20 Jun 2018 - 3:00 a. m.

El infierno que viven los que tienen que migrar

Mientras Donald Trump insiste en separar a las familias de indocumentados que buscan ingresar a EE. UU., en Europa varios países cierran sus fronteras.

redacción internacional

Los niños separados de sus padres inmigrantes indocumentados en la frontera con EE. UU. son llevados a estas celdas.  / AFP
Los niños separados de sus padres inmigrantes indocumentados en la frontera con EE. UU. son llevados a estas celdas. / AFP
Foto: HANDOUT

“Las migraciones son un fenómeno que es inevitable”. Simple y claro. La frase es del secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, quien agregó: “las migraciones son necesarias”.

Algo que no les gusta ni a Donald Trump ni a varios países europeos que se niegan a recibirlos. En Estados Unidos llueven duras críticas por la separación de los niños de sus padres inmigrantes indocumentados que son deportados. En Europa la situación es parecida. Luego de la grave crisis de migrantes de 2015, hace días un barco cargado de inmigrantes tuvo que navegar durante días por el Mediterráneo, después de que tres países europeos se negaran a recibirlos y formaran un “eje contra la inmigración ilegal”.

Desde que llegó a la Casa Blanca, en 2017, Trump anunció que utilizaría una medida que fue considerada por años como “la opción nuclear” para disuadir a los inmigrantes de ingresar ilegalmente a Estados Unidos.

Ver más: Imágenes de los niños separados de sus padres en la frontera

John F. Kelly, entonces Secretario de Seguridad Nacional, advirtió en marzo de 2017 que si detenían familias por entrar al país de manera ilícita, los niños serían separados de sus padres, “para impedir que haya más movimiento dentro de esta red extremadamente peligrosa”.

Lo cumplieron. De acuerdo con oficiales del Senado de EE. UU., entre el 5 de mayo y el 9 de junio, 2.342 niños fueron separados de sus familias al ingresar clandestinamente al país. Entre marzo y mayo de este año, más de 50.000 personas fueron arrestadas por ingresar clandestinamente por la frontera con México. Un 15 % son familias y un 8 % menores sin compañía de adultos.

Hasta hace poco, los demandantes de asilo registraban sus casos y eran liberados en Estados Unidos en espera de que sus casos fueran analizados. Pero hay 600.000 pedidos acumulados y muchas familias nunca regresan y terminan viviendo en la ilegalidad por miedo a ser deportadas.

Ver más: La foto que refleja la crisis de migrantes en la frontera de EE. UU.

La mayoría de familias y menores que están llegando a Estados Unidos viajan desde Guatemala, Honduras y El Salvador. De hecho, la canciller guatemalteca, Sandra Jovel, dijo que de los 2.000 menores que han sido separados en las últimas semanas, 465 son de su país.

La crisis ha desbordado el sistema estadounidense. Desde el 6 de mayo, que comenzó el plan “Tolerancia Cero”, se incrementó en un 22 % los niños que terminan en los refugios gestionados por el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS). Las cifras muestran que 10.859 niños inmigrantes se encuentran actualmente en esos albergues de propiedad federal. De ellos, 1.475 están en paradero desconocido.

Europa, un caos

En el Viejo Continente las cosas no son mejores. Después de la crisis de 2015, cuando las fronteras se vieron desbordadas por la llegada de miles de inmigrantes africanos y sirios, principalmente, comienza a gestarse una situación parecida.

Italia, desde hace años en primera línea del flujo de solicitantes de asilo, detonó la nueva crisis en la UE después de su rechazo a recibir un barco, el “Aquarius”, repleto de migrantes provenientes de África. Aunque finalmente llegaron a España el domingo, después de una semana de odisea, el barco puso en evidencia el rechazo hacia los migrantes: Polonia y Hungría se niegan a abrir sus fronteras, mientras que la canciller alemana, Ángela Merkel, propone que el tema sea manejado como un asunto común.

Según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), más de 171.635 inmigrantes irregulares lograron cruzar a Europa en 2017, mientras que 3.116 desaparecieron en el mar. La Agencia Europea de Guardia de Fronteras y Costas (Frontex) advirtió que, en 2018, el número de llegadas aumentará. Sólo el fin de semana anterior, fueron rescatadas mil personas en altamar. Francia y Alemania acordaron una propuesta conjunta para afrontar la crisis, que incluye el refuerzo de las fronteras exteriores de la UE e impedir que los inmigrantes puedan pedir asilo en distintos países, sino solamente en el estado de entrada.

Ver más: Italia amenaza con bloquear puertos ante oleada de migrantes

Naciones Unidas aseguró que los países tienen derecho a adoptar sus propias políticas migratorias, “siempre y cuando respeten los derechos humanos de los migrantes”. Antonio Guterrez, secretario general de la organización, recordó el caso de su madre de 95 años que necesita cuidados permanentes en Portugal. “Yo nunca vi un portugués ocuparse de mi madre. Siempre han sido inmigrantes y está claro para mí que las migraciones son una necesidad”, recalcó.

“Y si las migraciones son una necesidad, entonces es preferible organizarlas, reglamentarlas, para garantizar que se produzcan en un contexto en el que los países cooperen y donde todos salen ganando, especialmente para todos los migrantes que se encuentran en condiciones de desespero”, agregó.

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