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Ahora sí, ¿cuál es la estrategia para la transición energética?

28 de mayo de 2023 - 02:00 a. m.
No solo ha quedado claro que Colombia tiene que seguir explorando, sino que el ritmo que llevamos para ajustarnos a un mundo poscarbono 
no va suficientemente rápido.
No solo ha quedado claro que Colombia tiene que seguir explorando, sino que el ritmo que llevamos para ajustarnos a un mundo poscarbono no va suficientemente rápido.
Foto: Agencia Bloomberg

Los datos de autosuficiencia petrolera y de gas entregados esta semana por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) son una invitación a que el país entero, desde el gobierno de Gustavo Petro hasta la oposición más radical, cambie el tono del debate sobre la necesaria transición energética. No solo ha quedado claro que Colombia tiene que seguir explorando a menos que se quiera convertir en importador, sino que el ritmo que llevamos para ajustar al país a un mundo poscarbono no va suficientemente rápido como para cantar victoria y creer que nuestra economía y el día a día de los colombianos se podrán adaptar a la nueva realidad.

Hablar con datos confiables es una estrategia mucho más sensata después del mucho ruido que ha generado la propuesta de transición energética del gobierno Petro. Según la ANH, en materia petrolera pasamos de un horizonte de autosuficiencia de 7,6 a 7,5 años; mientras tanto, las reservas probadas de gas llevan a una relación de autosuficiencia de 7,2 años, cuando en 2021 estábamos en ocho años. Por donde se le mire, son motivos para encender las alarmas, pero sobre todo para que el debate sobre transición energética se haga de manera más abierta al diálogo.

En entrevista con Colombia hoy radio, retomada por El Tiempo, la ministra de Minas y Energía, Irene Vélez, dijo que “lo importante aquí es que los recursos contingentes, en el caso del gas, se han mantenido, lo cual nos da a nosotros la tranquilidad de que aún hay recursos”. En otro espacio habló de una transición “gradual y segura”. El problema ha sido, claro, el cruce de versiones entre el Ministerio y Presidencia con el Ministerio de Hacienda y con la propia dirección de Ecopetrol. Hay una gran pregunta que sigue sin definición: ¿habrá nuevos contratos de exploración? Y si no, ¿cuáles son los planes de importación que están sobre la mesa? ¿Qué se hará, además, con las economías que hoy dependen de las regalías de proyectos extractivos? Y, claro, como ya se ha insistido, ¿de qué manera la economía se va preparando para sustituir los ingresos que hoy deja la explotación de combustibles fósiles?

Porque lo que está en juego no es simplemente si Colombia puede decir en espacios internacionales que no está entregando nuevos contratos, sino lo que eso representa para departamentos como Meta, Casanare, Santander o Arauca, que son los que más reservas de petróleo tienen y, por ende, sus economías no han tenido incentivos para diversificarse. La crisis por falta de gas en el suroccidente de Colombia demostró lo esencial que es para millones de personas aún. También está la pregunta por la electrificación del transporte público y privado en todo el país: en esto último, no solo estamos atrasados, sino que no hay una estrategia clara de modernización. Cambiar la matriz energética implica transformaciones profundas en tantos aspectos de la vida diaria del país, que urge un plan ambicioso y claro al respecto. Lo mismo, por cierto, ocurrió en gobiernos pasados, pero al de Petro le tocó ya el cambio de paradigma histórico.

Entonces, necesitamos un verdadero acuerdo nacional. No puede venir impuesto desde el Gobierno, que debe escuchar las voces más razonables dentro de su propio equipo, pero sí necesita concesiones por parte de la oposición. La conversación tiene que abrirse sobre cómo expandir las reservas, al mismo tiempo que se llevan a cabo las inversiones multimillonarias que se necesitan para que el país tenga sostenibilidad ambiental. La ANH puso sobre la mesa la crisis que tenemos encima, es tiempo de actuar de forma responsable.

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Nautilus(os9iw)29 de mayo de 2023 - 04:12 a. m.
Improvisación y desorden y una ignorante filósofa que cada vez que abre la boca produce vergüenza ajena. 20 mil millones de dólares dejó el año pasado las exportaciones de crudo y este caótico gobierno aún no sabe cómo reemplazar esos ingresos que podrían dedicarse a financiar la transformación energética. Y por favor, cambien a esa niña en el minminas, mándenla pa'la conchinchina de embajadora.
Alberto(3788)28 de mayo de 2023 - 09:34 p. m.
Y en ese tema tan complejo y delicado estamos en manos de dos ignorantes creados en la materia: la filósofa de los Diez mil billones, la inefable Irene Vélez, y el sinuoso amigo del presidente a quien impuso en Ecopetrol.
NAVY(47439)28 de mayo de 2023 - 09:12 p. m.
Empecemos por tener un verdadero liderazgo funcional frente al reto de la Transición energética; Irene esta en zona de "burnout" y requiere un relevo de manera urgente
Mario(16018)28 de mayo de 2023 - 07:18 p. m.
Excelente editorial. Es claro que doña Irene sabe mucho de filosofía, que nada tiene que ver con transición energética.
  • H. Callejas(4167)28 de mayo de 2023 - 07:47 p. m.
    Ojala al menos supiera de filosofia
Carlos(63194)28 de mayo de 2023 - 06:35 p. m.
La única estrategia, ya planeada de antemano con otros países, es dejar que Colombia se quede sin provisión propia de gas natural para comprarle a los venezolanos, así Petro logra alimentar y sostener en parte a la dictadura venezolana. Eso es lo que quería la izquierda, mantener a las dictaduras y regímenes totalitarios de izquierda en latinoamérica, a costa del sacrifico de nuestro propio país.
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