28 Feb 2021 - 11:59 p. m.

El Partido Republicano, o el club de culto a Trump

El expresidente Donald Trump apareció de nuevo en público el domingo y los republicanos, que celebran su capacidad para atraer votos, lo recibieron con los brazos abiertos. ¿Cuál es su plan de juego?

Y como si de un club de comedia se tratara, las caras más visibles del Partido Republicano se reunieron este fin de semana en Orlando, Florida, para la Conferencia de Acción Política Conservadora de este año (CPAC, por sus siglas en inglés). Este es el evento anual que realiza el partido para presentar las bases de su plataforma política, que sirve como barómetro de las posiciones de sus miembros y evalúa los posibles candidatos a la presidencia. Las noticias no fueron positivas.

Ted Cruz, senador de Texas, fue uno de los primeros en subir al escenario el viernes para presentar su stand up comedy. “Orlando es increíble. No es tan bonito como Cancún, pero es bonito”, dijo el legislador recibiendo las risas de los asistentes. Cruz se refería a su efímera escapadita de 24 horas a Cancún en medio de la ola de frío y la crisis energética que atravesó su estado, hace un par de semanas. Más de setenta ciudadanos de dicho estado murieron en sus habitaciones y automóviles por las bajas temperaturas. La madre de un niño de once años que falleció a raíz de esto está demandando, por US$100 millones, a las empresas de energía por su negligencia.

Cruz, que mintió sobre su estadía y las intenciones de su viaje, pues cuando estalló el escándalo cambió su tiquete para regresar antes sin que se dieran cuenta, eligió culpar a sus hijas por lo sucedido. “Ellas me pidieron salir. Yo trataba de ser un buen padre”, dijo el senador. Desde luego que, dadas las condiciones, esto no era algo para bromear, pero el legislador lo hizo de todas maneras porque sabe que la estrategia política de su partido ha cambiado y esto es lo que “debe” hacer. Este era tan solo el primer aviso.

Luego vino todo un panel de voceros que aseguró, sin fundamentos, que las elecciones de 2020 fueron fraudulentas, otra vez. Después habló el senador Matt Gaetz, quien incluyó la polémica por el cambio de género de un personaje de Toy Story en su rutina. “Florida es como una mujer increíble: aventurera, soleada y un poco loca. Nueva York es como un mal exmarido que no te deja salir a cenar y puede matar a tus abuelos”, agregó por la controversia con el gobernador demócrata Andrew Cuomo.

Más tarde apareció el senador Josh Hawley, uno de los políticos que alentaron el asalto al Capitolio el pasado 6 de enero, destacando que él se opuso a reconocer los resultados de una elección transparente y a pedir un “nuevo nacionalismo”. Recibió una ovación. Durante toda la conferencia, los oradores hicieron creer que el asalto nunca existió y tampoco la pandemia.

Y luego llegó Donald Trump Jr., hijo del expresidente, con una rutina muy corta bromeando, como Gaetz, sobre el género del señor Cara de Papa. “(Los demócratas radicales) nos cancelaron Los Muppets”, agregó. Pero fue la entrada de Don Jr. lo que me resultó más llamativo de todo. “¿Cómo están todos en TPAC?”, gritó. Había cambiado la sigla C de Conservadora por una T de Trump. Y ese es el mejor resumen que se puede tomar del evento y del Partido Republicano actual. Esta fue la Conferencia de Acción Política de Trump. El partido de Abraham Lincoln ahora es un culto del expresidente.

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La decoración del evento también es concluyente. Una estatua de oro de Trump adornó el exterior. “Esta (conferencia) es conservadora, y los conservadores están a favor de Trump”, dijo Tommy Zegan, creador de la obra. Y no hay que pasar por alto que el escenario central era una runa odal, el símbolo adoptado por las SS nazis. Y este grado de exaltamiento refleja que la alianza de los republicanos con la extrema derecha, sobre todo con Donald Trump, estará presente durante muchos años.

Los republicanos, como explica el exestratega del partido Tim Miller, tuvieron la oportunidad de avanzar hacia otro lado después del asalto al Capitolio, pero los votantes siguen amando su figura. “En lugar de contrarrestar eso, los líderes han optado por la sumisión y han erigido un ídolo de oro”, dijo. Mientras haya intereses económicos de por medio, él seguirá ahí. Se reporta que está pensando en crear un súper PAC para recaudar fondos, lo que le permitirá seguir maquinando dinero y afirmando su autoridad sobre el partido. Y mientras su figura siga moviendo votos, los líderes del partido estarán con él. Por otro lado, sus seguidores están convencidos de que Trump es la “nueva personificación de la Constitución” y no hay nada, por ahora, que les haga pensar otra cosa.

“Creo que el mensaje aquí es que no se trata de un solo individuo. Se trata de la Constitución, de la libertad, de recuperar nuestro país. Y Trump acaba de personificar eso mejor que otros”, le dijo a USA Today Michelle Heldmyer, voluntaria republicana que ayudó a ubicar la estatua del expresidente.

Trump cerró la conferencia el domingo, en su primera aparición pública desde que terminó su presidencia. Descartó la creación de un tercer partido y prometió, de nuevo, un muro. Todavía es muy pronto para decir si será el candidato del partido en 2024 o no. Lo que sí es claro tras la conferencia es que, si él no está en la boleta, seguro será el encargado de promover a la siguiente figura populista. Y es por eso que Cruz, Hawley, Tom Cotton y compañía están jugando a ser como Trump, a pararse en una tarima con una rutina llena de comentarios tan descarados e imprudentes porque reconocen que a él le funcionó en el pasado. Porque eso también hay que destacarlo: hubo más referencias al señor Cara de Papa y pedidos de investigaciones a Hillary Clinton y a Hunter Biden que diálogo sobre las necesidades del país hoy.

“El Partido Republicano no es el partido de los country club, es el partido de los trabajadores, de los obreros hombres y mujeres”, dijo el senador Cruz, quien se alojó en el lujoso Hyatt Regency el fin de semana, pocos días después de visitar el Ritz-Carlton en Cancún.

Finalmente, solo los aliados de Trump estuvieron invitados. Mitt Romney, quien representa el rostro más visible del ala moderada de los republicanos, no estuvo presente. Tampoco el exvicepresidente Mike Pence, quien no quedó en buenos términos con su exjefe. Ellos podrían formar una coalición moderada y presentar un candidato más afín a lo que era el partido antes, pero Romney es muy realista. “No sé si se postulará en 2024 o no, pero si lo hace, estoy bastante seguro de que ganará la nominación”, señaló el senador de Utah. El Partido Republicano sucumbió ante el populismo.

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