Así fue como Felipe Zuleta llegó a dirigir Inravisión

El 14 de noviembre de 1986, 33 días antes de que asesinaran a Guillermo Cano, seguía la polémica en el Congreso por el retiro de los Conservadores.

La Dirección Nacional del Conservatismo, liderada por el excandidato presidencial, Rodrigo Lloreda, expidió una declaración para rechazar la conducta asumida por el ministro de Gobierno Fernando Cepeda durante los debates en el Congreso que dieron lugar al retiro de los legisladores de la colectividad en Senado y Cámara. Calificando el proceder de Cepeda como “abusivo y discriminatorio”, la colectividad convocó a una junta parlamentaria en defensa de los derechos de la oposición. (Vea el especial 30 años sin Guillermo Cano)
 
En contraste, y con la certeza de que detrás de los señalamientos del conservatismo estaba la decisión del presidente Barco de adelantar un gobierno de carácter liberal, sus copartidarios anunciaron un reagrupamiento de fuerzas alrededor del jefe del Estado y sus ejecutorias. De paso ofrecieron su respaldo al ministro de gobierno Fernando Cepeda, quien además fue denunciado por el congresista conservador Fabio Valencia Cossio, por el supuesto delito de prevaricato, supuestamente derivado de solicitar la filiación política a los nuevos aspirantes para ingresar al gobierno. (Lea: Esto era lo que pasaba en Colombia hace 30 años)
 
En otro frente de la información, como consecuencia del escándalo de supuestos sobornos de la multinacional Ericsson y para facilitar las investigaciones de la Procuraduría o las presiones políticas, dejó su cargo el director del Instituto de Radio y Televisión (Inravisión), Fernando Sánchez Torres. Para reemplazarlo en esta entidad oficial, que en esa época era clave por el manejo del medio de comunicación de mayor influencia en el país, fue designado Felipe Zuleta Lleras. (Lea: Estas eran las noticias del 4 de noviembre de 1986)