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Este miércoles en la tarde, los corredores de bolsa argentinos tenían una nueva preocupación en sus cabezas. Debido al anuncio de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de impulsar un proyecto de ley que ponga fin al sistema privado de pensiones, el índice Merval de la Bolsa de Buenos Aires cerró con una caída del 17%. Como si fuera poco, la calificación de riesgo del país, elaborada por JP Morgan, subió 102 unidades.
Al otro lado del mundo, en España, sus colegas veían impotentes cómo el anuncio argentino hacía que el índice Ibex-35 de la Bolsa de Madrid cayera un 6%. El mercado español entró en pánico, pues el grupo bancario BBVA controla varios de los diez fondos privados encargados de las pensiones en el país austral.
La propuesta de la Casa Rosada, que espera su aprobación en el Congreso para convertirse en ley, ha causado un revuelco total en la política interna y en la sociedad.
Mientras el Gabinete salía a buscar apoyos en el Legislativo para que su propuesta fuera apoyada por mayoría, la oposición hacía serias acusaciones. “La decisión del Gobierno no busca mejorar el sistema jubilatorio sino saquear los fondos de los pensionados”, afirmó Elisa Carrillo, líder de Convergencia Cívica, a una emisora de radio capitalina. Según su partido, Fernández de Kirchner busca quedarse con los 30.000 millones de dólares que manejan las administradoras de pensiones para pagar la deuda del Estado.
Antes de que el anuncio se hiciera oficial, los 11.000 trabajadores de los fondos de jubilación y la superintendencia que los controla salieron a las calles para demandar la protección de sus empleos ante una medida que calificaron de “violenta”. Simultáneamente, líderes sindicales y trabajadores se manifestaron a favor de la propuesta y pidieron al Congreso su aprobación.
“Los fondos cobraron comisiones del 30% hasta 2007, cuando se las bajaron al 11%. Esto ha sido negocio para bancos y aseguradoras, que nunca pierden”, denunció la diputada oficialista María América González.
Por su parte, Sebastián Palla, presidente de la Unión de Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (UAFJP), salió a la defensa de sus agremiados y de los 9,5 millones de afiliados que representa. “El proyecto no tiene una visión de largo plazo, sino que está basado en un hecho coyuntural, que es la crisis de los mercados financieros”, dijo, y agregó que, de aprobarse la medida en el Congreso, auyentará la inversión privada del país.
Para el economista y ex director del Banco Central del Perú, César Ferrari, esta decisión se veía venir debido al estado actual de los mercados financieros. “Es una reacción casi natural ante la crisis. Así como en E.U. el Estado está nacionalizando bancos para evitar que quiebren, las pérdidas de los fondos de pensiones argentinos podría hacerlos colapsar”, sostiene.
Otra cosa opina Santiago Montenegro, presidente de Asofondos, la entidad que agremia a las administradoras de pensiones en Colombia. “Es la decisión de un Gobierno que ha manejado irresponsablemente las finanzas públicas, y encontró la excusa de la crisis financiera mundial para nacionalizar los fondos de pensiones. Es un fraude que le han hecho a los trabajadores de Argentina”, agregó.