Bienvenida, Cristina Carrizosa Calle
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Las plumas reflexivas serán siempre bienvenidas. Excelente su debut con el artículo “Establecimiento populista”. Es una vergüenza que una Colombia cuyos partidos hicieron implosión haya quedado de forma dudosa y discutible en manos de un elemento arcaico de pensamiento. Quien trata de acabar de incendiarnos con una retórica que ha fracasado de forma consecutiva en naciones que pagaron con un alto precio de genocidios sus quimeras marxistas a manos de Lenin, Stalin y Khrushchev, con más muertos que en ambas guerras a sus costillas. Un Mao a quien no bastó arrasar con todo opositor una vez hecho al poder, una desastrosa experiencia de genocidio en sus campañas agrícolas que dejaron más hambre que cuerpos saludables y que solo esperó a su muerte para no terminar por comerse su funesto Librillo rojo de Mao. Todos cultores de su ego insaciable. Cada uno suma millones de asesinados. ¿Y qué decir de los Pol Pot? Cómo progresa Vietnam de la mano de los Estados Unidos cuando su primer enfrentamiento fue precisamente con esta China neocolonialista. Rusia enfrenta la realidad de los satélites cansados de tributar a una mafia policíaca corrupta central encabezada por Putin y sus sicofantes. A Ucrania le sigue Armenia y ya veremos al resto de satélites sometidos. La nación donde desarrollaron sus pruebas nucleares los detesta porque han sido envenenados de por vida. ¿Por qué no hicieron reventar esas bombas debajo del mausoleo de Lenin?
Es la hora y el momento de las plumas constructivas y alentadoras de emprendimientos pragmáticos que obtienen resultados positivos para el bienestar. Debemos alentar a la gran mayoría silenciosa que rechaza el clientelismo y la corrupción. No podemos aceptar la idea de que ¡a este país no lo arregla nada! sin reparar en el trabajo de Bukele en El Salvador, al cual no lo salvaría ni una segunda venida del salvador de la Judea. Se trata de una cuestión de actitud para entender que no podemos seguir enfocados únicamente en nuestro ombligo tercermundista, cuando el mundo avanza hacia metas más ambiciosas.
Luis Cediel
A propósito de un editorial
En el contexto de la regulación de ingredientes, sugiero hacer énfasis en la mala regulación de soya y Dijon que ha llevado a la insólita situación en que es ilegal cocinar un pad thai, hacer kimchi o un pollo kung pao. No se consigue salsa soya oscura, salsa de ostras, salsa de pescado ni otros ingredientes como la mostaza Dijon. Secretamente, espero que sea un tema clave entre Petro y el presidente chino. Y no, estos ingredientes llevan cientos de años como para esperar pedirles opciones light o reemplazarlos. Defendamos la buena comida multicultural y el sentido común.
Felipe Jaramillo Fonnegra
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