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15 May 2022 - 3:26 a. m.

Análisis de Rodrigo Pardo: elecciones presidenciales y alcaldes en campaña

¿Es tan grave que los funcionarios participen en política?

Rodrigo Pardo * / @RPardoGP / Especial para El Espectador

El suspendido alcalde de Medellín, Daniel Quintero, junto a su esposa Diana Osorio en la manifestación luego de conocerse la decisión de la Procuraduría General.
El suspendido alcalde de Medellín, Daniel Quintero, junto a su esposa Diana Osorio en la manifestación luego de conocerse la decisión de la Procuraduría General.
Foto: JOAQUIN SARMIENTO

La historia es conocida. En vísperas de elecciones, las autoridades -encabezadas por la Procuraduría- responden a la demanda de algún ciudadano contra algún funcionario en ejercicio que participa en política. En esta ocasión fueron separados de sus cargos nada menos que los alcaldes de Medellín, Daniel Quintero, y de Ibagué, Andrés Fabián Hurtado, por decisión de la procuradora Margarita Cabello. Son acusados de participar en política. (Lea más columnas de Rodrigo Pardo sobre la campaña presidencial).

Y se repite el cuento. El debate entre quienes abogan por una revisión de las normas que prohíben la participación de los funcionarios en política, en una esquina, con el argumento de que son obsoletas, inútiles y hasta peligrosas. La gestión pública tiene una dimensión política que no se puede desconocer. En las democracias más respetadas los funcionarios participan en lo público, y en campañas electorales, con restricciones y limitaciones obvias sobre el uso y el abuso de los recursos del Estado. Pero desconocer el carácter político de la gestión gubernamental es tan inútil como dañino. De paso, es una invitación a la profundización del desprestigio de la política.

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