Opinión

Blanco es, gallina lo pone...

Noticias destacadas de Opinión

Por: Áxel Germán Navas Navas*

Hay eventos en los que todo el mundo habla del protagonista, todo el mundo alaba al protagonista, todo el mundo critica al protagonista, todo el mundo compadece al protagonista, todo el mundo cree saber qué siente el protagonista…, pero nadie se preocupa por preguntarle al protagonista qué es lo que piensa de lo que él es el protagonista. Por eso, por mera justicia, sería interesante conocer cómo ha sido su vida y preguntarle sobre lo que de él han dicho, a un personaje que por estos días ha sido todo un protagonista: El Huevo. No obstante, como por esta época se ha tornado inaccesible y seguramente más lo será cuando resulte gravado, lo que hace imposible conocer de viva voz su opinión, toca remitirse al contenido de su diario, que fue subrepticiamente tomado de un ruidoso gallinero, que no de un consejo de ministros, aunque cualquiera se confunde, en el que se lee:

“Querido diario, mi vida no ha sido fácil, no, y siempre ha estado marcada por la estrechez, sino, que mi mamá cuente lo que sintió cuando yo nací. Por mi forma de ser, literalmente hablando, siempre he sido víctima del bullying y eso es una injusticia pues hay muchos otros más redondos que yo, como es el caso de uno que otro comentarista de fútbol de voz chillona, sólo que como ellos cuentan con buena prensa nadie se burla y, por el contrario, son ellos los que a mansalva denigran de quien les da la gana. Las opciones de vida de un huevo son escasas pues sólo hay dos caminos: quedar frito o ser un pollo, aunque en últimas siempre terminará en un estómago y luego quién sabe por dónde tendrá que pasar. La discriminación por cuestiones de sexo también nos afecta, pues cuando los humanos se quieren ofender, se sindican de parecerse a nosotros pero en versión femenina y con -g-. De los huevos se denigra y somos vilipendiados sin consideración, al punto de que cuando algo es muy banal se dice que es una completa huevo…da. A pesar de todo somos nobles, no pusilánimes como ciertos políticos, y terminamos tibios. Igualmente, pues no nos pueden exigir tanta perfección, a veces nos desordenamos y hasta nos periquiamos.

Sin embargo, si hay algo que nos ofende y nos enfurece es que nos menosprecien. ¡No!, eso sí que no, por eso seamos blancos o amarillos, de campo o de galpón, A, doble A, o triple A, tenemos nuestro orgullo, nuestro corazoncito y hasta doble yema si es del caso, por lo que no vamos a permitir ser subvalorados y mucho menos despreciados, por eso no vamos a aceptar que cualquier individuo de pacotilla o Carrasquilla, venga a decir que mis once hermanos y yo valemos pinches mil ochocientos pesos. No, ni de fundas, que no nos crean tan carrasquillones”.

*Abogado consultor

Comparte en redes:

Temas Relacionados

OpiniónGermán Áxel Navas