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Llegó el momento de enfrentar a los antivacunas en Colombia

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01 de agosto de 2021 - 03:00 a. m.
El reto ahora es convencer a todos los colombianos de que respondan al llamado para superar la pandemia. / Foto: AFP
El reto ahora es convencer a todos los colombianos de que respondan al llamado para superar la pandemia. / Foto: AFP
Foto: AFP - LUIS ROBAYO
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Llegamos a un punto crítico para Colombia y su plan de vacunación: el momento de choque con el movimiento antivacunas y los prejuicios que se difunden entre tanta desinformación. Con las vacunas abiertas a cualquier persona a partir de los 25 años, significa que estamos cerca de una disponibilidad suficiente de dosis para cubrir a la población. Como ha ocurrido en otros países, las próximas semanas estarán marcadas por una pregunta esencial para vencer la pandemia: ¿cómo convencemos a quienes ven con desconfianza el proceso?

La decisión de no vacunarse es una tragedia personal y colectiva. Abundan los relatos de personas en las unidades de cuidados intensivos (UCI) de todo el mundo que veían con malos ojos las vacunas y sufrieron las consecuencias. “Era reacio a la vacuna”, le contó un hombre de 54 años a la BBC. “Estaba haciendo tiempo pensando que ya había convivido con virus, bacterias y que mi sistema inmunológico era lo suficientemente bueno. Este fue el mayor error de mi vida. Casi me cuesta la vida. Tomé muchas decisiones tontas en mi vida, pero esta fue la más peligrosa y grave”. Como él, son dolorosos y abrumadores los testimonios de personas que se arrepienten de no haber aprovechado la oportunidad de vacunarse.

En Colombia, hasta ahora, el problema había sido logístico. No teníamos suficientes vacunas en todas partes del país para cumplir con la demanda. Sin embargo, ya estamos dejando atrás esa coyuntura. Vamos a superar pronto 28 millones de dosis de vacunas aplicadas en todo el país. La apertura a personas mayores de 25 años muestra la disponibilidad y la capacidad del sistema de salud para cumplir las promesas del Plan Nacional de Vacunación. Eso quiere decir que el reto ahora es convencer a todos los colombianos de que respondan al llamado para superar la pandemia.

Es entendible que existan dudas. Hay mucha desconfianza contra las farmacéuticas y contra el Gobierno, lo cual se ve alimentado por la desinformación en internet. El movimiento antivacunas no nació con el COVID-19, pero tal vez nunca había sido tan evidente el riesgo que representa: si no nos vacunamos todos, la pandemia no podrá ser controlada, con los terribles efectos que ya conocemos.

Esto es lo que sabemos: la mayoría de personas que están siendo hospitalizadas por COVID-19 en Colombia no estaban vacunadas. En Estados Unidos, donde se ha estancado el proceso de vacunación por la renuencia de algunos, el 99,2 % de las personas que mueren no tenían ninguna vacuna. Tenemos que decirlo una y otra vez, sin ambages: las vacunas salvan vidas.

Sí, hay nuevas variaciones que han hecho más contagioso el virus. Sin embargo, las vacunas, aunque con una eficiencia un poco disminuida, siguen siendo nuestra mejor respuesta. Además son seguras. Quizás haga falta un refuerzo en el futuro, pero eso es preferible a seguir contando muertos, ver el sistema de salud colapsado, tener que cerrar las ciudades y que el país entero esté en vilo por culpa de la pandemia.

No podemos subestimar el reto que la no vacunación representa. Es ahora una tarea de todos los colombianos hablar sobre el tema en sus hogares, en sus lugares de trabajo, con todos sus conocidos. Si hay dudas, hay maneras de responderlas. Si hay temor, los datos están para calmar los miedos. En todo el mundo llevamos más de 1.120 millones de personas vacunadas. Todos ellos han comprobado que no hay razón para huirles a las vacunas. Por eso, una vez más, repetimos: las vacunas salvan vidas.

¿Está en desacuerdo con este editorial? Envíe su antieditorial de 500 palabras a elespectadoropinion@gmail.com.

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Sixto(kwupp)02 de agosto de 2021 - 02:53 a. m.
¿Padecemos las secuelas del pésimo legado de mentiras y desinformación propagado como plaga por la narco-dictadura uribista?
Carlos(19865)02 de agosto de 2021 - 01:31 a. m.
Si uno se enfermara y se muriera de Covid-19 solo, íngrimo, sin perjudicar a nadie, sería tolerable que no se vacunara. Pero la naturaleza de una pandemia como esta es el contagio masivo. En conclusión, si la vacuna es el único"remedio" disponible hay que aplicarla en forma obligatoria gústele o no a quien sea.
Tomas(10675)02 de agosto de 2021 - 01:01 a. m.
Ojo con PETRO, ahora busca vandalismo virtual con engaños sobre las vacunas.
  • María(60274)02 de agosto de 2021 - 02:28 a. m.
    Lo que dijo Petro es verdad.
Bernardo(31155)01 de agosto de 2021 - 11:38 p. m.
¡Llegó el momento de abrir la sede la Iglesia Covidiana! (¡Vivan el miedo, la desesperación y la búsqueda de nuevos mesías (herederos de los viejos)!) https://blogs.elespectador.com/politica/bernardo-congote/no-perteneces-nuestra-pacifica-iglesia-covidiana
María(60274)01 de agosto de 2021 - 11:36 p. m.
El Espectador muy arriesgado, ponerse a defender a capa y espada algo que no se ha probado lo suficiente y que solo el tiempo dirá si era lo que debía ser? creo que debería ser más prudente en sus apreciaciones, tanto es así que eso ni los laboratorios garantizan ni su seguridad, ni su eficiencia.
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