Publicidad
18 Jun 2022 - 5:00 a. m.

El fracaso de Claudia López con el POT

Bogotá queda regida por unas normas burdamente desactualizadas, y todo por la incapacidad de construir un consenso político. / Fotografía de referencia: Gustavo Torrijos (Getty Images)
Bogotá queda regida por unas normas burdamente desactualizadas, y todo por la incapacidad de construir un consenso político. / Fotografía de referencia: Gustavo Torrijos (Getty Images)
Foto: Getty Images/iStockphoto - GUSTAVO TORRIJOS

La alcaldesa de Bogotá, Claudia López, repite el fracaso de los alcaldes Enrique Peñalosa y Gustavo Petro. Su Plan de Ordenamiento Territorial (POT), pieza esencial de su proyecto de ciudad y una normativa clave para los próximos 12 años de Bogotá, ha sido suspendido de manera provisional por un juez de la República. Al leer las consideraciones de la justicia, además, no sería extraño que el Plan sea tumbado del todo cuando se llegue a una decisión final. En todo caso, la capital de Colombia queda paralizada, regida por unas normas burdamente desactualizadas y con un Distrito atado de manos. Todo, por la incapacidad de la alcaldesa de construir consenso político en torno a su propuesta.

Lo dijimos en su momento: el POT propuesto por la alcaldesa López es una medida urgente y necesaria para Bogotá. No tiene sentido que las normas de desarrollo de la capital de Colombia hayan sido expedidas en 2003, cuando no se tenía en cuenta la emergencia climática, ni cómo sería el crecimiento de la ciudad, ni tantas otras consideraciones. Gustavo Petro intentó modificar el POT y chocó con el Concejo y la justicia. Enrique Peñalosa hizo lo propio y tampoco pudo. La actual mandataria llegó prometiendo un acuerdo político amplio, pero terminó acudiendo a un decreto y ahora paga las consecuencias. Es una situación inaceptable.

El Distrito, como era de esperarse, se lamentó por la intervención de la justicia. Sin embargo, toda esta situación se hubiese podido evitar si la Alcaldía, en vez de permitir que las recusaciones amordazaran el debate del POT, hubiese logrado construir un apoyo político en torno a su propuesta. Hay un enorme problema de legitimidad cuando este tipo de normas son adoptadas por decreto saltándose el espacio deliberativo de la ciudad, que es el Concejo. ¿De verdad es imposible superar el estancamiento a través de acuerdos y diálogos?

La esencia de la demanda, presentada por el senador electo Miguel Uribe Turbay, tiene que ver con los términos. Según la Alcaldía, el Concejo tenía 90 días para discutir el POT; como no lo hizo, eso le daba potestad para expedirlo por decreto. Sin embargo, lo que no cuenta el Distrito es que, de ese tiempo, solo 45 días pudieron emplearse en discusión, pues los demás se perdieron en una avalancha de recusaciones que tuvieron que ser resueltas. Para el demandante, eso significa que los términos se suspendían y no alcanzaron a darse los 90 días de discusión. El juez, decretando medida cautelar, estuvo de acuerdo.

El argumento del juez que más debería preocuparle al Distrito es este: “No suspender el término podría propiciar una práctica de proponer recusaciones no en salvaguarda del ejercicio de la función pública sino como medida transitoria para apartar a un concejal del debate en cuestión, lo que sería contrario al interés general y a la finalidad de tales instituciones”. Eso, por cierto, es lo que varios concejales denunciaron que estaba pasando con el POT en ese momento: los recusaban para dilatar la discusión hasta que la Alcaldía pudiera expedirlo por decreto. Una trampa a la democracia, si eso fue así.

La decisión no es final, pues solo es medida cautelar, pero tiene efectos dañinos: Bogotá queda, por ahora, con el POT de 2003. Es un golpe mortal a la administración de Claudia López, a la que se le acaba el tiempo sin poder concretar sus promesas más ambiciosas y ahora tiene que lidiar con esta suspensión. Un desastre que se habría podido evitar con algo de persuasión.

¿Está en desacuerdo con este editorial? Envíe su antieditorial de 500 palabras a elespectadoropinion@gmail.com.

Nota del director. Necesitamos lectores como usted para seguir haciendo un periodismo independiente y de calidad. Considere adquirir una suscripción digital y apostémosle al poder de la palabra.

Síguenos en Google Noticias