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La solución no es el fondo monetario

Eduardo Sarmiento

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El sistema económico puede simplificarse en términos de oferta y demanda. El sistema opera en un estado de desequilibrio entre la oferta y la demanda agregada, más concretamente, oferta por debajo de la demanda agregada. El mercado no iguala la oferta y la demanda agregada. La igualdad está condicionada a la intervención del Estado para bajar la tasa de interés, devaluar la moneda y elevar el ahorro. Como no se hizo, la tasa de interés subió, tanto la de referencia, como la tasa de interés de los TES determinada por el ministerio de Hacienda. La elevación de la tasa de interés indujo la entrada de capitales que revaluó la moneda y bajó la tasa de ahorro. Se configuró un círculo perverso en que la revaluación de la moneda baja el ahorro y el crecimiento económico, y la baja del ahorro y el crecimiento acentúan la revaluación. No hay otro camino que la baja de la tasa de interés y la intervención del Banco de la República en el mercado cambiario o monetario para devaluar la moneda en forma drástica.

Los hechos se han en cargado de confirmar que la soluciones que bajan el ahorro son ineficientes, inequitativas e insostenibles. No hay otro camino que bajar la tasa de interés, devaluar la moneda, y reducir el déficit fiscal y en cuenta corriente, como lo hicieron los Tigres Asiáticos durante cuarenta años.

Se requería una economía de demanda, oferta mayor que la demanda, ahorro mayor que la inversión, y se pretende superar con un modelo keynesiano, demanda mayor que la oferta (inversión mayor que el ahorro).

La demanda no crea su propia oferta. Lo que se requiere es la presencia del Estado y no la consulta al Fondo Monetario Internacional FMI, para así reducir la tasa de interés, devaluar la moneda, elevar el ahorro y reducir el déficit fiscal.

Las recomendaciones del Fondo Monetario en el pasado han llevado a procesos de ajuste en los cuales para controlar la inflación se contrae el producto y el ahorro, restringiendo la iniciativa del Gobierno para solucionar las dificultades económicas que se van presentando.

Si no se reduce el interés la economía entra en estado de revaluación de la moneda y caída de la tasa de ahorro y el crecimiento económico que se refuerzan y conducen al colapso. No hay otro camino que bajar la tasa de interés de referencia y los TES, y la intervención en el mercado monetario y cambiario para devaluar la moneda.

Se tiene una economía de demanda mayor que oferta, y se pretende superar con un modelo de demanda, en contra del primer curso de ciencia economía. La oferta no puede sostenerse por debajo de la demanda.

Estamos ante un error repetido en las economías occidentales. Se tiene un estado de desequilibrio de oferta menor que la demanda. Como la demanda no crea su propia oferta, la oferta no puede sostenerse por encima de la demanda.

A menos de que se adopte una política de baja de la tasa de interés, devaluación drástica de la moneda y reducción del déficit fiscal, la economía tiende al colapso, de oferta menor que la demanda y ahorro menor que la inversión.

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