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Los últimos minutos de Jonathan Meléndez: lo que dice la investigación del crimen

El expediente al que tuvo acceso El País, de España, contiene evidencia que probaría la premeditación del crimen, así como la demora con que actuó la policía.

25 de septiembre de 2026 – 06:43 p. m.
MEX1859. ATIXAPAN DE ZARAGOZA (MÉXICO), 02/09/2026.- Policías custodian la zona donde se cometió un homicidio múltiple este miércoles, en el municipio Atizapan de Zaragoza (México). Autoridades mexicanas detuvieron a dos hombres señalados como presuntos responsables del homicidio múltiple de Jonathan Meléndez, integrante de la banda de indie rock Camilo Séptimo, de su esposa embarazada, de su hija de tres años y de la trabajadora del hogar, cuyos cuerpos fueron hallados al interior de su residencia en el municipio de Atizapán de Zaragoza. EFE/ Madla Hartz
Policías custodian la zona donde se cometió un homicidio múltiple en el municipio Atizapan de Zaragoza (México). / EFE
Foto: EFE - Madla Hartz

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Con el pasar de los días se conocen más detalles del asesinato del músico mexicano Jonathan Meléndez, de 38 años, y su familia, una masacre que ha conmocionado a la región. El País, de España, tuvo acceso a la investigación de los hechos, que detalla el camino que habrían recorrido el presunto asesino, un socio de Meléndez, hoy detenido, y las víctimas aquel 1.° de septiembre.

Ese martes, en horas de la tarde, Diego Sebastián, como ha sido identificado el señalado victimario, llegó a la vivienda de la familia en Atizapán, zona metropolitana de la Ciudad de México, y pudo ingresar gracias a la autorización de una persona que no ha sido identificada con claridad, probablemente Aleyda Romero, la trabajadora doméstica. Momentos después, llegarían Ana Paula González, de 34 años y esposa de Meléndez, y sus dos hijos, de tres y cinco años.

Honas, como era conocido Jonathan, integrante de la banda Camilo Séptimo, no se encontraba allí: estaba jugando pádel con un amigo, a quien Ana Paula contactó para decirle que Diego Sebastián estaba en la casa. Honas y su socio lograron hablar: Diego Sebastián dijo que lo esperaría. Eso, antes de las 6 p. m.

En la próxima hora, Aleyda salió y regresó de pasear a los perros de la familia, mientras Meléndez tomó su camino de vuelta a casa. Durante el trayecto, el hombre se alarmó tras no poder comunicarse con su familia. Decidió, entonces, llamar al supervisor de seguridad: le pidió que llamara a la policía porque su socio estaba armado, como pudo ver por las cámaras.

Meléndez entró a la vivienda sin su amigo, a quien le dijo que esperara afuera y que si no le volvió a atender, pidiera ayuda. Efectivamente, a las 7:38 p. m. se acercó a la vigilante, quien llamó a su supervisor y a la administradora. “En esas andaban, cuando el vehículo de Diego Sebastián llegó a la garita y este sacó su cuerpo por la ventanilla, gritando, con una pistola en las manos”, relata El País. “¡Tú, pinche negrito bimbo, donde se te ocurra decir que me viste, te voy a matar como a tus pinches amigos!”, dijo Sebastián al amigo de Honas, de acuerdo con el expediente al que el medio tuvo acceso.

El vehículo era manejando por un sujeto identificado como Gerardo N., quien también ha sido detenido por los hechos: las placas del carro eran robadas, lo que ha indicado a los investigadores que el crimen fue premeditado.

No fue sino hasta pasadas las 9 p. m. que la policía, tras la insistencia del amigo, logró entrar a la vivienda: encontraron a uno de los perros muerto en el baño, a la trabajadora asesinada en el cuarto de servicio, el cuerpo de Meléndez sobre un sofá y a su esposa e hija en la ducha de la habitación. Todos con tiros en la cabeza e inmovilizados con cintas y cinchos.

“Cuando salieron de allí, los agentes entraron en el cuarto de en frente y vieron a un niño, algo mayor que la pequeña que habían encontrado en el baño”. Era el hijo mayor, el único sobreviviente.

Diego Sebastián fue localizado y capturado horas después. Por el momento, se cree que el crimen está relacionado con un intento de robo: Sebastián ya le había pedido dinero prestado a su socio, a lo que este se había negado. A eso se sumó la inversión de Meléndez en criptomonedas, de la que le contó a Sebastián. Honas tenías las claves en una memoria USB.

La investigación continúa en un país conmocionado por la violencia que lo desborda. Entre enero de 2020 y marzo de 2026, la asociación civil Causa en Común ha documentado 3.036 masacres. Solo hasta marzo de este año se contaron 60.

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Comentarios
  • Mags(jjdxw)•Hace 10 horas
    Esos manitos están en Colombia hace mucho tiempo manejando el negocio del “Oro Blanco”. Criminales sin asco para asesinar.

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