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25 Oct 2021 - 1:16 p. m.

Norte de Santander: alerta por tensiones guerrilleras en El Tarra y San Calixto

La Defensoría entregó una alerta temprana para que las autoridades actúen en El Tarra y San Calixto, Norte de Santander, ante el posible estallido de nuevos combates entre el Eln y disidencias de las Farc. Indígenas y población migrante están en el escenario de riesgo.
Imagen de referencia.
Imagen de referencia.
Foto: Bombardeo a ELN - AFP

El 10 de julio pasado, una familia de nacionalidad venezolana se vio obligada a desplazarse de El Tarra (Norte de Santander), pues el Frente 33 de las disidencias de las Farc buscó reclutarle a dos niñas de 14 y 16 años. De acuerdo con la última alerta temprana de la Defensoría, ese municipio y San Calixto, ambos cercanos a Venezuela, podrían quedar en el fuego cruzado de anunciados enfrentamientos entre el Eln, el Epl, las disidencias Farc y facciones disonantes de estos mismos grupos por el control del territorio. La población está en medio de las pugnas.

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“Enfrentamientos armados entre las Farc (la Defensoría no nombró a las disidencias) y el Eln, entre frentes de las mismas Farc, así como del Eln contra el Epl, están poniendo en riesgo a por lo menos 8.500 personas de El Tarra y a otras 3.500 de San Calixto, en Norte de Santander. Por esta razón, la Defensoría del Pueblo emitió la alerta temprana 025 de 2021, para que las autoridades refuercen las acciones de protección para los habitantes de estos municipios”, explicó el defensor del pueblo Cargos Camargo.

Según la entidad, los sitios con mayor riesgo en los centros urbanos de ambos municipios son aquellos donde hay puestos de policía y bases militares, pues son objetivos constantes de ataques de la diversidad de grupos guerrilleros. Entre la población afectada están niños, jóvenes, migrantes, campesinos, personas desvinculadas de los grupos armados ilegales, líderes sociales y comunales, defensores de derechos humanos, miembros de misiones medicas y alrededor de 5.900 indígenas Barí de Norte de Santander.

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Los riesgos son múltiples. La evaluación da cuenta de que, si no es reforzada la respuesta estatal, podrían presentarse homicidios selectivos, desplazamiento forzado masivo e individual, se acrecenté la instalación de minas antipersona, la población sea obligada a confinarse y, además, se presenten enfrentamientos armados con interposición de la población civil. La Defensoría encontró que las condiciones de seguridad son tan precarias que en cualquier momento las guerrillas puedan entrar en paro armado.

De El Tarra se sabe que, en el último tiempo, al menos cuatro misiones médicas han prestado sus servicios bajo la presión de grupos armados ilegales. En ese mismo municipio, el pasado 29 de agosto, una camioneta con explosivos fue dejada frente al comando de Policía. Por otro lado, el pasado 25 de agosto, en San Calixto, hubo un desplazamiento masivo de alrededor de 40 familias, casi 100 personas, por un combate iniciado contra el Ejército. Incluso, en junio pasado, al parecer el Eln dinamitó una torre perteneciente a una empresa de telefonía celular.

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“La Defensoría advierte que se puede generar una confrontación violenta entre la disidencia del frente 33 de las antiguas Farc y el Eln, debido al fortalecimiento progresivo de la disidencia en los últimos tres años. La rivalidad con el Eln por el control territorial y las tensiones acumuladas entre ambos grupos ya han generado recientes enfrentamientos armados en otros municipios de la subregión”, indicó Carlos Camargo.

Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.

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