
La alimentación industrializada, tanto para personas como para mascotas, se ha vuelto una constante.
Foto: Ivan Babydov
Durante años se asumió que la obesidad era un problema exclusivamente humano, un efecto colateral del ritmo acelerado, del trabajo sedentario y de una dieta cada vez más industrializada.
Sin embargo, en silencio, algo similar comenzó a ocurrir en los hogares: los animales de compañía empezaron a engordar al mismo ritmo que sus tutores. Hoy, las cifras ya no dejan espacio para la duda.
En Estados Unidos, más de la mitad de los perros y gatos presentan sobrepeso u obesidad, una tendencia que no solo preocupa a veterinarios, sino que revela una...

Por Mariana Álvarez Barrero
Periodista de la Universidad del Rosario. Apasionada por la agenda global, la literatura y la economía. Además, presentadora de Moneygamia, formato audiovisual de finanzas fáciles de El Espectador.malvarez@elespectador.com
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