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El juez 55 penal de Bogotá le dio un ultimátum al cabo (r) Edgar Villamizar para que comparezca este jueves en calidad de testigo dentro del proceso que se adelanta contra el excomandante del B-2 del Ejército, coronel (r) Edilberto Sánchez Rubiano y otros cuatro militares por el delito de desaparición forzada tras la retoma del Palacio de Justicia, ocurrida el 6 y 7 de noviembre de 1985.
Este miércoles el funcionario judicial informó que esta es la última citación al suboficial, precisando que en nueve oportunidades no se ha presentado a declarar argumentando que teme por su seguridad.
Fuentes cercanas al juzgado manifestaron que en reiteradas oportunidades se le han enviado las citaciones al cabo en retiro, señalándole que tiene todas las garantías tanto de protección como judiciales para que declare en el juicio, sin que estos llamados hayan sido tenidos en cuenta por el testigo.
Igualmente informaron que el juzgado ordenó a a la Policía para que conduzca a Villamizar Espinel a la diligencia judicial, aunque hasta el momento ha sido imposible contactarlo en las direcciones que tienen en su registro.
"La Fiscalía solicitó la conducción del testigo renuente a comparecer en varias oportunidades, se ha insistido en eso y no se ha logrado lamentablemente la comparecencia, pero ello ya es una decisión que le corresponde al señor juez que conoce del proceso del Palacio de Justicia", manifestó el jefe de la Unidad de la Fiscalía delegada ante la Corte Suprema de Justicia, Álvaro Osorio.
La petición de la Fiscalía ha sido apoyada por los abogados de los familiares de los desaparecidos en la toma del Palacio y por el propio coronel (r) Sánchez Rubiano.
A finales del año pasado, Villamizar Espinel envió, a través de su hijo, una carta al juzgado 55donde condiciona su asistencia al juicio, hasta tanto la Procuraduría no cumpla con los compromisos que asegura adquirió con él.
Villamizar es considerado uno de los principales testigos en los procesos que se adelantan por la presunta responsabilidad de un grupo militares que participaron en las operaciones de retoma del Palacio de Justicia en actos de tortura y posterior desaparición de 11 personas a las que se habría acusado de pertenecer al M-19.
Sin embargo, en repetidas ocasiones los defensores de los militares acusados y la misma Procuraduría, han puesto en duda a este testigo, señalando que “fue suplantado” para que su testimonio involucrara a los comandantes de la operación con la desaparición de ocho empleados de la cafetería del Palacio, tres visitantes ocasionales y la guerrillera Irma Franco.
Según la Fiscalía, Sánchez Rubiano tuvo la responsabilidad en las operaciones de retoma de adelantar labores de inteligencia, entre la cuales estaban las de identificar a los rehenes que eran trasladados desde el Palacio de Justicia hasta la Casa del Florero.
Por similar situaciones también son juzgado los sargentos (r) Óscar William Vásquez, Antonio Rubay Jiménez Gómez, Luis Fernando Nieto Velandia y Ferney Martín Causallá Peña, quienes fungieron como subordinados de Sánchez en la retoma del Palacio.