2 Nov 2018 - 9:22 p. m.

Nicolás Isaksson, investigado por caso Reficar, pidió perdón a Ecopetrol

El exjefe del grupo jurídico de Reficar contó datos clave para la investigación del escándalo de corrupción. La Fiscalía lo señaló por los delitos de interés indebido en la celebración de contratos, peculado por apropiación, enriquecimiento ilícito y falsedad en documento.

Redacción Judicial

La Fiscalía firmó un principio de oportunidad con el abogado Nicolás Isaksson. / Archivo
La Fiscalía firmó un principio de oportunidad con el abogado Nicolás Isaksson. / Archivo

El exjefe del grupo jurídico de Reficar, Nicolás Isaksson, pidió perdón ante la Junta Directiva de Ecopetrol por los actos de corrupción que llevaron a que Reficar sea hoy el protagonista de unos de los casos de corrupción más graves de la historia reciente del país. Las declaraciones de Isaksson han sido fundamentales para desentramar uno de los escándalos de corrupción más grande de Colombia.

Isaksson hoy es un testigo estrella para la Fiscalía y su información resultó ser la pieza clave para las cuatro nuevas líneas de investigación que desarrollará el ente investigador. La primera de ellas tiene que ver con un presunto ocultamiento de información, hecho por el cual se imputaron cargos a Javier Genaro Gutiérrez Pemberthy, expresidente de Ecopetrol, y a Reyes Reinoso Yánez, expresidente de Reficar.

(Lea: Nicolás Isaksson Palacios, la pieza clave para la investigación contra directivos de Reficar)

Su intervención inició explicando los seis temas que puso en conocimiento de la Fiscalía, los cuales se dividieron en dos grupos: los hechos con los que tuvo relación directa y los hechos sobre los que tuvo conocimiento mientras estuvo al interior del proyecto.

Sobre los hechos con los que Isaksson tuvo relación directa

El exdirector jurídico aseguró que estos temas se centraban básicamente en cómo se modificó la contratación de "llave en mano" a "costo responsable" con la empresa CB&I, las modificaciones que se hicieron en la manera de presentar información financiera al proyecto y la suscripción e implementación de unos acuerdos de facturación.

"Si bien yo no era parte de la plana mayor de la empresa, ni de la gerencia, que era la encargada de tomar las decisiones, sí tuve contacto con el día a día del proyecto con CB&I, en particular en lo que se refiere a la relación juridico-contractual", afirmó el abogado. 

Isaksson explicó que, en noviembre de 2007, Reficar y CB&I firmaron un contrato para la ejecución del proyecto que se dividía en dos fases: la primera que era a 18 meses (que terminó ampliándose a 23 meses) y que estaba bajo la modalidad de "costo responsable". Allí CB&I tenía unas obligaciones como prepara la ingeniería del comienzo y con base en eso tenían que presentar una oferta de “llave en mano”.

Por su parte, Reficar tenía varias opciones. La primera aceptar esa propuesta bajo la modalidad “llave en mano”. La segunda era no aceptar la oferta y continuar bajo la modalidad “costo responsable” o, finalmente, cancelar la relación contractual con CB&I y acudir a otro contratista (esto implicaba pagarle 50 millones de dólares de indemnización). “CB&I nunca cumplió con su obligación de entregar la oferta “llave en mano”, que era el entregable principal que se tenía para que Reficar y sus juntas directivas pudieran tomar una evaluación correcta de cuál era la opción más favorable para el país”.

Sin embargo, CB&I nunca estuvo dispuesto a asumir los costos propios del proyecto (modalidad “llave en mano”). Por tal razón en julio de 2010 Reficar suscribe un contrato responsable para ejecutar la totalidad del proyecto, liberando a CB&I de su responsabilidad sobre los costos de la construcción de la Refineria. Adicionalmente, y según Isaksson, esta decisión se tomó en contravía de las advertencias de los expertos que aseguraban que la mejor alternativa de negocio era “llave en mano”.

Sobre los hechos de los que Isaksson tuvo conocimiento

El abogado Isaksson mencionó tres hechos principales que se habrían realizado durante el escándalo de corrupción  y de los cuales, según señaló este viernes, él tuvo conocimiento. El exdirector jurídico mencionó en primera instancia, unos presuntos cobros hechos por el subcontratista de la ANC que fueron reembolsados por Reficar.

De igual forma mencionó que en efecto, cómo había sido señalado por la Fiscalía en su momento, habría habido un presunto doble cobro de la gasolina para las grúas de la empresa Mamut, “presuntamente un empleado de CB&I hizo un acuerdo debajo de mesa con los empleados de Mamut para que CB&I suministrara la gasolina y se la facturaba a Reficar. A pesar de que en el contrato Mamut tenía que poner la grúa con la gasolina. Es decir que Mamut se ahorró toda la gasolina”.

Finalmente, Nicolás Isaksson se refirió a la firma auditora Foster Wheeler, que según el abogado fue contratada sin haber pasado por un proceso “plural y objetivo” que tuviera en cuenta más candidatos para participar del contrato.

A pesar de que el abogado Isaksson fue señalado por los delitos de interés interés indebido en la celebración de contratos, peculado por apropiación, enriquecimiento ilícito y falsedad en documento y firmó un acuerdo de colaboración con la Fiscalía, aseguró, no haber recibido dinero ni beneficiarse de ninguna manera del escándalo de corrupción de Reficar.  “Nada de lo que he narrado representó un beneficio personal, no recibí dinero y no me beneficié de ninguna manera. Todas mis actuaciones fueron enmarcadas en el seguimiento de las decisiones de la gerencia, que en muchas de las ocasiones fueron avaladas por la junta directiva”, señaló. 

Isaksson pidió excusas a la Junta Directiva de Ecopetrol y al país por los hechos que hoy se consideran uno de los escándalos de corrupción más grandes de Colombia. “Pido excusas sinceramente porque si se causó un daño, pido excusas a ustedes y aún más importante al país en general por lo ocurrido y espero que esto sirva de alguna manera para esclarecer lo que ha pasado y que no se repitan estos hechos”.

Las declaraciónes que el testigo Nicolás Isaksson Palacios, realizó en su momento fueron cruciales pues, de acuerdo con la Fiscalía, "permitió establecer que hubo ocultamiento de información determinante sobre el impacto del proyecto de Reficar a la junta directiva de Ecopetrol y accionistas". Javier Genaro Gutiérrez dirigió la estatal petrolera entre 2007 y 2015, y había sido llamado a interrogatorio la primera vez en abril de 2017.

(Lea:Fiscalía imputó cargos a exfuncionarios de Ecopetrol y Reficar)

Dentro de las declaraciones de Isaksson se llegó a mencionar a Orlando Cabrales, expresidente de la refinería; a Felipe Laverde, vicepresidente jurídico; a Pedro Rosales, vicepresidente ejecutivo; y a Masoud Deidehban, Philip Kent Asherman y Robert Matis, de CB&I. 

(En contexto: El caso Reficar a los estrados judiciales)

Este acto hace parte del proceso de colaboración que el abogado Isaksson estableció con la Fiscalía, cuando desde el exterior accedió a ser testigo en el proceso a cambio de una inmunidad penal. 

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