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El DANE nunca ha sido un organismo que tenga buenas relaciones con los gobiernos. Esta historia se remonta a muchos años atrás. En la Presidencia de Carlos Lleras Restrepo, su director era Ernesto Rojas Morales y, sin romperse ni mancharse, pasó a la administración de Misael Pastrana Borrero, pero, a los pocos días, por los informes de costo de vida y de inflación, lo sacaron y designaron al secretario general del Ministerio de Hacienda, Gabriel Rosas. Era de la casa y además el jefe de las finanzas era Rodrigo Llorente. Había entonces un presidente sonriente y un ministro Llorente y, por el cambio, podían ver las estadísticas color de Rosas.
Años después, en el primer gobierno de Álvaro Uribe nombraron a César Caballero, quien fue sacado al poco tiempo por diferencias en cifras y conceptos con el bien amado presidente, como le dicen sus seguidores. Pero, como quien es caballero repite, volvieron a llamar a Rojas Morales y se repitió la película, a pesar de que el caballero era otro.
Hace menos de un mes el nuevo gobierno nombró a Ricardo Valencia, con experiencia en la entidad, pero por mirar atrás, reconociéndole algunos aciertos a la administración Petro, fue desvinculado sin fórmula de juicio y sin cobrar la primera mensualidad.
Aunque el DANE es un departamento administrativo perteneciente a la rama ejecutiva, la Ley 2335 de 2023 le reconoce plena independencia técnica y profesional. Su función estadística la debe desarrollar libre de interferencias externas, incluidas las políticas. Pero qué le vamos a hacer si así es como se gobierna.
En la administración pública a los funcionarios primero los echan de menos y después los echan de más.
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Mario(l4ddx)•Hace 18 minutosExcelente nota. Mas claro imposible
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DONALDO(67774)•Hace 3 horasEs probable que, para administrar el DANE, la ética es también una intrusa.
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Gines de Pasamonte(86371)•Hace 3 horasEl Libro de la Verdad pergeñado por el dueto miseria: alias “papucho” y el nefasto Restrepo es un diagnóstico institucional preñado de falsedades…, pero cuando alguien como Ricardo Valencia, si dijo la verdad como el haber negado que el gobierno anterior hubiera manipulado cifras sobre los resultados de la inflación, el nuevo Bucaram criollo no aguanta el “voltaje” y lo destituye. Otra de las tantas muestras inequívocas de la incompetencia y arbitrariedad de este “mandatario" de hojalata.