Publicidad

No dejan regresar a María Corina

Armando Montenegro
27 de septiembre de 2026 – 02:39 a. m.
AME9823. NUEVA YORK (ESTADOS UNIDOS), 22/09/2026.- Fotografía difundida en la cuenta oficial de Telegram Prensa Presidencial de Venezuela en la que muestra a la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez (i), posa junto al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, este martes en un encuentro que supone un acercamiento inédito entre Washington y Caracas, en Nueva York (Estados Unidos). EFE/ Prensa Presidencial de Venezuela /SOLO USO EDITORIAL/ SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO)
Donald Trump y Delcy Rodríguez se reúnen por primera vez en Nueva York.
Foto: EFE - Prensa Presidencial de Venezuela

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Con la captura de Nicolás Maudro el pasado 3 de enero no cayó el chavismo. Todo lo contrario: este régimen se apuntaló bajo la ilegítima presidencia de Delcy Rodríguez, con el apoyo y la dirección del gobierno de Estados Unidos. Desde entonces, la principal preocupación de los norteamericanos ha sido la explotación de petróleo para su beneficio. El retorno de la democracia no es, para nada, la prioridad de Trump.

Aunque la represión ha disminuido y se han liberado algunos presos políticos, se mantiene la esencia del régimen que estableció Hugo Chávez. Delcy Rodríguez, su hermano Jorge —el presidente de la Asamblea Nacional—, Diosdado Cabello y los demás líderes de la dictadura bolivariana controlan la vida económica y social del país, eso sí, con la estrecha supervisión de la embajada norteamericana (el Financial Times reporta que los gastos del gobierno venezolano son aprobados por un funcionario de 32 años del departamento de Estado).

Como lo acaba de certificar Naciones Unidas, el aparato represivo, los centros de tortura, la censura de prensa y los paramilitares del régimen —los temibles colectivos— siguen activos. Así mismo, el sistema de justicia, el poder electoral y la Asamblea Nacional son controlados por los chavistas. El economista Ricardo Hausmann ha resumido la situación de su país con la frase: “Una cleptocracia en Washington se ha aliado con otra en Caracas”.

En medio de esta situación, la líder de la oposición, la figura más importante de la política venezolana, María Corina Machado, ha anunciado su intención de regresar a su país, con el propósito de impulsar las elecciones y el retorno pleno de la democracia. No ha sido posible. Siete veces ha intentado ingresar a Venezuela y siete veces su propósito se ha visto frustrado, al parecer, por los norteamericanos.

Es evidente que María Corina tiene la capacidad de trastornar la estabilidad del régimen Trumpo-chavista. Su proyecto de encabezar un movimiento para exigir la pronta restauración de la democracia en Venezuela es una amenaza para la dirigencia del chavismo y puede ser un obstáculo para los planes de Washington de seguir repartiendo libremente, de acuerdo con sus intereses, los campos petroleros venezolanos. Si se llegan a celebrar elecciones libres, es muy posible que la triunfante oposición barra del poder a los chavistas que arruinaron y robaron al país y persiguieron a miles de disidentes. No se puede descartar tampoco que un gobierno democrático objete los negocios petroleros que están celebrando los norteamericanos con la cómplice aquiescencia de los líderes bolivarianos. La certidumbre de estos hechos, seguramente, explica la decisión del Trumpo-chavismo de impedir que María Corina vuelva.

Ante esta situación, María Corina, en algún momento, va a tener que rechazar en forma tajante la intervención de Estados Unidos en Venezuela, una postura que cuidadosamente ha evitado hasta ahora. La oposición no tendrá otra opción que combatir la alianza de Trump con el chavismo y los negocios que están haciendo con los recursos del país.

No es claro cuál será el desenlace de la historia que comenzó con la captura de Maduro y la subordinación del régimen bolivariano a los dictados de Trump y su secretario de Estado. Lo que sí se sabe es que falta mucho para que Venezuela vuelva a ser una nación libre y democrática.

Conoce más

 

Comentarios
  • Carlos Federico(ar680)•Hace 9 minutos
    Silencio total de la derecha colombiana que promovió y aplaudió la ingerencia norteamericana, supuestamente en pro de reestablecer la democracia en Venezuela y lo mismo deseaban durante el gobierno Petro. Con el ciudadano estadounidense Abelardo, ahora sí nos estamos pareciendo a Venezuela, que es administrada por Trump
  • Juan(cnp52)•Hace 1 hora
    Si la situacion se prolonga, Maria Corina tendra que pedirle a Trump la fotocopia del diploma del nobel.

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido