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EE. UU. enfrenta el costo creciente de la guerra tras la ofensiva en Irán

Mientras Estados Unidos gasta miles de millones en una guerra contra Irán, el país persa aprovecha estrategias de bajo costo para generar desgaste y desafiar a la superpotencia en el campo militar.

Laura Henao Arévalo

31 de marzo de 2026 - 09:00 p. m.
Dos mujeres pasan frente a un mural en Teherán con la Estatua de la Libertad en ruinas y mensajes de amenaza contra Israel.
Foto: EFE - Jaime León
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Ha pasado más de un mes desde que Estados Unidos, junto con Israel, inició una ofensiva contra Irán, un conflicto que ha escalado hasta convertirse en una guerra de mayor alcance en Medio Oriente. Este escenario no solo ha intensificado las tensiones geopolíticas, sino que también ha impulsado un aumento significativo en los presupuestos de defensa, en una dinámica en la que los países no solo luchan en el campo de batalla, también deben hacerlo por sostener financieramente el costo de la guerra.

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El pasado lunes 30 de marzo, el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó en una entrevista con Good Morning America sobre la forma en que Irán destina sus recursos en el conflicto: “Imaginen que, en lugar de gastar miles de millones en armas, Irán utilizara ese dinero en su propia población. Entonces tendrían un país muy diferente”.

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Sin embargo, Estados Unidos reconoce que ya ha gastado más de USD 11.000 millones en solo una semana de guerra. Por su parte, Irán no publica cifras oficiales sobre el costo de su esfuerzo militar. Lo que sí se conoce es que el país ha elevado su presupuesto de defensa a unos USD 46.000 millones para el periodo 2025-2026, en medio de una preparación abierta para una guerra prolongada en la región.

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Si se comparan los presupuestos oficiales de defensa, Estados Unidos gasta aproximadamente 126 veces más que Irán en el ámbito militar, lo que refleja su posición como la mayor potencia militar del mundo en la actualidad. “Existe una diferencia enorme entre Estados Unidos, como superpotencia, y un país como Irán, limitado por sanciones. De hecho, el gasto de una sola semana de guerra por parte de Estados Unidos, ya iguala o supera todo el presupuesto anual de defensa iraní”, explicó Guillermo Ospina Morales, profesor de la Universidad de San Buenaventura.

Según el profesor, esto evidencia un desequilibrio significativo: Irán cuenta con un presupuesto limitado, orientado principalmente a la defensa y a la disuasión, lo que explica su enfoque en estrategias de guerra asimétrica. En contraste, Estados Unidos, como potencia hegemónica, asume costos mucho más elevados, lo que refleja una brecha abismal entre ambos actores.

De acuerdo con The Washington Post, el ejército estadounidense ha disparado cientos de armas de precisión desde el inicio de las hostilidades el 28 de febrero, incluyendo interceptores avanzados de defensa aérea y misiles de crucero Tomahawk. El Comando Central de Estados Unidos, responsable de las operaciones en Oriente Medio, ha señalado que sus fuerzas han alcanzado más de 10.000 objetivos militares en Irán, superando las cifras iniciales de 5.000 blancos y más de 2.000 municiones utilizadas.

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No obstante, el hecho de que el modelo militar de Estados Unidos cuente con amplia financiación no implica necesariamente una ventaja decisiva en la guerra. Irán ha demostrado una notable capacidad en el desarrollo de drones.

Según Ospina Morales, los drones Shahed utilizados por Irán se caracterizan por su bajo costo —entre USD 20.000 en sus versiones más básicas y hasta 50.000 en las más avanzadas—, lo que contrasta fuertemente con los sistemas diseñados para interceptarlos. Misiles como los del sistema Patriot, utilizados por EE. UU. pueden costar entre USD 3 y 4 millones, mientras que tecnologías más sofisticadas, como el sistema THAAD, superan los USD 10 millones por unidad.

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“La intercepción no suele hacerse con un solo misil, sino con dos o tres por cada dron. Esto implica que, para derribar un solo dron Shahed, incluso en su versión más básica, Estados Unidos puede gastar alrededor de USD 12 millones. En consecuencia, esta enorme diferencia de costos refleja una estrategia de guerra asimétrica: con una inversión mínima, Irán logra generar un desgaste significativo en su adversario”, afirmó el profesor.

Un caso histórico ilustrativo ocurrió en 1993 en Somalia, durante la Batalla de Mogadiscio, cuando milicias locales lograron derribar helicópteros Black Hawk utilizando armas muy básicas y de bajo costo. Este evento no solo afectó el aspecto militar, sino que también tuvo un fuerte impacto político y simbólico, generando presión sobre la opinión pública estadounidense.

Experiencias como esta muestran que incluso actores con recursos limitados pueden infligir costos significativos a una potencia superior. Por eso,según explica Ospina Morales, la estrategia de Irán se centra en una guerra de desgaste que combina acciones militares con impacto político y mediático, buscando afectar tanto al adversario como a su percepción pública.

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Por esto mismo, en Estados Unidos ha crecido el debate sobre los costos del conflicto con Irán. Legisladores de ambos partidos advierten que, si la guerra se prolonga, el Pentágono podría solicitar decenas de miles de millones de dólares adicionales, lo que aumenta la preocupación por el déficit y la deuda pública.

Así, la discusión gira en torno a dos ejes principales: el elevado costo económico de la guerra y la falta de claridad sobre sus objetivos militares. Esta situación ha dividido al Congreso entre quienes rechazan aprobar fondos sin límites y quienes defienden financiar la operación sin mayores restricciones

“Hoy, con la disponibilidad de tecnologías cada vez más accesibles —incluidos drones y ciberataques—, la superioridad militar y el tamaño del presupuesto ya no garantizan una victoria decisiva. Por el contrario, los actores en desventaja tienden a “horizontalizar” el conflicto, ampliando los costos en distintos frentes para debilitar al adversario”, concluyó Ospina Morales.

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Por Laura Henao Arévalo

Periodista de la Pontificia Universidad Javeriana. Actualmente integra la sección internacional, donde cubre y analiza conflictos globales con un enfoque en género y derechos humanos.@lauraaahenaolhenao@elespectador.com
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