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Dueños gastan cientos de dólares en el veterinario, diagnóstico de su perro los sorprende

Todos los resultados fueron negativos, lo que indicaba que no presentaba ninguna enfermedad grave.

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La Red Zoocial
09 de marzo de 2026 - 09:30 p. m.
Algunos perros continúan o exageran ciertos comportamientos, como cojear, porque los asocian con recibir más atención, descanso o cuidados por parte de sus dueños.
Algunos perros continúan o exageran ciertos comportamientos, como cojear, porque los asocian con recibir más atención, descanso o cuidados por parte de sus dueños.
Foto: thismumemma
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La familia de una perrita de dos años vivió días de gran preocupación después de que el animal comenzara a cojear tras haber pasado casi una semana con problemas estomacales. Sin embargo, tras una nueva visita al veterinario, el diagnóstico resultó ser mucho menos grave de lo que temían.

La perra, llamada Betsy, había sufrido un malestar gastrointestinal durante varios días. Durante ese periodo fue sometida a diversas pruebas médicas, entre ellas análisis de sangre, hisopados y exámenes para detectar parásitos. Todos los resultados fueron negativos, lo que indicaba que no presentaba ninguna enfermedad grave.

No obstante, poco después de regresar a casa, la mascota comenzó a cojear, lo que generó una nueva alarma en su familia. Ante el temor de que se tratara de una lesión o un problema serio en la columna, sus dueños decidieron extremar los cuidados y la llevaron en brazos para evitar que caminara demasiado.

La situación provocó gran angustia en su propietaria, Emma Fitzgerald, quien llegó a pensar que la peluda podría padecer una enfermedad grave, incluso un tumor que estuviera afectando su movilidad.

Preocupados por la persistencia de la cojera, decidieron regresar al veterinario y realizar una nueva revisión, lo que implicó un gasto adicional de varios cientos de libras. Sin embargo, la evaluación médica reveló un diagnóstico inesperado: Betsy presentaba lo que el especialista describió como una “cojera por simpatía”.

Este comportamiento puede aparecer en algunos perros después de haber estado enfermos. Según explican los veterinarios, no se trata de que los animales finjan conscientemente una lesión, sino de una respuesta aprendida. Algunos perros continúan o exageran ciertos comportamientos, como cojear, porque los asocian con recibir más atención, descanso o cuidados por parte de sus dueños.

Especialistas advierten que, pese a este tipo de casos, cualquier cojera en un perro debe tomarse en serio. Si aparece de forma repentina, persiste o se acompaña de otros síntomas, es recomendable consultar con un veterinario para descartar lesiones o enfermedades.

La historia de Betsy fue compartida en redes sociales por su dueña y rápidamente llamó la atención de miles de usuarios, muchos de los cuales aseguraron haber vivido situaciones similares con sus propias mascotas.

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