10 Nov 2020 - 3:00 a. m.

Martín Vizcarra, otro presidente que sale por la puerta de atrás

El Congreso destituyó al presidente Martín Vizcarra tras un segundo juicio político que se le abrió por haber recibido sobornos en 2014.

Redacción Mundo

Internacional

La historia de Perú se sigue repitiendo, tristemente. Martín Vizcarra se suma a la lista de presidentes que no han completado su gobierno. Desde el 19 de noviembre de 2000, casi 20 años, cuando Alberto Fujimori fue destituido por el Congreso, el país no ha logrado encontrar la estabilidad política.

Vizcarra tuvo un destino parecido al de su predecesor, Pedro Pablo Kuczysnki, quien no pudo completar su mandato al verse forzado a dimitir por presiones del Parlamento.

El Congreso peruano declaró ayer su incapacidad moral en el juicio político abierto en su contra y decretó su destitución.

Con 105 votos a favor, la moción de vacancia impulsada contra el mandatario por las acusaciones de que cometió actos de corrupción cuando era gobernador de la provincia sureña de Moquegua (2011-2014) superó el número de apoyos que exige la Constitución (87 sobre 130 diputados) y automáticamente abrió el paso para despojar al mandatario de su poder.

La resolución parlamentaria declaró la “permanente incapacidad moral del presidente” y, por lo tanto, “la vacancia de la Presidencia de la República”. Ahora el cargo será asumido por el presidente del Congreso, Manuel Merino, del grupo político de Acción Popular.

Vizcarra se había salvado el pasado 18 de septiembre de la destitución, cuando el Congreso no reunió los votos necesarios para sacarlo del poder. El presidente fue sometido al primer juicio de destitución, luego de que dos asesoras lo acusaran de haberlas convencido de mentir en una investigación sobre los contratos de un cantante poco conocido, según unos audios filtrados.

La decisión de este lunes resultó sorpresiva, pues si bien se conocía que muchos legisladores ya pensaban forzar la destitución de Vizcarra, todo parecía indicar que estaban aún lejos de llegar a sumar los votos necesarios para la vacancia.

“No existe prueba de flagrancia de un delito, ni habrá porque no he cometido un delito, no he cobrado soborno (...) Son hechos falsos, no corroborados, recién está empezando un proceso de investigación, son hipótesis”, se defendió Vizcarra. Pero sus pésimas relaciones con el Congreso desde el comienzo de su mandato terminaron pasándole factura. El Congreso lo acusó de “mentiroso”, “inmoral”, “corrupto” y de ser el responsable de toda la inestabilidad política que vive el país.

El debate demostró así la absoluta soledad política del mandatario, que no contaba con ninguna bancada oficialista en la Cámara y a quien incluso los diputados que votaron por mantenerlo en el poder consideraron responsable de los actos por los que es acusado.

Un golpe más

Analistas explican que la destitución de Vizcarra es el quiebre de una serie de decisiones y promesas dirigidas a renovar la clase política y erradicar la corrupción estructural del aparato estatal. Durante su mandato, el presidente se esmeró en sacar adelante su reforma a la justicia, proyectos de reforma del sistema político e incluso disolvió el Congreso.

Llegó al poder el 23 de marzo de 2018, habiendo pasado tan solo 20 meses desde que la administración de Pedro Pablo Kuczynski había tomado posesión, Vizcarra, hasta entonces primer vicepresidente del gabinete, asumió el cargo tras la renuncia del presidente después de su pérdida de poder político por cuenta de un escándalo de corrupción.

Vizcarra entró así en la lista de presidentes peruanos acusados de escándalos de corrupción tras la revelación de audios. En el año 2000 le sacaron a Alberto Fujimori los “vladivideos”. Luego, en 2008, los “petroaudios” golpearían a Alan García y, finalmente, en 2018, Kuczynski saldría por la puerta de atrás tras la publicación de los “mamanivideos”.

Han pasado ya 20 años desde que Fujimori fuera destituido y la esperanza de que el país se recompusiera se ha esfumado con los años. En este período, por la Casa de Pizarro de Lima han pasado cinco gobernantes y ninguno ha terminado su presidencia en los mejores términos.

Ahora el turno es para Manuel Merino, presidente del Congreso, quien en los próximos días asumirá la Presidencia del inestable Perú. Una figura polémica de la política local. Este es su tercer período en el Congreso. Consiguió su curul con menos de 6 mil votos en las pasadas elecciones legislativas extraordinarias que convocó Vizcarra tras disolver el Congreso, en septiembre de 2019.

Merino, conocido más como ganadero que como político, tiene una desaprobación popular del 72 %, según una encuesta de Ipsos Perú. Estudió agronomía, aunque no se graduó y se convertiría en el primer presidente sin formación académica que llega a dirigir los destinos de un país que en 20 años no ha logrado encontrar su rumbo político.

Le recomendamos: El caso por el que el presidente de Perú fue destituido por el Congreso

Comparte:

Inscríbete a Nuestros Newsletter

Despierta con las noticias más importantes del día.
Al registrarte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Para tener acceso a todos nuestros Newsletter Suscríbete