violado por sus compañeros por haber abusado de un hombre durante una incursión.

Con 189 abusos registrados, Magdalena es el departamento con la mayor cantidad de casos de violencia sexual por parte de los ‘paras’. Antioquia y Norte de Santander lo siguen con 64 y 57 casos, respectivamente. El año 2002 fue durante el cual se presentó la mayor cantidad de actos de este tipo, con 132 casos. Y en 2003 y 2004 —durante los cuales el gobierno del entonces presidente, Álvaro Uribe, dio inicio a las conversaciones de paz con los paramilitares— se presentaron 209 episodios de estos abusos.

Asimismo, de los bloques paramilitares, el bloque Norte, comandado por Salvatore Mancuso y Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40, es la estructura con la cifra más alta de abusos registrada: 186. Con todos estos datos, la Fiscalía espera cumplir, tras casi ocho años del programa de Justicia y Paz, con una mínima cuota de verdad y justicia para las víctimas de estos abusos.

Ya se ha documentado la forma en que los paramilitares usaron la violencia sexual como una estrategia de guerra, ya se conocen los miles de relatos de víctimas abusadas por los paramilitares. Falta que los responsables respondan.

Subastan niñas vírgenes en Medellín

De acuerdo con un informe de la ONG Corporación Centro de Consultoría y Conflicto Urbano, en Medellín las bandas criminales —herederas de los paramilitares— estarían subastando a niñas vírgenes de estratos 1, 2 y 3 y convirtiéndolas en prostitutas y mujeres mal llamadas prepago. Caracol Televisión informó que, al parecer, las niñas son ofertadas hasta por $5 millones, especialmente a jefes de bandas criminales y a turistas que llegan a la ciudad atraídos por eventos como la Feria de las Flores y, también, en busca de sexo. De acuerdo con Guillermo Pardo, director del centro, los criminales se aprovechan de los problemas de pobreza de estas niñas de entre
 12 y 14 años, las engañan prometiéndoles trabajo y las drogan para luego acostarse con ellas u ofertarlas. Las autoridades investigan las denuncias.

 

jjimenez@elespectador.com

@juansjimenezh

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