
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
La rutina de haircare se está abriendo paso. Antes, era suficiente con el shampoo y el acondicionador, ahora, las nuevas generaciones y la industria de la belleza usan productos y pasos específicos para el cuidado del cabello.
La generación Z creó una rutina altamente sensorial, en la que se incluyen más de 10 productos, como aceites, sérums, espumas, líquidos y mascarillas para cuidar el cabello.
Con tantos pasos, surgen algunas dudas. ¿Va primero la mascarilla o el acondicionador en el cabello? El orden es clave para aprovechar los productos.
Lea: Tipos de tejidos de cadenas de oro: ¿cómo es cubano, Gucci, chino y más?
El orden ideal sería champú (baño), mascarilla (tratamiento) y acondicionador (texturizante y sellado). Después, se puede aplicar el protector y el spray.
El acondicionar hidrata y suaviza el cabello, mientras que la mascarilla nutre. Los dos se complementan y se deben elegir de acuerdo a las necesidades de cada tipo de pelo.
La excelencia en el cuidado del cabello comienza con un diagnóstico profesional: cada fibra es única y requiere una solución a medida.
“La mascarilla va primero porque tiene mayor concentración de ingredientes reparadores, hidratantes o nutritivos. Además, penetra más profundamente en la fibra capilar, luego se aplica el acondicionandor, que ayuda a cerrar la cutícula del cabello, retiene la hidratación aportada por la mascarilla, reduce el frizz y porta suavidad y brillo”, dijo Alejandro Salazar, asesor de imagen y estilista.
Lea: Abelardo de la Espriella nombra a Silvia Tcherassi como la embajadora ad honorem de la moda
La función de la mascarilla es la de trabajar internamente en el cabello. “Ella nutre y aporta todos los nutrientes que tenga el producto. Luego, para que tenga éxito, hay que dejarla actuar mínimo 5 minutos en cabello delgado y máximo de 10 a 20 en cabellos muy gruesos. Todo depende del grosor del cabello”, comenta Viviana León, experta en educación capilar.
Después, se enguaja la mascarilla, se quita la humedad con las manos y se aplica el acondicionador para sellar, “para bajar el frizz, para encapsular la mascarilla y para darle brillo al cabello”, agregó la experta.
Así debe ser el paso a paso
María Gabriela Uribe, directora de marketing y división de productos profesionales de L’Oréal Centroamérica y Región Andina, explica el paso a paso.
El baño: prepara el terreno, eliminando impurezas con fórmulas específicas para el cuero cabelludo y el largo.
La mascarilla: es la etapa de nutrición profunda. Al aplicar la mascarilla después del baño, permitimos que sus activos de alta concentración penetren en una fibra receptiva.
Lea: ¿Por qué casi todas las cremalleras tienen las letras YKK y qué significan?
El acondicionador: es el paso de finalización. En Kérastase, consideramos el acondicionador como el cierre cosmético esencial para sellar la cutícula, aportar brillo instantáneo y proteger la fibra de las agresiones externas.
“La clave del éxito no es solo el orden, sino la dosis de tratamiento. Por eso, es clave el diagnóstico y la frecuencia, así como la personalización y frecuencia”,dijo Uribe.
Diagnóstico: es importante identificar primero si la necesidad es de nutrición, hidratación, fuerza o reparación. Un cabello fino requiere texturas ligeras, mientras que un cabello grueso demanda una carga lipídica mayor.
Frecuencia: la mascarilla es un tratamiento intensivo. Se recomienda su uso entre 1 y 2 veces por semana. El resto de los días, el acondicionador es el aliado diario para mantener la salud y manejabilidad del cabello sin sobrecargarlo.
👗👠👒 ¿Ya te enteraste de las últimas noticias sobre moda? Te invitamos a verlas en El Espectador.