11 Oct 2020 - 3:00 a. m.

“La energía renace”

En un acto feliz y simbólico, el presidente Duque prendió un interruptor de gran tamaño hecho de cartulinas para conmemorar que, con la llegada de nuevos operadores de electricidad a la región Caribe, “la energía renace”. Ante las esperanzas de cambio, cabe hacer un balance para recordar tantas responsabilidades que serán esquivadas y eventualmente olvidadas. Recordar, en especial, lo que pasó alrededor de dos grupos de ciudadanos pobres del Caribe: los sindicalistas de las empresas de servicios públicos y las víctimas de electrocución por deficiencias en la infraestructura eléctrica.

“Velación degeneró en protesta”, tituló la prensa local el día 29 de octubre de 1997. Esto, pues los rituales religiosos para despedir a Odulfo Zambrano López, entonces presidente del sindicato de la empresa de electricidad, Sintraelecol Atlántico, habían “degenerado en una jornada de protesta”. Sindicalistas de distintas ramas de los servicios públicos se unieron, ya que el asesinato de Zambrano (a quien le dispararon justo cuando denunciaba irregularidades en la empresa, antes de su privatización) fue tildado por la policía de la ciudad de “crimen pasional”. Jorge Luis Ortega, líder de Sintraelecol Bolívar, fue asesinado un año después, el 20 de octubre de 1998. Iván Francisco Hoyos, directivo del mismo sindicato, fue asesinado el 18 de marzo de 2000. Javier Jonás Carbono, secretario general de Sintraelecol Magdalena, fue asesinado a fines de julio de 2000. Martín Contreras, fundador de Sintraelecol Sucre, el 23 de octubre de 2001. Alberto Herrera, Pedro Barrios, Eleázar Becerra y Salvador Vásquez, de Sintraelecol Magdalena, fueron desaparecidos el 4 de julio de 2002. Ese mismo año, Rubén Castro, presidente de Sintraelecol Bolívar, sobrevivió a un atentado.

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