
La palabra terrorismo parece ser una de las más repetidas en los discursos de los distintos mandatarios del mundo en la Asamblea General de las Naciones Unidas. En esta ocasión, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, le contestó directamente al presidente estadounidense, Donald Trump, tras su discurso amenazante del martes, afirmando que su país e Israel eran los verdaderos “terroristas”.
“Ayer el presidente de Estados Unidos nos describió como terroristas, cuando hemos sido víctimas del terrorismo. En el que nuestro estimado líder supremo fue asesinado, sin ningún fundamento jurídico, sin ningún motivo. Bombardearon una escuela”, afirmó Pezeshkian.
El discurso estuvo permeado por un constante tono de lástima. Se refería a la Guardia Revolucionaria como una víctima de Estados Unidos e Israel y afirmó que su país estaba lejos de ser un incendiario de guerras en Oriente Medio, como lo había asegurado Trump en su discurso, y que estos simplemente usaban la fuerza como método legítimo de defensa.
“La narrativa de Irán parte de que atacar a civiles va contra el derecho internacional y es parte de la lógica del terrorismo. Por eso señala los ataques contra niños y otros civiles para sostener que Estados Unidos está recurriendo a una estrategia de terror contra la población y buscando generar miedo en la sociedad”, afirmó Teresa Aya, analista internacional en Noticias Caracol.
Para Guillermo Ospina, profesor de la Universidad de San Buenaventura-Bogotá, la narrativa de Irán también busca presentarlo como víctima y capitalizar un sentimiento que, según explica, existe a nivel global frente a las acciones de Estados Unidos e Israel. En ese discurso, Teherán intenta instalar la idea de que la guerra no fue justa ni justificada, sino una agresión que le fue impuesta por Estados Unidos. “Al buscar capitalizar esto, busca señalar la agresión que ha sufrido como país”, explica Ospina, quien considera que este es un elemento clave para entender la manera en que Irán está construyendo su discurso durante el conflicto.
Cuando Estados Unidos lanzó el ataque conocido como “Furia Épica” contra Irán, el 28 de febrero de este año, una de las ofensivas impactó la escuela primaria de niñas de Minab. Según Naciones Unidas, alrededor de 168 personas murieron, entre ellas estudiantes de entre 7 y 12 años, además de profesores y trabajadores del plantel. La ONU investiga el ataque como un posible crimen de guerra, mientras que Estados Unidos ha sostenido que se trató de un error de inteligencia.
El episodio se convirtió en uno de los principales argumentos de Irán para presentarse como víctima del conflicto. “Entonces dicen: ‘Estados Unidos está atacando a civiles para provocar el miedo, para desestabilizar a Irán’. En ese sentido, se están victimizando y acusando, volteándole la moneda a Estados Unidos y diciendo: ‘Usted nos trata de terroristas, pero el terrorista que ataca a la sociedad civil es usted’”, explicó Aya.
Para la analista, esta disputa es parte de una “guerra de palabras” y de una estrategia retórica utilizada por ambos países para justificar internamente sus acciones durante el conflicto. En el caso de Irán, esta narrativa permite presentar los ataques y el cierre del estrecho de Ormuz como respuestas dentro de una guerra que, desde su perspectiva, le fue impuesta. “Se utiliza para justificar las acciones de parte y parte en la guerra, más que porque realmente sean o no terroristas o quieran pasar por el hecho del terrorismo”, afirmó.
Según Ospina, Irán construye una narrativa de resistencia vinculada al islam chií, el sacrificio y el martirio, mientras sostiene que fue atacado y actúa en legítima defensa. Bajo esta lógica, Teherán justifica el desarrollo de sus programas nuclear y misilístico como una necesidad de protección frente a enemigos como Estados Unidos e Israel.
“¿Somos nosotros la fuente de la inestabilidad? Lo único que buscamos es vivir de manera independiente”, aseguró el presidente iraní, quien sostuvo que Irán no es el causante de la inestabilidad en Oriente Medio e incluso afirmó que eran los protectores. Sin embargo, esto cae en algo muy parecido a lo que hizo Trump con su discurso, al inflar o incluso decir información falsa sobre una situación.
El régimen iraní también ha cometido diversas violaciones a los derechos humanos, tanto dentro como fuera de su territorio. En el ámbito interno y externo, organismos internacionales y de derechos humanos han documentado abusos atribuidos a Irán, como ejecuciones, detenciones arbitrarias, represión de protestas, restricciones a las mujeres y persecución de minorías. Asimismo, se le acusa de ejercer represión transnacional contra disidentes y de apoyar a grupos armados involucrados en violencia en la región.
Otro punto central del discurso, tanto de Trump como de Pezeshkian, fue el de las armas nucleares, un constante tira y afloje entre Estados Unidos, que asegura que no se puede permitir que Irán tenga armas nucleares, e Irán, que afirma que no las tiene y que es Israel el que posee estas armas y, por ende, el verdadero peligro. “El arma nuclear está en Israel, pero los inspectores están en Irán”, dijo el presidente.
“Irán sostiene que existe una doble moral: se permite a sus aliados tener armas, pero se le niega ese “derecho” a Irán. Desde esa lógica, plantea que debería poder tener el mismo tipo de armas que Israel, al que considera su enemigo total”, explicó Aya.
El profesor Ospina indica que Irán utiliza lo que considera un trato desigual frente al programa nuclear israelí para cuestionar la presión internacional sobre Teherán. Señala que Israel no ha firmado el Tratado de No Proliferación Nuclear ni está sometido al mismo régimen de inspecciones, mientras persisten dudas sobre su programa nuclear y las instalaciones de Dimona. “Hay mucho ocultamiento o, en cierto modo, ambigüedad sobre qué es lo que pasa con este programa general, que se considera secreto”, aseveró Ospina.
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Pedro Juan Aristizábal Hoyos(86870)•23 de septiembre de 2026 – 18:49Todos sabemos que el terrorista es Estados Unidos. A cuento de que invade a América Latina; cuenta de que asesinó a Allende, A cuento de que bloquea a Cuba, a cuento de que compra elecciones, a cuento de que se robó a Panamá, A cuento de que trae al sionista; seguramente estuvieron tras el asesinato de Gaitán y siempre con el cuento de comunistas como lo decían desde la bananeras contra los trabajadores que solo pedían algo de justicia