
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Luego de que Bukele ingresará el domingo al Congreso con militares y policías armados con fusiles de asalto para exigir la aprobación de un polémico préstamo que financie un plan de seguridad contra las pandillas, su percepción sobre lo ocurrido sigue siendo la misma. Es decir, era una acción que debía realizarse y que es menos grave que los presuntos negocios que los congresistas tendrían con bandas delincuenciales.
Este es el contexto en el cual instituciones nacionales como la Corte Suprema y el mismo Congreso le advirtieron al mandatario que dichas maniobras ponen en riesgo todo el orden constitucional del país y ordenaron al mandatario abstenerse de usar al Ejército en este tipo de eventos.
La reacción del alto tribunal fue celebrada por los diputados con gritos de "¡Viva la democracias", durante una sesión extraordinaria que se instaló para aprobar un pronunciamiento ante lo sucedido el domingo, un hecho inédito tras décadas de dictaduras militares y una guerra civil de 12 años (1980-1992).
Le puede interesar: Bukele contra el Congreso: ¿peligra la democracia de El Salvador?
La visión del presidente, sin embargo, es diferente. En entrevista con El País de España afirmó: "Si yo fuera un dictador o alguien que no respeta la democracia, ahora hubiera tomado el control de todo. Según las encuestas, el 90% del pueblo nos apoya. También lo hacen las Fuerzas Armadas y la policía. El pueblo se enojó cuando pedí calma, pero si hubiera querido hubiera tomado el control de todo el Gobierno esta noche".
Preguntado sobre cómo justificaba la presencia de los militares en la Asamblea Legislativa Bukele señaló: "Si eres superficial y te fijas solo en la foto sí. Alguien que no conoce El Salvador ve la foto de los militares en el Congreso y dice: "¡Qué barbaridad!" Pero, qué es más grave, una foto de unos militares donde no se agredió a nadie, no hubo heridos, ni disparos… o saber que hubo diputados (de Gobiernos anteriores) que negociaron con pandilleros. Lo de los militares solo fue un acto de presencia. Fijarse en eso es estar enfocándose en lo superficial".
Condena unánime del Congreso
Los diputados de la Asamblea Legislativa, de mayoría opositora y constantemente enfrentados por su origen ideológico, condenaron de forma unánime lo ocurrido. "Por supuesto que hubo un intento de golpe de Estado, intento de disolver la Asamblea Legislativa", dijo en rueda de prensa el presidente del Parlamento, Mario Ponce.Ponce hizo pública la condena en nombre de los 84 diputados, incluidos los parlamentarios del oficialista Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA), al salir de una reunión privada de más de cinco horas con los líderes de los partidos políticos que integran el Congreso.
Diferentes partidos con representación en el Congreso, incluso aliados de Bukele, rechazaron la ocupación militar y varios legisladores pidieron al fiscal general, Raúl Melara, que investigue los hechos y deduzca si se cometió algún delito. "Nuestra posición es que hay que respetar el rol de cada órgano de Estado" y "nunca hemos trabajado a presión", dijo escuetamente a periodistas el diputado Guadalupe Vázquez, de GANA y uno de los constantes defensores de las iniciativas de Bukele.
Los parlamentarios llamaron, además, a la ONU y a la Organización de Estados Americanos (OEA) a "activar los mecanismos necesarios que permitan dar seguimiento a la crisis institucional generada por el Ejecutivo".
Le puede interesar: El Salvador: Militares y policías ingresan a la sede del Congreso en medio de tensión política
Rechazo a militarismo
El embajador de Estados Unidos en El Salvador, Ronald Johnson, rechazó también la ocupación militar del Congreso, pese a que Bukele es el presidente salvadoreño más cercano con ese país en varios años de distanciamiento. "No apruebo la presencia de la Fuerza Armada en la Asamblea Legislativa (de) ayer y me sentí aliviado que esa tensa situación terminó sin violencia", advirtió el diplomático al llamar al diálogo.
Mientras un grupo de organizaciones de la sociedad civil, de derechos humanos, de la comunidad LGTBI y feministas se concentraron la tarde de este lunes en la Plaza Salvador del Mundo para manifestar su rechazo a la militarización en el Congreso y en defensa del Estado laico.
Las organizaciones expresaron que Bukele, "electo democráticamente, realizó un uso desmedido de las fuerzas militares y policiales para obligar a los diputados a votar por un préstamo de 109 millones (...) este hecho demuestra la incapacidad de los representantes de los órganos Legislativo y Ejecutivo para utilizar los mecanismos ordinarios existentes para la toma de decisiones".