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¿Qué implica el estado de conmoción decretado por Maduro tras las explosiones en Venezuela?

El decreto activa medidas excepcionales de defensa nacional, pero deja abiertas dudas clave sobre su alcance, duración y efectos.

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03 de enero de 2026 - 08:47 a. m.
Nicolás Maduro habla durante un acto de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en Caracas (Venezuela).
Nicolás Maduro habla durante un acto de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en Caracas (Venezuela).
Foto: EFE - Wendys Olivo/ Prensa Miraflores
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Nicolás Maduro declaró este sábado el estado de conmoción en todo el territorio nacional, tras denunciar una “agresión militar perpetrada por el gobierno de los Estados Unidos”, luego de las explosiones y sobrevuelos militares reportados durante la madrugada en Caracas y en los estados de Miranda, Aragua y La Guaira. Se trata de una de las medidas excepcionales más severas previstas en el ordenamiento jurídico venezolano frente a amenazas externas.

Según el comunicado oficial difundido por el Ejecutivo, Maduro firmó y ordenó la implementación inmediata del decreto, con el objetivo de “proteger los derechos de la población, el funcionamiento pleno de las instituciones republicanas y pasar de inmediato a la lucha armada”.

Como parte de esta decisión, Maduro ordenó el despliegue del Comando para la Defensa Integral de la Nación y de los órganos de dirección para la defensa integral en todos los estados y municipios, junto con un reforzamiento del despliegue militar y policial.

El Gobierno calificó los hechos como una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, en particular de los artículos que consagran la soberanía de los Estados, la igualdad jurídica y la prohibición del uso de la fuerza. También advirtió que la supuesta agresión “amenaza la paz y la estabilidad internacional”, especialmente en América Latina y el Caribe, y afirmó que se reserva el derecho a ejercer la legítima defensa, citando el artículo 51 de la Carta de la ONU.

El comunicado atribuye el presunto ataque a un intento de apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, especialmente petróleo y minerales, y de imponer un cambio de régimen por la fuerza. En ese marco, el Ejecutivo hizo un llamado a las fuerzas sociales y políticas a movilizarse, aseguró que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana está desplegada en “fusión popular-militar-policial” y anunció que elevará denuncias ante el Consejo de Seguridad de la ONU, el secretario general del organismo, la CELAC y el Movimiento de Países No Alineados.

Desde el punto de vista constitucional, el estado de conmoción exterior es una figura prevista para situaciones de guerra, agresión extranjera o amenazas graves contra la soberanía, y permite al Ejecutivo adoptar medidas extraordinarias, como la movilización de la Fuerza Armada, la reorganización del aparato de seguridad y eventuales restricciones temporales para garantizar la defensa nacional.

No obstante, el decreto anunciado no detalla el alcance concreto de esas medidas, qué derechos podrían verse afectados, ni cómo se ejercerán los mecanismos de control institucional previstos en la Constitución y en la Ley Orgánica sobre Estados de Excepción.

Esa falta de precisión deja abiertas interrogantes clave sobre la duración del estado de conmoción y su impacto real sobre la vida civil.

Acá está el comunicado completo:

“La República Bolivariana de Venezuela rechaza, repudia y denuncia ante la comunidad internacional la gravísima agresión militar perpetrada por el Gobierno actual de los Estados Unidos de América contra territorio y población venezolanos en las localidades civiles y militares de la ciudad de Caracas, capital de la República, y los estados Miranda, Aragua y La Guaira. Este acto constituye una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente de sus artículos 1 y 2, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza. Tal agresión amenaza la paz y estabilidad internacional, concretamente de América Latina y el Caribe, y pone en grave riesgo la vida de millones de personas.

El objetivo de este ataque no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la Nación. No lo lograrán. Tras más de doscientos años de independencia, el pueblo y su Gobierno legítimo se mantienen firmes en defensa de la soberanía y del derecho inalienable de decidir su destino. El intento de imponer una guerra colonial para destruir la forma republicana de gobierno y forzar un “cambio de régimen”, en alianza con la oligarquía fascista fracasará como todos los intentos anteriores.

Desde 1811, Venezuela ha enfrentado y vencido imperios. Cuando en 1902 potencias extranjeras bombardearon nuestras costas, el Presidente Cipriano Castro proclamó: “La planta insolente del extranjero ha profanado el sagrado suelo de la Patria.” Hoy, con la moral de Bolívar, Miranda y nuestros libertadores, el pueblo venezolano se alza nuevamente para defender su independencia ante la agresión imperial.Pueblo a la calle

El Gobierno Bolivariano llama a todas las fuerzas sociales y políticas del país a activar los planes de movilización y repudiar este ataque imperialista. El pueblo de Venezuela y su Fuerza Armada Nacional Bolivariana, en perfecta fusión popular-militar-policial, se encuentran desplegados para garantizar la soberanía y la paz. Simultáneamente, la Diplomacia Bolivariana de Paz elevará las correspondientes denuncias ante el Consejo de Seguridad de la ONU, el Secretario General de dicha organización, la CELAC y el MNOAL, exigiendo la condena y rendición de cuentas del Gobierno estadounidense.

El Presidente Nicolás Maduro ha dispuesto todos los planes de defensa nacional para ser implementados en el momento y circunstancias adecuadas, en estricto apego a lo previsto en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la Ley Orgánica sobre Estados de Excepción y la Ley Orgánica de Seguridad de la Nación.

En este sentido, el Presidente Nicolás Maduro ha firmado y ordenando la implementación del Decreto que declara el estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional, para proteger los derechos de la población, el funcionamiento pleno de las instituciones republicanas y pasar de inmediato a la lucha armada. Todo el país debe activarse para derrotar esta agresión imperialista

Del mismo modo ha ordenado el inmediato despliegue del Comando para la Defensa Integral de la Nación y de los Órganos de Dirección para la Defensa Integral en todos los estados y municipios del país.

En estricto apego al artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, Venezuela se reserva el derecho a ejercer la legítima defensa para proteger a su pueblo, su territorio y su independencia. Convocamos a los pueblos y gobiernos de América Latina, el Caribe y el mundo a movilizarse en solidaridad activa frente a esta agresión imperial.

Como señaló el Comandante Supremo Hugo Chávez Frías “ante cualquier circunstancia de nuevas dificultades, del tamaño que fueren, la respuesta de todos y de todas los patriotas…es unidad, lucha, batalla y victoria”.

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