Publicidad

Atalaya

La nueva brecha

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Una nueva brecha comienza a abrirse en el mundo. Es todavía incipiente y poco notoria, pero llegará el día en el que la escisión sea tal que se considerará una diferencia natural, en virtud de la cual se habrán generado dos tipos de personas. Se podrá llegar a pensar, por causa de esas diferencias, que se trata de seres en esencia distintos, como ocurrió en ciertas sociedades y en otras épocas.

Hoy nos parece normal que una persona común de la sociedad tenga idéntica educación que quienes dirigen la sociedad. Más aún: muchas de las personas mejor preparadas de la sociedad ni siquiera lideran los destinos públicos de nuestros pueblos. El problema no es nuevo. Ya Platón lo denunciaba en la República: el hecho de que los mejores no quieran inmiscuirse en los asuntos públicos nos condena a estar gobernados por los peores. La cuestión es que durante siglos y milenios quienes gobernaban se consideraban distintos a los gobernados, de allí se originaron las clases nobles en Occidente y las sociedades estamentales en muchos lugares de Oriente. En la Edad Media en Occidente, de entre las clases bajas de la sociedad nunca hubiera podido nacer un gobernante y el ascenso o la mutación de clase o de estamento era dificilísimo, cuando no estaba vedado.

Era tal la distancia entre estamentos que en ciertos períodos los gobernantes se consideraron divinos, y ese poder le confería legitimidad —política y sagrada— al gobierno en cuestión. Era tal la diferencia entre unos y otros que los reyes no sólo estaban investidos por un poder sacro, sino que ellos mismos eran encarnación de lo divino. De allí surge la figura de los reyes taumaturgos: aquellos gobernantes que curaban a sus súbditos con la sola imposición de las manos.

Con el correr de los siglos y con la universalización de la escolaridad en los países se cerró esa brecha entre gobernantes y gobernados, entre nobles y plebeyos, pues se vio que era cuestión de educación y no de naturaleza, y aprendimos que con una educación adecuada incluso las personas menos favorecidas podían aspirar a cargos políticos importantes, definitorios de los destinos de la comunidad. He aquí una de las razones —la principal, tal vez— de esa especie de desacralización del poder: nos percatamos de que quienes gobiernan son como nosotros, y que muchas veces son más torpes y más indolentes y menos preparados. Y por eso hoy los podemos criticar con razón y con justa causa. No ocurría así en tiempos pretéritos en donde los gobernados no podían entender las decisiones políticas que estaban en juego y que reclamaban los destinos políticos de los Estados.

Pues bien, ocurre que esa situación ha comenzado a revertirse de nuevo. Las evaluaciones académicas de nuestros días comienzan a mostrar un desempeño preocupante en las nuevas generaciones. Por primera vez en siglos la generación actual está teniendo peores resultados en todas las áreas que la generación precedente. Ya se sabe que buena parte de ello se debe a la introducción en el aula de nuevas tecnologías. Algunos países —pequeños, con capacidad de respuesta y con consciencia clara de sus prioridades; Dinamarca, pongamos por caso—, algunas universidades y escuelas en las que se forman las élites en distintos lugares ya han empezado a tomar medias, prohibiendo el uso de aparatos electrónicos en las aulas y volviendo a los libros de texto, a la escritura manual, a ejercitar la memoria…

Vamos a ver cuánto tardaremos en Colombia en reaccionar. Lo cierto es que cada año que pasa los resultados son peores y día a día la brecha entre los países desarrollados, entre las escuelas y las universidades pensadas para formar las élites del mundo y los demás centros de estudio es cada vez mayor, y más dramática. Todo parece indicar que con la tecnología —y aún está por verse lo que pasará en unos años con el arribo de la inteligencia artificial— se volverá al semianalfabetismo y a la semiimbecilidad. Y todo porque hace unos lustros nos pareció buena idea darle un ipad al niño.

@D_Zuloaga

juandavidzuloaga@yahoo.com

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Lo que es tendencia

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido