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Para lograrlo, que es muy posible, el presidente ha modificado sus pretensiones. Por eso el tema de la reelección indefinida fue maquillado a tal punto que terminó borrando lo que el oficialismo pretende. La estrategia fue camuflar la idea de que Chávez se quedará eternamente en el poder, que es a lo que le temen muchos venezolanos (52%, según las últimas encuestas).
En las urnas, lo que los venezolanos responderán es a la siguiente pregunta: “¿Aprueba usted la ampliación de los derechos políticos de las venezolanas y los venezolanos en los términos contemplados en la enmienda de los artículos 230, 160, 174, 192 y 162 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, tramitada por la Asamblea Nacional, al permitirse que la postulación para todos los cargos de elección popular de modo que su elección sea expresión exclusiva del voto del pueblo?”.
De esta manera Chávez actúa de manera inteligente. Y así lo ha demostrado con sus últimos comportamientos. El presidente ha explicado que no se quedará por siempre. Incorporó a los gobernadores y alcaldes para bajar el tono personalista de la iniciativa. De esta manera buscaría mover más votos el día de la elección.
Chávez está trabajando duro para ganar. Lo ayuda la realidad de que en el país no se ubica un sucesor. Ni en el chavismo ni en la posición. No es prudente subestimar su poder e ignorar que sus estrategias electorales casi siempre le han funcionado. Si pierde, que también podría pasar —ya una vez los venezolanos le dijeron que no— nada pasaría. El presidente seguirá intentando quedarse en el poder y tiene hasta 2012 para conseguirlo.
* Director de Datanálisis, una de las firmas encuestadoras más importantes de Venezuela.