12 Oct 2021 - 5:29 p. m.

Análisis: ¿Puede Maduro injerir en las elecciones de 2022?

Expertos y políticos llaman la atención por las declaraciones que dio el presidente Iván Duque, alertando que no solo no presenta pruebas para sustentar sus afirmaciones, sino que son peligrosas y deterioran todavía más la relación entre ambos países.
Duque (izquierda) dijo tener la certeza de que Colombia no va a caer en los extremos, "que va a estar en la verdadera propuesta de centro, y centro significa valores y balances democráticos".
Duque (izquierda) dijo tener la certeza de que Colombia no va a caer en los extremos, "que va a estar en la verdadera propuesta de centro, y centro significa valores y balances democráticos".
Foto: Presidencia - EFE

Previo a su visita a Washington, el presidente Iván Duque sorprendió con una controvertida declaración en la que advirtió que el gobierno de Venezuela, en cabeza del presidente Nicolás Maduro, “va a tratar de injerir” en el proceso electoral colombiano de 2022. Lo dicho por el jefe de Estado se da en medio de hechos decisivos y no menos problemáticos en la relación entre ambos países: la reapertura de la frontera, la controversia alrededor de la empresa Monómeros y hasta el crimen de dos menores de nacionalidad venezolana en territorio colombiano. Todo ello, a poco más de siete meses de los comicios que definirán al sucesor de Duque en la Casa de Nariño.

En contexto: “Régimen de Maduro va a tratar de injerir en las elecciones de 2022″: Duque

“Lo van a tratar de hacer (injerir en las elecciones de 2022), lo han tratado de hacer. Han tratado siempre de meter recursos aquí (…) tenemos los ojos bien abiertos y donde veamos que viene un solo peso mal habido o un solo peso proveniente de la dictadura de Venezuela para incidir en las elecciones o para estimular candidatos, más se demoran en girar el cheque que nosotros en denunciarlo”, alertó Duque en una entrevista con el programa La hora de Acero, en Telecafé, reproducida por El Espectador.

Las declaraciones del primer mandatario, a ojos de analistas y políticos consultados por este diario, son “irresponsables”, se hicieron “sin pensar” y demandan de pruebas contundentes para respaldar el calibre de sus implicaciones.

Para el profesor Mauricio Jaramillo Jassir, de la Facultad de Ciencia Política, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad del Rosario, “no existe posibilidad y es muy poco probable” que el gobierno de Maduro pueda tener alguna injerencia. ¿La razón? Según el experto, hoy el Ejecutivo venezolano se encuentra a gatas para conseguir recursos para su propio funcionamiento y la manutención de sus ciudadanos, lo que hace impensable, dice, que ahora destine dinero para unas elecciones externas.

“Venezuela está quebrada. El acceso a divisas de Nicolás Maduro está interrumpido desde las sanciones de Donald Trump. Es muy difícil conseguir dólares en Venezuela y los dólares a los que tiene acceso el gobierno los utilizan para el mantenimiento del Estado, sobre todo el aparato militar, que es la base hoy de la gobernabilidad en Venezuela, para la compra de alimentos y con ello mantener las bases, y para medicamentos”, explicó.

Jaramillo manifestó que “es absurdo” suponer que Venezuela financiará alguna campaña en Colombia, teniendo en cuenta además que hay “poco interés” por parte del gobierno de Maduro en que haya un cambio de gobierno en Colombia. “Venezuela sabe que un cambio de gobierno no depende de la financiación de una campaña. Asumiendo que allá quisieran que un candidato como Petro gane, la razón de su triunfo no es el dinero. Es una lógica absurda, es muy poco probable. No tiene ningún sentido”.

El profesor también llamó la atención por la gravedad de que un jefe de Estado como Duque, implicado en escándalos electorales como el caso del Ñeñe Hernández, lance ese tipo de acusaciones sin presentar purba alguna: “Es grave que esa declaración venga de un presidente que comprobadamente fue elegido con votos viciados, como los de La Guajira, y la implicación del narcotraficante-testaferro José El Ñeñe Hernández. Él es el jefe de Estado y representa todas las instituciones, incluidas las autoridades electorales: Registraduría y Consejo Nacional Electoral (CNE)”.

En esa línea, Jorge Iván Cuervo, docente e investigador del Centro de Investigaciones de la facultad de Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado, reprochó que Duque no haya modificado su postura frente a Venezuela, aun cuando gobierno y la oposición de Venezuela han entablado una mesa de negociación en México para hacer frente a la crisis política y social.

Lea también: Claves del diálogo entre gobierno y oposición de Venezuela que comienza en México

“La estrategia del famoso cerco diplomático y la hostilidad del gobierno de Colombia hacia Venezuela no ha funcionado. Hay un nuevo escenario de negociación. Por ejemplo, en la frontera, los gremios de Cúcuta, con autorización el Gobierno Nacional, han hecho esfuerzos hace mucho tiempo para la reapertura gradual de la frontera y con ello reactivar de alguna manera la economía. Venía dándose un proceso y estas declaraciones del presidente parecen no tener en cuenta eso”, explica.

Para Cuervo, Duque insiste en su hostilidad hacia el vecino país, ignorando cambios en el escenario internacional y, en línea con lo dicho por el profesor Jaramillo, sin presentar pruebas que sustenten sus afirmaciones. “Cuando uno dice algo de semejante gravedad tiene que mostrar una mínima evidencia de que eso es así. Duque cree que por ser presidente y decir las cosas y, así no sean ciertas, se van a volver verdad”.

De hecho, el investigador advierte que sería Duque quien estaría interviniendo en política e injiriendo en el proceso electoral colombiano con sus declaraciones. Justamente, en su entrevista, el primer mandatario manifestó: “Colombia necesita que quien la quiera gobernar tenga primero una defensa clara de la democracia. Segundo, que tenga clara la defensa del sector privado, del emprendimiento y de la generación social de empresa. Aquí a todos esos discursos de expropiación, esos discursos que son de fractura de la fraternidad entre empleadores y empleados, esos discursos que dicen ‘este sector sí, este sector no’, hay que tenerles mucho cuidado. Recuerden que ese fue el discurso con el cual Venezuela cayó en la catástrofe del llamado socialismo del siglo XXI. Por eso tengo la certeza de que nuestro país no va a caer en los extremos, que va a estar en la verdadera propuesta de centro, y centro significa valores y balances democráticos”.

Ante ello, Cuervo explica que Duque le está hablando a la galería interna en Colombia y está enviando un mensaje, una vez más, de que algunos candidatos pueden volver al país como Venezuela, “es decir Petro. Eso es una declaración que puede ser interpretada como una injerencia, porque cuando una mira la realidad de las candidaturas, la que puede ser señalada de eso, justa o injustamente, es la de Petro”.

Por otro lado, el profesor Mauricio Jaramillo señala que la declaración de Duque siembra un manto de duda también sobre el proceso electoral colombiano, con el agravante de que revive la retórica de que la izquierda política está influenciada por actores externos, incluso ilegales, lo que desató episodios de violencia.

“Predispone a mucha gente frente a la victoria de uno u otro candidato para decir que tal persona no fue elegida por la voluntad popular, sino por la financiación de Maduro. Esto es muy grave y revive en Colombia esa retórica de la izquierda que utilizó siempre la extrema derecha y que llevó a casos –no exagero–, como el exterminio de la Unión Patriótica o la persecución sistemática de sindicalistas o de personas que militaban en la izquierda, a quienes se les acusaba de terrorismo”, agregó.

Incluso, el senador Antonio Sanguino, de la Alianza Verde y que conforma la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores del Congreso, alertó que lo dicho por Duque contribuye a enrarecer el ambiente electoral y cuestionar desde ya cualquier resultado de los comicios.

“Cualquier insinuación del presidente de la República, sin presentar pruebas que lo demuestren, enturbian el ambiente para un debate electoral que debe ser absolutamente garantista para todas las fuerzas políticas y transparente en el ejercicio de la voluntad popular. No le queda bien al jefe de Estado hacer siquiera insinuaciones sin presentar pruebas que demuestren tales aseveraciones, que pueden enturbiar el ambiente electoral en Colombia”, alertó el congresista.

En síntesis, precisa el profesor Cuervo, con estas afirmaciones el presidente Duque queda “como ese niño malcriado que sus padres no han corregido y que llega a una casa ajena a hacer daños. Los dueños de la casa están aterrados, pero no le dicen nada porque sus papás no lo han corregido. Él no es consciente del daño que hace en muchos aspectos de la política exterior e interna, pero las dice porque siente que nadie lo está corrigiendo y que son una genialidad. Es un tema complejo, es una disociación socioemocional muy compleja para un jefe de Estado que debe tener muy claro el peso de sus acciones y sus declaraciones. Es un principio de responsabilidad porque la pablara de un presidente tiene mucho peso simbólico y a uno le da la impresión de que Duque hace declaraciones sin pensar en eso y no ha entendido el rol de jefe de Estado”.

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