Publicidad

¿Se supone que ahora está bien usar calcetines con sandalias?

Una profesora se pregunta sobre las normas de etiqueta del calzado contemporáneo.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Vanessa Friedman l The New York Times
25 de junio de 2026 - 04:14 p. m.
Imagen de referencia. / Getty Images
Imagen de referencia. / Getty Images
Foto: Getty Images
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Soy profesora de bachillerato y de vez en cuando uso sandalias. Los alumnos han empezado a decirme que no debería tener los dedos de los pies al aire, pero en mi generación no se usan calcetines con las sandalias. ¿Está cambiando esto y, si es así, por qué? ¿Cuáles son las “reglas” de los calcetines y las sandalias para 2026? — Elizabeth, Overland Park, Kansas

Has, digamos, tropezado con un tema bastante complicado.

Los calcetines y las sandalias son como los Romeo y Julieta de la moda: siempre los han separado, pero encuentran la forma de estar juntos. Pero aunque su atracción mutua tiene sentido desde el punto de vista práctico —la combinación evita las ampollas y es sencillamente más cómoda—, también depende en gran medida del contexto social y cultural, que cambia con el tiempo. Y, como has descubierto, de la generación.

No se trata simplemente de una combinación de moda. También se trata de nuestra tensa relación con los pies, que siempre han sido una parte del cuerpo controvertida. A veces se consideran obscenos, a veces ofensivos, por lo general un símbolo de clase y estatus social, e incluso a veces son objeto de legislación.

Lea también: Así es la colección de bolsos de lujo de Erling Haaland: ¿qué marcas tiene?

Érase una vez, en la época del Sacro Imperio Romano Germánico, que los centuriones usaban calcetines, o al menos su equivalente histórico —“udones”, como se les llamaba—, con sus sandalias de cordones para proteger sus pies y mantenerlos calientes. En el Japón del siglo XV, era habitual utilizar calcetines tabi de dedos separados con el calzado tradicional.

A finales del siglo pasado, sin embargo, usar calcetines con sandalias se había convertido en el estereotipo de un país. A los alemanes, que en aquella época tenían fama de ser de los menos a la moda de Europa, les gustaba ponerse Birkenstocks, que aún no eran lo que son actualmente, con calcetines cuando viajaban, y viajaban mucho. De este modo, la combinación se convirtió en un “no usar” para casi todos los demás.

Aunque ese cliché acabó convirtiéndose en un artefacto histórico, dio paso a otro: el titán adolescente de la tecnología con sandalias tipo slide y calcetines que se extienden hasta las pantorrillas. Esto se convirtió en algo tan habitual en Silicon Valley que Kevin Systrom, fundador de Instagram, dijo una vez a The Wall Street Journal que era la ropa que prohibiría en los armarios de sus empleados si pudiera.

Le puede interesar: El vestido de novia Chanel de Dua Lipa requirió más de 1.000 horas de trabajo manual

En ese momento, los calcetines y las sandalias se asociaban plenamente con el mundo de los nerd, lo que significó que pronto llegó el momento de que la moda, a la que le encantan los giros irónicos, volviera a adoptar la dupla. Y así ha sido, con múltiples marcas, como Fendi, Miu Miu y Dior Men, que han mostrado sandalias y calcetines en las pasarelas recientes. (Y como las tendencias se mueven muy deprisa hoy en día, otras casas, como Celine y Chanel, ya se están moviendo en la dirección de los pies al desnudo).

Probablemente no sea una coincidencia que esto haya ocurrido al mismo tiempo que la generación Z se ha hecho cada vez más eco de su incomodidad general con los dedos de los pies a la vista —el tema de múltiples memes e hilos en Reddit sobre “quién ha dejado salir a los perros”—. (Al fin y al cabo, la generación Z es el grupo de consumidores al que la mayoría de las marcas están más ansiosas por atraer). Su reacción es algo real, tanto si se debe, como algunos han postulado, al miedo a la fetichización —hay cuentas en OnlyFans dedicadas exclusivamente a los pies— o a alguna otra peculiaridad generacional.

Lea: Así fue como MAZ - Manuela Álvarez creó los trajes oficiales de la Selección Colombia

Lo que significa que ahora te enfrentas a la clásica pregunta de cómo equilibrar tu propio gusto, presupuesto para pedicura y asociaciones profundamente arraigadas con las de la gente que te rodea. Es decir: pregúntate hasta qué punto quieres participar en la versión de la moda del contrato social.

Si el objetivo es mantener a tu público enfocado en lo que dices, y no en tus pies, este puede ser un caso en el que la opinión de la gente tenga prioridad. Pero eso no significa que tengas que sacrificar tu identidad para usar calcetines con sandalias con aplomo.

De hecho, según Bailey Moon, un estilista que trabaja con clientes como los actores Rebecca Hall y Morgan Spector y a quien le gusta usar sus sandalias negras con calcetines negros, “los calcetines pueden convertirse realmente en una herramienta de estilo”.

Ponerse calcetines con sandalias del mismo color puede crear una silueta más estilizada, dijo, mientras que algunos de los calcetines más elegantes que hay ahora (transparentes, de punto fino, metalizados, con dibujos) “pueden hacer que el look parezca más armonioso, en lugar de discordante”. Sobre todo si las sandalias son de plataforma o incluso de tacón, en lugar de Birks. Echa un vistazo a Bombas, Sock Candy y Tabio para ver algunos ejemplos.

Y tómatelo como un experimento. Nunca se sabe lo que puedes aprender.

*Vanessa Friedman ha sido la directora de moda y la crítica jefe de moda del Times desde 2014.

c. 2026 The New York Times Company

👗👠👒 ¿Ya te enteraste de las últimas noticias sobre moda? Te invitamos a verlas en El Espectador.

Por Vanessa Friedman l The New York Times

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.