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Víctimas del atentado al Club El Nogal, ocurrido el 7 de febrero de 2003, piden que la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) abra un incidente de verificación del régimen de condicionalidad, es decir, de los requisitos y compromisos que debe cumplir una persona que se acoge a la justicia transicional, contra el exsecretariado de las Farc, ya que, según ellas, han incumplido las obligaciones de reparación material pactadas.
Esta solicitud se da luego de que la Contraloría General de la República señalara que los bienes entregados por las antiguas Farc no cumplen con lo acordado, “lo que pone en riesgo la efectividad de la justicia transicional”. Según el ente de control, de los bienes que las Farc reportaron, incluidos efectivo, oro, muebles y predios, solo una fracción ha sido recibida o monetizada por el Estado.
⚠️Los bienes entregados por las #FARC al Estado no cumplen con lo acordado, lo que pone en riesgo la efectividad de la justicia transicional.
— Contraloría General de la República de Colombia (@CGR_Colombia) January 20, 2026
📌La @activosSAE administra el patrimonio, y la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (#UARIV) es la… https://t.co/AFsuWdIMtb pic.twitter.com/KpDE82V4VR
Agregado a esto, de los 722 inmuebles reportados, por ejemplo, solo uno ha sido entregado formalmente. Asimismo, el órgano de control indicó que solo fueron monetizados USD 448.000, es decir, alrededor de COP 1.645 millones, ya que USD 1.500, cerca de COP 5 millones, resultaron ser falsos.
Las víctimas, Martha Dolores López de Vargas, Jorge Enriquie Vargas Garzón, Viviane Arlette Vargas López y Yvinne Natalia Vargas López, señalan en su solicitud que “esta situación se traduce en una revictimización institucional: existe reconocimiento formal, existe relato sobre lo ocurrido, pero no existe reparación material real en condiciones razonables de tiempo, eficacia y suficiencia”.
Por su parte, el exintegrante del último secretariado de las Farc, Pastor Alape, negó un incumplimiento de sus compromisos de forma deliberada y aseguró que cumplieron con la entrega de los bienes. En una entrevista realizada el pasado 21 de enero por este diario, el hombre señaló que: “Nosotros nos reafirmamos en que cumplimos con la entrega de estos bienes a partir del inventario y una serie de acciones dirigidas a poder ir entregando esos bienes”.
El atentando al Club El Nogal
El 7 de febrero de 2003, a las 8:15 p.m, la antigua guerrilla de las Farc puso un carro bomba cargado con 200 kilos de explosivos en el parqueadero del Club El Nogal, en el centro de Bogotá. La explosión mató un total de 33 personas y 198 quedaron heridas.
Según la Comisión de la Verdad, algunas de las víctimas y los mismos excombatientes de las Farc han justificado el atentado, sin pruebas hasta el momento, con las reuniones que presuntamente allí se llevaban a cabo entre algunos funcionarios del Gobierno y jefes paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
Entre los informes que recopiló la Comisión, una de las sobrevivientes del atentado aseguró que en el Club El Nogal “se encontraban todos los jugadores, ese era como el campo de Batalla, Farc, AUC y Estado, todos los jugadores estaban ahí, estaban jugando y nosotros estábamos sirviendo casi de pelotas ahí para todo el mundo”.
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