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La economía mundial puede simplificarse en términos de la oferta y la demanda agregada. El sistema opera en un estado en desequilibrio entre la oferta y la demanda agregada, más concretamente, oferta agregada por debajo de la demanda agregada. El mercado no iguala la oferta y la demanda agregada; más concretamente, la oferta está por debajo de la demanda agregada. La igualdad está condicionada a la intervención del Estado para bajar la tasa de interés, devaluar la moneda y elevar el ahorro. Como no se hizo, la tasa de interés subió, tanto la tasa de referencia, como la tasa de los TES determinada por el ministerio de Hacienda.
La elevación de la tasa de interés indujo la entrada de capitales que revaluó la moneda. Se configuró un círculo perverso en que la revaluación de la moneda baja el ahorro y el crecimiento económico, y la baja del ahorro y el crecimiento económico acentúa la revaluación. No hay otro camino que la baja de la tasa de interés y la intervención del Banco de la República en el mercado cambiario o monetario para devaluar la moneda en forma drástica, y reducir el déficit fiscal y en cuenta corriente.
El acuerdo con el FMI significa una entrada de capital que revalúa la moneda, baja el ahorro y el crecimiento. Se configura un estado perverso en que la caída del ahorro reduce el crecimiento económico y la caída del crecimiento reduce el ahorro.
No hay otro camino que la baja de la tasa de interés y la intervención en el mercado monetario o cambiario para devaluar la moneda en forma drástica y así elevar el ahorro y el crecimiento económico.
Se tiene una economía de oferta, demanda mayor que la oferta, y se pretende superar con un modelo de demanda, oferta mayor que la demanda.
El error estuvo en corregir una economía de oferta con el instrumental de una economía keynesiana de demanda. La solución no es subir la tasa de interés y revaluar la moneda, sino bajar la tasa de interés, devaluar la moneda, elevar la tasa de ahorro y reducir el déficit fiscal.
Se requiere una economía de oferta mayor que la demanda, ahorro mayor que la inversión, y se pretende superar con un modelo keynesiano de demanda, demanda mayor que la oferta (inversión mayor que el ahorro). Como no se realiza, la economía entra en estado de revaluación de la moneda, caída de la tasa de ahorro y el crecimiento económico que se refuerzan, y conducen al colapso.
No hay otro camino que bajar la tasa de interés de referencia y de los TES, y la intervención en el mercado monetario y cambiario para devaluar la moneda.
Se tiene una economía oferta, oferta menor que demanda, y se pretende superar con un modelo de oferta mayor que la demanda.
El error repetido estuvo en corregir una economía de oferta con el instrumental de una economía keynesiana de demanda. La solución no es subir la tasa de interés y revaluar la moneda y reducir el ahorro, sino bajar la tasa de interés, devaluar la moneda, elevar el ahorro y reducir el déficit fiscal.
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usucapion1000(15667)•Hace 10 minutosTenemos en Redesbanco una junta directiva torpe, ciega y sorda que sigue revaluando y aumentando las tasas. Se creen semidioses por encima de advertencias y consejos.