Donald Trump quiere ganarse el Nobel de Paz a punta de guerras, ataques y amenazas. El bombardeo que lanzó el sábado, con su socio Israel, sobre Irán abre muchas preguntas: ¿por qué hacerlo sin explicación, sin el Congreso y sin apoyo de los estadounidenses, que durante años han rechazado que su país se inmiscuya en otras guerras?
Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO
¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar
El gobierno del republicano se ha caracterizado por la falta de coherencia política. Un ejemplo: dos meses después de lanzar la operación para sacar a Nicolás Maduro del poder —el régimen que ha llevado a Venezuela a la quiebra y que ha violado derechos humanos durante años— sigue al frente del país, y ahora resulta que son “buenas personas y sus mejores amigos”, como dijo en el Discurso de la Unión de hace unos días.
Con Irán, la situación parece ir por el mismo camino. De acuerdo con los miembros del gobierno de Trump, el único plan es asegurarse de que Irán no tenga la bomba atómica. Lo dijo el vicepresidente, J. D. Vance: “Si el pueblo iraní quiere derrocar al régimen, eso es asunto del pueblo iraní”.
Le puede interesar: Este es el príncipe que reclama en trono en Irán
¿Cómo justificó Trump los ataques contra Irán? Dijo que el objetivo era eliminar amenazas inminentes del régimen iraní que “directamente ponen en peligro a Estados Unidos, sus tropas, sus bases en el extranjero y sus aliados”. No dio más detalles. Eso sí, invitó a los iraníes a sublevarse contra el régimen una vez terminen las operaciones militares que, de acuerdo con su plan, durarán cerca de cuatro semanas.
El exasesor de Seguridad Nacional, Jhon Bolton, dijo a la prensa estadounidense, que los ataques de Trump contra Irán son “muy importantes” y marcarán la presidencia del republicano, pero advirtió que puede haber un error de cálculo. “La administración pudo actuar impulsivamente y no tuvo en cuenta las complejas consecuencias de lo que ahora es un vacío de poder”, dijo.
Sublevarse en Irán
El problema de protestar en Irán es que se paga con la vida. En las de diciembre de 2025, que llevaron a muchos iraníes a las calles por descontento con la economía y el gobierno, la represión fue violenta: cifras oficiales hablan de 3.117 personas muertas a manos de las fuerzas del régimen, pero medios independientes dicen que son más de 30.000 los fallecidos.
Si le interesa el tema: ¿En Irán hay una “Delcy Rodríguez” para negociar?
Una vez se confirmó que el ayatola Alí Jamenei había caído en los bombardeos de este sábado, Trump dijo que el ayatola era uno de los individuos “más malvados” y agregó que su muerte “abría una oportunidad histórica para la población iraní”.
Aquí es donde le falta contexto al mandatario estadounidense, que no escuchó a su enviado especial, Steve Witkoff, quien recientemente le sugirió que sería mejor llegar a un acuerdo con el régimen iraní, en vez de atacarlo.
Jameneí lo controló todo en territorio iraní desde 1989. Durante 35 años, la Guardia Revolucionaria, la rama judicial, el Ejército, así como los presidentes y religiosos, han seguido un patrón que no será fácil desmontar.
De hecho, el poder en Irán ya se reacomodó: desde este domingo, tres personas mandan, todas formadas en la revolución: el presidente, Masoud Pezeshkian; el jefe del Poder Judicial, Gholamhosein Mohseni-Ejei; y un clérigo designado, el ayatola Alireza Arafi, del ala radical.
¿Habrá protestas? Las reacciones al interior de Irán son divididas, según reportó The New York Times. Se han visto escenas de alegría, pero también grupos que lamentan la muerte de Jameneí y condenan a Washington e Israel por la operación; y muchas más personas presas del pánico por la reacción de la Guardia Revolucionaria.
Político consultó varios analistas, que dijeron estar escépticos sobre que estos bombardeos terminen en un levantamiento exitoso. Las razones son varias. “Las campañas de bombardeo aéreo tienen un pésimo historial de fomento de cambios de régimen en cualquier estado”, dicen al portal Político.
En segundo lugar, agregan los analistas consultados por este portal, Irán tiene un sofisticado órgano represivo, los iraníes están cansados y concentrados en sobrevivir y tercero la oposición es débil, no hay un líder que movilice al pueblo.
Un plan poco claro
Si bien Trump es impredecible y poco coherente, Israel tiene los objetivos más claros. De hecho, la operación que lanzó en junio de 2025 fue para medir la fuerza de los iraníes para responder. Aquella vez, cuando Trump y Benjamin Netanyahu atacaron, el contraataque de Irán demostró que son peligrosos.
El general israelí retirado Noam Tibot explicó a la DW que el cambio de régimen no está claro, pero las esperanzas están puestas en el príncipe heredero que reclama el trono desde Washington, Reza Ciro Pahleví. Dice que Israel no puede permitir que la operación se extienda mucho tiempo porque sería grave para toda la región.
El problema más grande, sin embargo, es que los objetivos de la guerra no están bajo control de Israel, sino de Donald Trump y sus intereses, y dependen de lo que el inestable presidente estadounidense decida.
👀🌎📄 ¿Ya se enteró de las últimas noticias en el mundo? Invitamos a verlas en El Espectador.
El Espectador, comprometido con ofrecer la mejor experiencia a sus lectores, ha forjado una alianza estratégica con The New York Times con el 30 % de descuento.
Este plan ofrece una experiencia informativa completa, combinando el mejor periodismo colombiano con la cobertura internacional de The New York Times. No pierda la oportunidad de acceder a todos estos beneficios y más. ¡Suscríbase aquí a El Espectador hoy y viva el periodismo desde una perspectiva global!
📧 📬 🌍 Si le interesa recibir un resumen semanal de las noticias y análisis de la sección Internacional de El Espectador, puede ingresar a nuestro portafolio de newsletters, buscar “No es el fin del mundo” e inscribirse a nuestro boletín. Si desea contactar al equipo, puede hacerlo escribiendo a mmedina@elespectador.com