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Genealogía de la batalla cultural

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La cultura se convirtió en el principal campo de batalla en el que se libra la contienda política del mundo contemporáneo. Pero esta es una batalla con una larga historia; y para entenderla es preciso remontarnos al siglo XVIII. Aquellos tiempos vieron nacer a la Ilustración, un proyecto filosófico que, entre otras cosas, defendía que cada individuo sea libre de trazar su propio camino a través de la razón, en lugar de obedecer ciegamente a lo que dicta la tradición a través de instituciones como la iglesia o la familia. Por eso, para Kant, la Ilustración se refiere a la salida del ser humano de su minoría de edad; es decir, ilustrarse supone emanciparse y pensar por cuenta propia.

La Revolución Francesa fue el evento que, como ningún otro, materializó en el plano político las ideas de la Ilustración. Pero esta, como era de esperarse, desató una fuerte oposición contrarrevolucionaria monarquista. De ahí que la Revolución Francesa haya forjado una polarización de la sociedad en dos bandos (una polarización que sigue vigente hasta el día de hoy en Occidente): quienes respaldaban la autonomía racional individual y quienes apelaban a la tradición como fuente superior de autoridad. Es más, en la Asamblea Nacional, creada durante la Revolución, a la derecha se sentaron quienes defendían la potestad del rey y la iglesia y a la izquierda quienes buscaban limitarlas. Es, de hecho, a esta distribución espacial que le debemos el uso de los términos derecha e izquierda para referirnos a ideologías políticas. De manera que la izquierda y la derecha nacieron simultáneamente a raíz de un conflicto alrededor del rol de las tradiciones en la sociedad.

A finales del siglo XIX, Otto von Bismarck, un protestante luterano que fungió como el primer canciller del Imperio alemán, emprendió una ofensiva contra la Iglesia católica para afianzar la supremacía del estado sobre el poder clerical, impulsar el matrimonio civil y retirarles a los sacerdotes la supervisión de las escuelas públicas. El médico y diputado liberal Rudolf Virchow acuñó el término Kulturkampf ⎯es decir, lucha cultural⎯ para referirse a la pugna de Von Bismarck con la Iglesia católica.

Un siglo más tarde, al otro lado del Atlántico, las revoluciones contraculturales de los años 60 en adelante ⎯como el feminismo, la lucha por los derechos civiles y los derechos de la comunidad LGBTI⎯ provocaron una reacción conservadora que buscaba, en la práctica, preservar el rol de las tradiciones religiosas en la sociedad norteamericana. Esto llevó a la fundación de la organización Mayoría Moral, una alianza entre pastores evangélicos y la Nueva Derecha; momento en el que se consolidó la derechización definitiva del movimiento evangélico que ha llegado hasta nuestros días. Su agenda incluía la oposición al aborto, a la igualdad de derechos para las mujeres y a los derechos de los homosexuales y la promoción de la oración en las escuelas públicas y el rol estructural de la familia tradicional.

Esta disputa llevó al sociólogo James Hunter a publicar Las guerras culturales, libro al que le debemos la popularización del término. El argumento principal de Hunter es que la política se reorganizó alrededor de un conflicto entre dos sistemas morales incompatibles: la ortodoxia y el progresismo. La ortodoxia, a grandes rasgos, cree en una autoridad externa ⎯como las escrituras o la tradición⎯ que fija lo que está bien y lo que está mal, a la vez que determina cómo los seres humanos deben vivir, independientemente de sus juicios personales. El progresismo, por su parte, desplaza la autoridad de la tradición a la experiencia personal y la razón y reinterpreta la autoridad moral según el espíritu de cada época.

En esencia, este conflicto entre tradición y autonomía, que nace con la Revolución Francesa, sirve como base de los dos polos ideológicos que hoy protagonizan la disputa política a escala global. El uno pretende la autonomía racional del ser humano; el otro, mantenerlo en lo que Kant llama la minoría de edad.

santiago.vargas.acebedo@gmail.com

Santiago Vargas Acebedo

Por Santiago Vargas Acebedo

Sociólogo y arquitecto que investiga la interacción entre la cultura y la política. Es candidato a doctorado en Sociología por la Universidad de Cambridge, tiene una maestría en Cultura y Sociedad de la London School of Economics y un pregrado en arquitectura de la Universidad de los Andes. Ha publicado ensayos, cuentos y columnas en medios.
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Comentarios
  • jaad(mmi7o)•26 de octubre de 2026 – 17:53
    Será la eterna pelea de: los unos queriendo imponer sus creencias y formas de pensar a los otros y los otros tratando de imponer sus creencias y formas de pensar a los unos.
  • Luis(dpk32)•25 de octubre de 2026 – 10:19
    Excelente columna
  • Brayan Tibocha(jbw8b)•24 de octubre de 2026 – 11:51
    En Colombia la batalla cultural se circunscribe a que los progres han tratado de imponer a toda la sociedad como valores dignos de exaltar el encumbramiento de narcoterroristas, guerrilleros asesinos y secuestradores, y los de una muy respetable comunidad minoritaria con una orientación personal muy definida pero que no es la de todos los colombianos.
  • William(41808)•24 de octubre de 2026 – 10:02
    La base de 2polos en contrapesos políticos es más antigua que el de tradición vs autonomía nacida en la RevFrancesa materializadora de la Ilustración. Subyace en la biologia. Animales migratorios gregarios se distinguen por una mutación dopamina DR4, donde una aprox mitad la tiene a la alta y la otra a la baja. En equilibrio la 1° protege contra la endogamia y la 2° conserva acervo genético, clave cuando la pobación ha sido diezmada. En Colombia no existe tal equilibrio, he ahí nuestra tragedia.
  • Concha(99107)•24 de octubre de 2026 – 09:15
    Excelente clase! Gracias por sacarme de la ignorancia 🙂
  • Orlando(11296)•24 de octubre de 2026 – 09:13
    Este no es un artículo apto para personas ignaras como el tal Atenas. Díficil que lo entienda o al menos logre captar la idea.
  • Drizku(32497)•24 de octubre de 2026 – 07:48
    Muy claro.
  • Atenas(06773)•24 de octubre de 2026 – 06:34
    De los frondios textos q’ leo con marcado recelo por provenir de quien proviene: un consumado mamerto experto en meter bulos y camelos por debajo de cuerda en pro de su nefanda ideología, y quien se limita a traer citas, frases y nombres de autores, franceses general/, y de cuando ese continente tenía peso y consistencia….pa marchar a infernales guerras intestinas- lo q’ tanto cuestionó Ortega y Gasset-.Mas hoy de irrelevancia ante el peso de USA, China, India y Rusia.¡Ja! Atenas
  • CarlosBertuz(qsw1a)•24 de octubre de 2026 – 06:27
    Estupenda columna, compraré el libro
  • DONALDO(67774)•24 de octubre de 2026 – 06:19
    Excelente pedagogía: lo que hay que saber sobre izquierda y derecha, en pocas palabras.
  • leunamuno(9808)•24 de octubre de 2026 – 06:10
    Esto se llama ilustración y por lo tanto se debe agradecer con creces, con más de mil gracias.
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