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Nicolás Maduro, vestido completamente de negro, muestra la señal V de “venceremos” con dos de sus dedos, mientras está esposado.
Horas después, cuando ya estaba en el Metropolitan Detention Center en Brooklyn, hay una nueva imagen de Maduro sentado y rodeado por agentes federales de Estados Unidos. Esta vez levanta sus dos manos y hace la señal de los dos pulgares hacia arriba.
Las reacciones a estas dos señales han generado inquietud y repudio, pero para los maduristas y el equipo cercano a Nicolás Maduro, aseguran que estos gestos son mensajes diseñados con un objetivo: generar tranquilidad a sus bases políticas.
“Lo primero que (Maduro) envió fue esta señal (la de la V), de ‘Nosotros venceremos’ y envió una segunda señal (la de los pulgares arriba): estoy bien, sigan adelante", dice el documento que compartió el ministro de Comunicación e Información, Freddy Ñáñez, al cuál se tuvo acceso mediante una filtración.
De acuerdo con el ministro de Comunicación, Freddy Ñáñez, las señales mostradas por Nicolás Maduro se enmarca en un plan diseñado por el mandatario, un plan que el alto mando político y militar debía cumplir.
La Hora de Venezuela tuvo acceso a este plan que compartieron desde el ministerio a militantes, funcionarios del madurismo y a propagandistas de su equipo. Ñáñez pidió a los comunicadores que sean los “portadores y los líderes de la opinión nacional” y que protejan la “imagen, los sentimientos y los objetivos estratégicos de la revolución” .
La implementación de esta estrategia de propaganda se observó en la instalación de la nueva Asamblea Nacional. Incluso, el presidente del ente legislativo, Jorge Rodríguez, hermano de la presidenta interina, Delcy Rodríguez, repitió en más de tres ocasiones la señal de la V con sus dos manos, tal y como lo hizo Maduro, ya esposado, en el video cuando llegó a Nueva York. La señal de Rodríguez la enfocaron las cámaras de VTV, justo en el momento en el que Nicolás Maduro Guerra, hijo de Nicolás Maduro, lo llamó “tío”.
De hecho, el ministro Ñáñez les pidió a sus equipos y funcionarios explotar comunicacionalmente el símbolo que ahora representaría Nicolás Maduro como “presidente secuestrado”. Varias cuentas de militantes y propagandistas también comenzaron a compartir en redes sociales y grupos de WhatsApp y Telegram el gesto de Nicolás Maduro haciendo la V de “venceremos” con los dedos.
La estrategia de Maduro
De acuerdo con las palabras de Freddy Ñáñez, Maduro previó todos los escenarios posibles, desde “el peor” hasta el “más óptimo”, sin precisar si la captura fue el escenario más radical para ellos.
Ante esa posibilidad pidió tres cosas: “Mantener el poder político, el hilo constitucional”; “garantizar la paz, el orden y la seguridad en el país”, y “pasar a una nueva fase de lucha política, jurídica, diplomática, social, económica”.
Según Ñáñez, Delcy Rodríguez está asumiendo “el plan diseñado por el presidente Nicolás Maduro” porque fue a quien Nicolás Maduro eligió y designó junto al ministro de interior y justicia Diosdado Cabello, al presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez Gómez y al alto mando militar, para “dar cumplimiento a este nuevo plan y a este lineamiento” de Maduro.
Ñáñez también recordó que Delcy Rodríguez dijo con claridad que el único presidente de Venezuela es Maduro, afirmando que “lo que une a Delcy Rodríguez con Nicolás Maduro Moros es un amor, un amor paternal”.
A las bases de comunicación del oficialismo se les aseguró que Maduro “cumplió su palabra, no se inmoló” y defienden la narrativa de que a partir de este momento se convertiría “en el prisionero de guerra, en el prisionero político más importante del mundo””.
Pero hay otro análisis que refiere que pudo haber “un golpe de palacio que lo ejecutan miembros del propio poder, reemplaza al líder, pero no al régimen, y se apoya en baja violencia y decisiones internas” y que fue publicado por el director de El Pitazo, César Batiz.
La madrugada de las explosiones
Sobre la madrugada del 3 de enero, el día de los ataques de Estados Unidos y que terminaron con la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, Ñáñez dijo que hubo “un combate” y que hubo “mártires”: “más de 80 compañeros cayeron abatidos cumpliendo su deber”.
De estas víctimas no hay información oficial, ni tampoco se les ha rendido honores. Caso contrario de Cuba, que confirmó la muerte de 32 militares en el hecho que, según dijo el presidente Miguel Díaz Canel, cumplían una misión en Venezuela y murieron en “acciones combativas”.
“Nicolás Maduro estaba preparado psicológicamente, espiritualmente y políticamente para enfrentar cada uno de los escenarios”, destaca Ñáñez, recordando el plan supuestamente diseñado por Maduro: “Si el enemigo nos rebasa tácticamente, entonces nos replegaríamos y reconstituiríamos la fuerza para seguir dando la batalla”.
Guerrilla comunicacional
Sobre la campaña comunicacional que mantendrán en sus equipos, el ministro Ñáñez apuntó que debían proteger “la imagen de la revolución”, y blindar a Delcy “de rumores y teorías de conspiración”.
Pidió que se alejen de los “sentimientos de derrota” y que la misión es luchar “por el rescate” de Maduro.
“No le creamos nada a nadie, salvo a nosotros mismos”, dice Ñáñez como una premisa de control que mantienen: “No le creamos nada al enemigo, porque el enemigo miente regularmente", completa sin decir a quién se refiere.
Los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez han manejado el tema comunicacional en Venezuela desde 2013, según confirmó un funcionario que trabajó en el Gobierno chavista. Antes, en 2009, cuando Jorge Rodríguez fue alcalde de Caracas, fundó un diario de circulación gratuita llamado Ciudad Caracas y el ahora ministro Ñáñez, fue columnista y director del suplemento literario Letras.
Ñáñez es ministro de Comunicación desde septiembre de 2020, cuando sustituyó en el cargo a Jorge Rodríguez, juramentado, nuevamente, como presidente de la Asamblea Nacional venezolana.
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