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Bolivia vive momentos de crisis, con una sociedad polarizada e insatisfecha. El gobierno de Evo Morales a dos años de su llegada al poder no ha logrado consolidar su proyecto país. La nacionalización de hidrocarburos no dio los beneficios esperados, y si bien es cierto la recaudación impositiva aumentó, hay riesgos de desabastecimiento interno y se presenta una clara disminución de la inversión en el sector. En lo social, también existe un gran déficit y los índices de pobreza son muy elevados.
En medio de este panorama, los cruceños desafían al gobierno central y llaman a sus habitantes a refrendar en las urnas este domingo 4 de mayo un estatuto de autonomía, que regirá las normas institucionales básicas del departamento y que reconoce en si mismo el derecho al manejo y gestión de sus recursos y un control ciudadano y participativo que beneficie a los habitantes de esta pujante región del país, en la que viven 2 millones y medio de bolivianos y que contribuye con el 30 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
De nada han servido las presiones, los ataques al sector productivo, las amenazas del gobierno central, o los fallidos llamados al diálogo de la OEA y de la Iglesia Católica. De nada han servido los viajes “relámpago” del presidente Evo Morales a la zona, cargado de computadoras y carros para la policía o los millonarios proyectos de salud y educación que con fondos venezolanos tiene previsto realizar en Santa Cruz. Los cruceños, contra viento y marea, están decididos a revalidar
en las urnas su derecho a la autonomía, bajo el principio del ejercicio de la libre determinación de los pueblos. Desarrollo departamental equitativo, incluyente y participativo, que redunde en una mejor calidad de vida de los cruceños son los objetivos básicos de la autonomía departamental. El estatuto, según sus principios refuerza además la unidad de Patria y los lazos de hermandad y solidaridad entre los bolivianos.
Esta semana ha sido un ir y venir de declaraciones. La Corte Nacional Electoral, por un lado, manifestó que el referéndum carece de legitimidad y legalidad y advirtió que no reconocerá su resultado, mientras que los líderes del SÍ hablaron del nacimiento de una “Nueva República no centralista”. Los dirigentes de la Unión Juvenil Cruceñista fueron más lejos, asegurando que de ser necesario defenderán con sus vidas la autonomía. En ese mar de rumores algunas voces han alertado sobre la presunta presencia de militares venezolanos en territorio boliviano.
Recorriendo la zona, coloridas pancartas y vallas por el SÍ se pueden observar en los más diversos rincones de la geografía departamental. Pueblitos chiquitanos que parecen haberse detenido en el tiempo y que hoy son patrimonio de la Humanidad también han hecho sentir sus voces en defensa de la autonomía.
El cierre de campaña por el SÍ fue un evento multitudinario, en el monumento al Cristo Redentor que se tiño de verde y blanco – colores emblemáticos del departamento - ante la presencia de miles de personas. Los dos discursos de la noche llamaron a la participación ciudadana, y a cumplir el sueño de una Bolivia próspera, más justa y solidaria.
Las últimas encuestas hablan de un 70 % en la intención de voto a favor del SÍ. La autonomía es un hecho irreversible para Bolivia, aseguran los cruceños, sin embargo las preguntas que propios y extraños se hacen es qué pasará el lunes 5 de mayo, si se da la aprobación de los estatutos de autonomía. Cuál será la postura del gobierno central? cundirá el ejemplo de Santa Cruz a otras latitudes de Latinoamérica???