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Soy futbolero. Jugué este deporte hasta el cansancio. Veo balompié nacional e internacional, preferiblemente la liga inglesa. En la historia del fútbol colombiano tuve la fortuna de ver jugar en vivo a Willington Ortiz, Hernán Darío Herrera, Jairo Arboleda, Faustino Asprilla, Carlos Valderrama y James Rodríguez. Ahora bien, según conocedores los mejores, cada uno en su época, Ortiz, Valderrama y Rodríguez, pero incluyo en mi lista a Arboleda y Asprilla, porque a pesar de sus vidas por fuera del campo de juego, adentro de la gramilla no puedo dejar pasar las genialidades de los túneles del “maestrico Arboleda” y las zancadas de gacela del Tino. El “arriero Herrera” fue un valioso centrocampista y compinche del viejo Willy en sus frustradas intentonas por ir a un mundial. De los llamados mejores jugadores del futbol de nuestro país, esta vez le correspondió “colgar los guayos” de la selección nacional a James Rodríguez.
Cada uno fue, con su sello, un baluarte de una generación. La de Willington fue la de los pioneros que nos pusieron a soñar con una Copa América, fueron subcampeones luego de un tercer partido disputado en Caracas. Ortiz recorrió el continente con sus equipos Millonarios, el Cali y el América, regando con gambetas la región. No pudo concluir su sueño mundialista y le dio paso a la camada del Pibe Valderrama y su corte. Ese traspaso futbolístico, que no ha sido tan enarbolado por los sabios del fútbol, permitió que pudiéramos ir a tres mundiales consecutivos con figuras de renombre guiados por su capitán; todos, valorados y recordados pese al paso del tiempo. La gesta de los compañeros del Pibe parece tener permanencia en el espacio sociotemporal. En el mundial pasado todavía circulaban de manera masiva las pelucas alegóricas a la pronunciada melena del capitán de las selecciones de Francisco Maturana y el Bolillo Gómez. Pero a este también le tocó hacer el recambio.
Es imposible desconocer que las selecciones capitaneadas por James Rodríguez no fueron las mejores épocas del futbol colombiano en su paso por las copas del mundo. Pero a la par es innegable que nunca habíamos pasado a instancias como las de Brasil 2014. Nunca un jugador había anotado el mejor gol de un mundial, ni había sido botín de oro que lo acreditó como el goleador del torneo carioca. Jamás un colombiano había llegado, con los pergaminos de James, a los principales equipos del mundo. Su palmarés es indiscutido. La parte gris es el lánguido final de su carrera; sin embargo, deambular sin equipo y no lograr una buena copa 2026 no disminuyen su importancia. El conjunto también hace rescatable la figura de un ser humano con sus claros y oscuros.
La política no es como el futbol, pero también tiene recambios cada generación. En esta oportunidad, la refriega de lo público a la colombiana parece estar dejando un vacío para que haya un “paso de posta”. La era de los tradicionales partidos Liberal y Conservador se desvaneció luego de que ninguna de esas colectividades volviese a ser opción real de poder presidencial desde 1998. Estas agrupaciones le permitieron el paso al liderazgo de Álvaro Uribe Vélez quien, con sus virtudes y defectos, regenta la vida política hace 25 años. Luego del primer cuarto del siglo XXI, pareciera que al interior de la derecha emergen nuevos y más radicales liderazgos que pretenden, a las malas o a las buenas, ser los nuevos “capitanes de la generación posuribista”.
Esa “operación golpe de timón” de los Defensores de la Patria, con ataques ideológicos contra el capitán del Centro Democrático que, con prudente silencio aguanta los embates de sus rivales de patio, parecieran estar exigiendo recambios. ¿Ganarán los ataques con “destreza dialéctica” de los “abelardistas”? ¿La historia dirá que la derrota del uribismo en las elecciones presidenciales permitió el recambio? ¿La bancada de gobierno mayoritaria, liderada por su jefe natural, podrá decir que “venció y convenció”?
Con recambio o sin él, en los libros de la historia del futbol y de la política, habrá James y Uribe para rato.
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H. Callejas(4167)•Hace 32 minutosQue irrrspeto con Willinto, Valderrama y James compararlos con el " señor del U berrimo" y con el abogado de la mafia
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Contrapunteo(18670)•Hace 56 minutosOtro uri bestia disimulado….
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Mar(60274)•Hace 1 horaQue estupidez, es como hacerle loas a Hitler.
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Sigi(77234)•Hace 1 horaQuè perdida de tiempo. Muy superficial la columnita de este opinador lambericas
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alenpe(67430)•Hace 1 horaEl recambio de la política de la derecha es horroroso, Uribe es un santo con respecto a la ideas asesinas y regresivas del payaso rolocostegringo que está manejando la nación.
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CARLOS(lcggj)•Hace 2 horasColumna muy frívola.
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Alberto(02787)•Hace 2 horas¿Para rato? Pedro, Pedro, Pedro…
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Alberto(68074)•Hace 2 horasEs cierto Pedro, en cuanto a James creo que ya debe pensar en el retiro, internacionalmente ha sido un fracaso rotundo, ya no le queda sino brillar en Nacional
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Lucas(25993)•Hace 2 horas¿Porqué esa manía de querer manchar el fútbol con política partidista? Cada cosa en su lugar. Lo que nos gusta del fútbol y lo que saca en nosotros es exactamente lo contrario a lo que requerimos en las discusiones políticas. Me encanta el fútbol, me encanta la política. La idea de revolver las dos me causa repugnancia.
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Pipo Solarte(exbqo)•Hace 2 horasEl recambio en la ultraderecha huele a regresión pues el laureanismo que bebió de las fuentes directas de Mussolini y Hitler, se reencarne en sus 3 descendientes de Salvación Nacional con poder en el gobierno y el reencauche de la consigna chulavita "Viva Cristo rey". Hay que ver como evoluciona la correlación de fuerzas cuando Trump pierda el poder y el progresismo internacional afronte la oleada cavernaria.
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DONALDO(67774)•Hace 5 horasPedro, ¡cómo cierras la columna con un lugar común!