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El primer día de la Convención, ayer, fueron suspendidos todos los actos excepto la apertura formal de la reunión. Los presentadores de los principales informativos de la televisión, que suelen cubrir estos eventos en directo, estaban en Nueva Orleans.
También McCain pasó el domingo en la región del Golfo del México interesándose por los trabajos preparativos para hacer frente a Gustav. Él mismo anunció por la noche en una entrevista que estaba considerando la posibilidad de pronunciar su discurso de aceptación de la nominación presidencial, el jueves, en Nueva Orleans o en un lugar próximo en vez de hacerlo en la sede de la Convención, Saint Paul.
“Es el momento de quitarnos el sombrero de republicanos y de ponernos el de norteamericanos”, repitió McCain. El candidato y su esposa, Cindy, visitaron este lunes en Ohio un centro de recogida de ayuda para los afectados por el Gustav. “Es hora de que todos los norteamericanos colaboren en la medida de sus posibilidades”, manifestó. McCain sabe el alto precio que pagó el presidente George Bush por ignorar la llegada del Katrina hace tres años. El demócrata Barack Obama, por su parte, guarda silencio.