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Juliana, el lastre

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Hace un par de días, Juliana Guerrero, la controvertida joven que llegó al Palacio de Nariño con grandes aspiraciones y poca preparación, reconoció de manera pública que había falsificado sus títulos académicos con el fin de acceder al puesto de viceministra de Juventudes en el Ministerio de la Igualdad. Posterior a ello se abrió una cuenta en la red social X para colgar una carta pública y un par de videos que no sabe uno si son pidiendo perdón o justificándose por sus acciones.

Escenografía de luz baja, postura relajada, pies descalzos, música instrumental y vestimenta clara. Ya todos en algún momento hemos visto este tipo de montaje teatral utilizado por influencers para aparecer de nuevo en la conversación pública luego de haber dicho alguna estupidez monumental. Pero lo de Guerrero no fue una metida de pata en redes sociales o un comentario fuera de lugar, ni era ella una influencer viviendo la vida de la pauta y los retos virales. Guerrero pretendió ocupar una altísima dignidad gubernamental y para ello echó mano del delito y el engaño deliberado. Se creyó más hábil que todos, se paseó por medios y dijo una y otra vez que ella estaba capacitada para el cargo. Todo falso. Sus disculpas deberían suscribirse a la sobriedad y el pudor, pero contrario a ello, acusa a unos de ganarse una curul a costa de ella, manda a otros a trabajar (hágame el favor) y de remate nos regala la trivialización de su comportamiento performando una muchacha cumbiambera y despreocupada que, pobre, ha sufrido mucho y merece de nosotros empatía y cariño. Cuánto cinismo.

Por supuesto, Guerrero no es la única responsable en todo este desastre; lo son también quienes le permitieron evadir todos los peldaños de la escalera meritocrática y la coronaron como líder juvenil y popular sin haber recorrido el camino que ello requiere. El expresidente Gustavo Petro la protegió de manera sistemática y perpetuó su presencia en instancias de la política nacional obligando al proyecto progresista a cargar con el peso de ese lastre. De ahí para abajo contó siempre con las puertas abiertas en muchos escenarios de la vida institucional en los que participó de manera decisiva.

No me cabe duda de que este episodio representó una buena tajada de la derrota electoral del Pacto Histórico en las recientes elecciones, así como la desconfianza de propios y ajenos. En el proyecto político de la izquierda existen miles de nombres anónimos que se han jugado sus vidas con el objetivo noble de defender un modelo social más justo. Quienes se han preparado con esfuerzo y dedicación miran desinflados desde la tribuna el triste show protagonizado por Guerrero, no sólo por lo injusto que fue su ascenso meteórico sino también porque en su caída arrastró consigo una buena parte del capital político que los de abajo han construido durante décadas.

Creo en la resocialización, en las transformaciones individuales y en la redención del que se equivoca; sin embargo, lo que vemos en esta joven no parece un reconocimiento honesto de sus conductas, sino más bien el libreto de alguien que conserva intactos sus deseos de poder y relevancia pública. Si Juliana de verdad quiere construir su segunda oportunidad sobre la tierra debería continuar con su proceso jurídico, alejarse de manera definitiva del proyecto político de la izquierda y sentarse a estudiar sin atajos, tal y como les toca a la mayoría de jóvenes en Colombia. Después de tanto, creo que ya es hora.

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Comentarios
  • Antonio(88872)Hace 43 minutos
    Grave error de Petro. Pero sería apropiado revisar cada uno de los nombramientos hechos por el estafador, mentiroso, abogados de criminales De la Espriella como el exalcalde de Bucaramanga: Beltrán, o el Ministro de agricultura Dangond, los dos corruptos a morir !!!

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