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Los “funcionarios” de cuatro patas que integran la Unidad de Mantenimiento Vial de Bogotá

A través de sus redes sociales, la UMV presentó a sus “funcionarios” de cuatro patas, perros y gatos rescatados que ocupan cargos simbólicos como “gerente de seguridad”, “supervisora de bienestar” y “líder de pausas activas”.

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La Red Zoocial
28 de febrero de 2026 - 01:00 p. m.
Barbas es un perrito “líder de pausas activas” de la Unidad de Mantenimiento Vial de Bogotá.
Barbas es un perrito “líder de pausas activas” de la Unidad de Mantenimiento Vial de Bogotá.
Foto: @umv.bogota
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En la Unidad de Mantenimiento Vial de Bogotá (UMV), en medio del ruido de la maquinaria pesada, el movimiento constante de volquetas y las jornadas de intervención en el espacio público, hay un grupo especial que también hace parte del día a día del trabajo. Se trata de varios perros y gatos rescatados que se han convertido en compañeros inseparables de las sedes administrativas y los frentes de obra en distintos puntos de la ciudad.

A través de su cuenta en redes sociales (@umv.bogota), la entidad presentó a algunos de estos “funcionarios” de cuatro patas, asignándoles cargos simbólicos que reflejan su presencia constante. Manchas, por ejemplo, es un gato que ocupa el puesto de “gerente de seguridad” y es el encargado de “supervisar el acceso de visitantes”. Gorda es una perrita y es la “gerente de bienestar”, siempre atenta a acompañar a los equipos.

Finisher, un gatito de pelaje naranja, cumple el rol de “supervisor de maquinaria”, mientras que Rocky, un canino de tamaño grande y pelo negro, ejerce como “director de seguridad” en entradas y salidas.

La lista continúa con Batman, “coordinador de bienestar”, Barbas, “líder de pausas activas”, Don Gato, “jefe de control de calidad”, y Josh, “analista de calidad” en pruebas de laboratorio. Desde distintas sedes, estos animales se han ganado un lugar especial entre funcionarios y contratistas, quienes destacan el impacto positivo de su compañía en la rutina laboral.

Pero si hay una historia que resume ese vínculo es la de Mono, un perro que se convirtió en guardián de las obras de espacio público. Según relató Sonia Castillo, integrante de la unidad ejecutora y supervisora de obras, Mono apareció en diciembre de 2023 en un frente de trabajo ubicado en el parque Gilma Jiménez, “Estaba correteando por la calle y no tenía dueño”, contó en un video compartido por la UMV.

El equipo comenzó a alimentarlo y, con el paso de los días, decidió adoptarlo. Cuando el proyecto se trasladó a Mazurén en enero, Mono viajó con ellos en los camiones de la entidad. Desde entonces ha acompañado diferentes intervenciones, incluyendo frentes en San Felipe y otros puntos de la ciudad.

De acuerdo con Castillo, la principal función de Mono es proteger las obras y sus trabajadores. En las noches, permanece atento junto a los vigilantes y no permite que extraños se acerquen a las carpas. Es descrito como noble, juicioso y cariñoso. “Es juguetón y la gente lo ve y le parece muy bonito”, relató.

Aunque varias personas han pedido adoptarlo, el equipo asegura que no está dispuesto a separarse de él. “Estamos muy felices con él”, afirmó.

La presencia de estos animales refleja una relación cotidiana entre trabajadores y mascotas que, sin uniforme ni credenciales, se han convertido en parte esencial del ambiente laboral en la Unidad de Mantenimiento Vial.

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