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De acuerdo con las declaraciones que una fuente de la investigación policial le dio a la cadena de noticias estadounidense, minutos después de haberse registrado el 13 de mayo, Strauss-Kahn le pidió a la recepcionista que lo escoltó hasta su habitación que lo acompañara a tomarse una copa de champán en su suite, pero ella rechazó la invitación.
Posteriormente, el exministro de Finanzas de Francia llamó por teléfono a la recepción y le preguntó a otra empleada del lujoso hotel si, una vez terminara su turno, le gustaría tomarse una copa con él en su habitación. Según la misma fuente, la respuesta también fue negativa y en este caso la propia recepcionista catalogó la oferta como “insinuante”.
A pesar de estas revelaciones, Benjamin Brafman, abogado defensor de Strauss-Kahn, ve con optimismo el futuro de su apoderado. En entrevista con el diario israelí Haaretz, Brafman confirmó los rumores, publicados por el diario francés Liberation, sobre que su equipo de abogados había contratado varios detectives privados para investigar la vida de la presunta víctima.
Aunque Brafman se negó a comentar los resultados de la pesquisas, dijo que “sobre la fe de las investigaciones, creemos que las acusaciones se revelarán falsas” y anunció que en la audiencia del próximo 6 de junio Strauss-Kahn “no se declarará culpable”. Además, se mostró confiado sobre el fallo final: “En última instancia será absuelto”, sentenció.