Edward Mattos pide declarar ante la Comisión de la Verdad

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El conocido comerciante, ganadero del Cesar y miembro de la poderosa familia de ese departamento promete revelar nombres de financiadores del bloque Norte de las Auc, entre ellos políticos, ganaderos, palmeros y hasta cantantes de vallenato. La Jurisdicción Especial estudia desde hace un año si lo admite o no.

En una carta fechada el 9 de octubre de 2020, Eduard Mattos, hermano del exsenador de Cambio Radical Alfonso Mattos y el exrepresentante de Hyundai en Colombia Carlos Mattos, le solicitó a la Comisión de la Verdad (organismo de la Jurisdicción Especial para la Paz) que lo escuche. En su petición a los 11 comisionados, el reconocido ganadero y comerciante del Cesar señaló que hablará en su condición de financiador del bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc). Además, entregará información de otros sectores que aportaron grandes sumas de dineros para financiar a los paramilitares del departamento, las cuales lideraba el recién extraditado Jorge 40.

En la misiva enviada por Mattos, quien fue capturado en mayo de 2020 por el Ejército y el CTI en la Jagua de Ibirico (Cesar), señala que, como lo reveló este diario, pidió someterse a la Jurisdicción Especial para la Paz desde octubre de 2018 y que a la fecha la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas de esta justicia no se ha pronunciado. Tanto en ese trámite como en esta solicitud a la Comisión promete dar nombres de otros financiadores de los “paras”, entre ellos políticos de la región (exgobernadores), ganaderos, palmicultores, otros grandes agricultores e incluso reconocidos cantantes de vallenato. Mattos a su vez advierte que declarará en su condición de agremiado a Fedegán y Fedepalma.

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“(...) Las personas que recaudaban los aportes, la cuantía, la forma en que se cobraba, las razones por las cuales se accedía a la entrega de la misma, los beneficios de todo tipo que recibían a cambio de dicha financiación, el manejo de los presupuestos públicos, corrupción judicial, entre otros aspectos”, dice la carta presentada por Édward Mattos conocida por El Espectador. También menciona aclarar episodios como desplazamientos forzados, los despojos de tierra que sufrieron campesinos del Cesar, el “impacto del conflicto armado sobre el ejercicio de la política y el ejercicio de la democracia en su conjunto”, así como otros tipos de colaboraciones que recibieron las Auc, además de la financiación.

Édward Mattos hace una década tuvo que dar explicaciones sobre tres predios que adquirió en Mapiripán (Meta), destinados para la siembra de palma de aceite. A finales de los noventa, este municipio sufrió varias masacres por hombres de Carlos Castaño y Salvatore Mancuso y el despojo por parte de narcoparamilitares que querían consolidar su negocio palmero a través de testaferros. Alias Don Mario señaló que estos terrenos de Mattos eran del bloque Centauros de las Auc. También, que las fincas vecinas eran propiedad de Diego Rivas Ángel (primo de segundo grado de Carlos Lehder). Sin embargo, este diario estableció que Mattos no va a hablar sobre estos temas ante la JEP.

Mattos se encuentra detenido en las celdas del antiguo DAS, en el centro de Bogotá, por orden de un juzgado OIT -especializado en delitos contra sindicalistas-. En efecto, el ganadero es procesado por el asesinato de Aldo Mejía (líder de la Central Unitaria de Trabajadores), perpetrado el 4 de abril de 2001 y del que habría participado otro ganadero y también procesado por este crimen: Luis Eduardo Zárate, señalado de haber sido informante de los paramilitares. Mattos afronta otro proceso por su presunta participación en los homicidios del ganadero Disnaldo José Perpiñán y su ahijado Carlos Alberto López, perpetrado el 28 de noviembre de 2001 en Codazzi (Cesar).

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En estas celdas en la capital este diario supo que comparte espacios con exguerrilleros del Eln, situación que tiene alarmada a su familia, ya que en los años noventa esa guerrilla y las Farc hacían fuerte presencia en la zona. Además, ahora que se sabe contra qué sectores de la alta sociedad cesarense hablaría, su seguridad está en peligro. El caso Mattos y su seguridad toman mayor importancia en medio de las amenazas de muerte que ha recibido la magistrada del Tribunal Superior de Barranquilla Cecilia Olivella, quien ha interrogado a Mancuso sobre el accionar de las Auc en el Cesar. La togada recibió un panfleto que decía: “No se meta en líos haciendo preguntas al comandante Mancuso con Cesar”.

Mientras la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas de la JEP estudia su caso, desde octubre de 2019 advirtió que empezó a conocer su solicitud, Mattos sigue siendo procesado por la Fiscalía en el caso del sindicalista Mejía. Los nombres de quienes financiaron masacres, desapariciones forzadas, asesinatos a sindicalistas, desplazamiento forzado y despojo de tierras aún son reservados, pero fuentes cercanas al trámite señalan que puede abrir la puerta de este asunto poco indagado por las autoridades.

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