Publicidad
2 Jun 2020 - 1:43 a. m.

Trabajadores de hospital de Quibdó ganan tutela en la que pedían elementos de protección

La tutela fue presentada por nueve trabajadores del hospital Ismael Roldan Acosta en nombre de la comunidad médica de este centro asistencial. De acuerdo con el fallo, el hospital, una ARL y las autoridades locales deberán garantizarle a todo el personal la entrega de elementos de protección para atender el COVID-19 en los próximos cinco días.
El Hospital Ismael Roldan Acosta de Quibdó cuenta con 206 trabajadores que trabajan sin elementos de protección y sin saber los riesgos de salud que corren al trabajar en las instalaciones (imagen de referencia). / Archivo Particular
El Hospital Ismael Roldan Acosta de Quibdó cuenta con 206 trabajadores que trabajan sin elementos de protección y sin saber los riesgos de salud que corren al trabajar en las instalaciones (imagen de referencia). / Archivo Particular

En los hospitales colombianos, las garantías de condiciones óptimas laborales, de infraestructura y acceso a los insumos médicos son consignas pendientes. La situación se vuelve más crítica en departamentos como Chocó donde lo que abunda es la escasez de recursos para enfrentar pandemia. En Quibdó, capital chocoana, los centros asistenciales trabajadores del Hospital Ismael Roldán Valencia se cansaron de la situación, interpusieron una tutela contra su ARL y acaba de ser fallada a su favor por el Juzgado Primero Administrativo de Quibdó.

(En contexto: Chocó: sin camas de UCI en la red de salud pública ni bioseguridad para médicos)

Según los trabajadores, los 209 funcionarios que trabajan en las diferentes áreas del centro asistencial no cuentan con los elementos de bioseguridad que los proteja de contraer el COVID-19, a pesar de que la aseguradora confirmó su entrega el pasado 1 de mayo. Con el agravante de muchos de ellos, incluso, hacen parte de la población vulnerable sufriendo algunos de enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión o superando los 60 años.

Los trabajadores habían pedido que, “los derechos fundamentales al trabajo en condiciones dignas y justas y a la salud” sean garantizados luego de evidenciar irregularidades por parte del hospital. El juzgado falló esta semana y le ordenó al hospital y a la aseguradora Positiva Compañía de Seguros S.A. que, en conjunto con las autoridades municipales, garanticen “de manera integral el suministro de elementos de protección personal (EPP) para el personal de salud (…) de manera permanente y constante hasta el momento en que Colombia supere el COVID-19”.

El juzgado tuvo en cuenta la explicación de la ARL Positiva que indicaba cómo seríanentregados los elementos de protección personal a los trabajadores del Hospital Ismael Roldan Valencia desde el 1 de mayo. No obstante, determinó que, como indicaban los trabajadores, si bien se han hecho esfuerzos para el uso de los elementos de protección, “lo cierto es que aún se encuentra pendientes por entregar elementos de protección personal que resultan de vital importancia para continuar con la prestación del servicio de salud frente a esta emergencia sanitaria”.

(Le puede interesar: “La red pública hospitalaria del Chocó nunca pudo adaptarse a la ley 100”: doctor chocoano)

En concreto, están pendientes por entregar 3.300 mascarillas quirúrgicas, 600 tapabocas N95, 1.600 guantes no estériles, entre otros insumos. Así las cosas, el juez ordenó a la ARL Positiva y al gerente del centro asistencial que se realice el suministro de estos elementos de aseo a los funcionarios “tanto asistenciales como administrativos y de apoyo, al igual que los trabajadores de aseo, vigilancia y alimentación, relacionados directa o indirectamente con la prestación del servicio de salud”.

Pero estas no fueron las únicas irregularidades que el personal denunció en el hospital. En el documento se puede leer que el centro de salud cuenta con un pozo séptico que no está conectado a la red pública sanitaria de la ciudad y no tiene una planta generadora de oxígeno. Además, el centro asistencial no ha diseñado un plan de identificación de “peligros, evaluación, valoración de riesgos y determinación de los controles necesarios para eliminar, reducir o mitigar el riesgo biológico con implicaciones sanitarias en el personal de salud en el contexto COVID-19”.

(Lea también: Así fue el robo al principal hospital del Chocó)

De acuerdo con el juez, esta situación es grave ya que la Secretaria de Salud del Municipio de Quibdó “no ha ejercido a cabalidad sus funciones de inspección, control y vigilancia sobre la disponibilidad de dotación de los elementos de protección personal, insumos y equipamiento”. Además, señaló que no ha apoyado a esta institución, que se encuentra bajo su jurisdicción municipal, de manera técnica ni económicamente para la adquisición de estos elementos.

De esta manera, la Secretaría de Salud de Quibdó deberá ponerle el ojo al asunto y presentar informes semanales en aras de que se identifiquen los factores de riesgo que tienen los funcionarios del hospital Ismael Roldán haciendo uso de su competencia de vigilancia y control. De igual manera, la Alcaldía de Quibdó deberá apoyar económicamente la dotación de elementos de protección para el personal del centro de salud para “mejorar la capacidad y condiciones para la atención de la pandemia originada por el coronavirus”.

* Estamos cubriendo de manera responsable esta pandemia, parte de eso es dejar sin restricción todos los contenidos sobre el tema que puedes consultar en el especial sobre Coronavirus.

Síguenos en Google Noticias

 

Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.